Los alcaldes de cinco municipios de la Sierra Norte de Madrid han alzado la voz de forma conjunta ante el Ministerio de Transportes y la Comunidad de Madrid para denunciar el colapso circulatorio que afecta diariamente a miles de vecinos. Las obras en la M-607, sumadas a la saturación del servicio de autobuses y los continuos problemas en la Línea C4 de Cercanías, han convertido los desplazamientos cotidianos en un auténtico desafío. La solución pasa por un doble frente: medidas inmediatas para aliviar el tráfico y la máxima agilización del proyecto de extensión del tren a Soto del Real.
Los ayuntamientos de El Boalo-Cerceda-Mataelpino, Guadalix de la Sierra, Manzanares el Real y Soto del Real, junto al de Miraflores de la Sierra en su petición al Gobierno central, han trasladado de forma oficial el «creciente malestar vecinal» por la situación generada en la M-607. Las cartas, dirigidas a las direcciones generales de Carreteras y de Transportes de la Comunidad de Madrid, son claras: la situación es, a día de hoy, «inasumible para nuestros vecinos y vecinas».
El motivo es un cóctel de problemas que se acumula a diario. Los residentes de estos municipios se enfrentan a «atascos interminables, retenciones constantes y grandes dificultades para acceder a Madrid». A los problemas de tráfico estructurales que ya existían en la M-607, se han añadido las restricciones propias de las obras que se están llevando a cabo para ampliar la carretera.
Además, la situación se ve gravemente agravada por la «coincidencia con otras obras en marcha» en puntos neurálgicos de acceso a la capital. Las intervenciones que se ejecutan en el entorno del Paseo de la Castellana, junto con otras actuaciones en la red de carreteras, generan un «efecto conjunto» que multiplica los tiempos de viaje y reduce la capacidad real de circulación de los vehículos. Los ayuntamientos firmantes destacan que la situación actual «ha sobrepasado todos los límites razonables».
El transporte público, desbordado y sin capacidad

La presión sobre la M-607 y el resto de accesos a Madrid está teniendo un impacto directo y dramático sobre la principal alternativa de muchos vecinos: el transporte público por carretera. Los autobuses interurbanos, en lugar de ofrecer un alivio, están al límite de su capacidad.
Los problemas se han convertido en algo habitual y constante: autobuses completamente saturados en horas punta, lo que obliga a numerosos viajeros a realizar trayectos de larga duración y de pie. En las paradas, la falta de espacio es tal que en ocasiones «no se puede recoger a usuarios por falta de espacio» en el vehículo. A esto se suman los retrasos continuos provocados por las propias retenciones de tráfico , y un número de expediciones que resulta «insuficiente para cubrir la demanda creciente».
La extensión del Cercanías, una «necesidad inaplazable»
Ante este escenario de colapso, los ayuntamientos han puesto el foco en la solución a largo plazo, la cual consideran «una necesidad inaplazable»: la extensión de la red de Cercanías hasta Soto del Real.
Esta infraestructura es definida por los municipios como «una demanda histórica, largamente esperada» por los vecinos de la zona. En su comunicación con el Ministerio de Transportes y ADIF, los regidores han agradecido los avances recientes en el proyecto, pero han solicitado con urgencia «agilizar al máximo los trámites administrativos y técnicos» necesarios para su ejecución.
La llegada del Cercanías supondría un avance crucial no solo en la calidad de vida de los ciudadanos, sino que también contribuiría al «equilibrio territorial de la zona norte de la Comunidad de Madrid» y a una movilidad más sostenible. Por ello, han solicitado al Ministerio y a ADIF información sobre la «viabilidad de adelantar la llegada del Cercanías a Soto del Real», o de implementar soluciones provisionales, con el fin de garantizar un transporte público de calidad lo antes posible.
Incidencias en la Línea C4 de Cercanías
La problemática ferroviaria no se limita solo al proyecto de extensión. Los municipios también han manifestado su «preocupación por las incidencias recurrentes en la línea C4 de Cercanías». Estos problemas constantes en la puntualidad y la frecuencia del servicio «generan retrasos y molestias a los usuarios habituales». La existencia de estas alteraciones en el servicio hace aún más evidente la necesidad de ampliar la red para ofrecer una alternativa «real y fiable» al saturado transporte por carretera.
Tres medidas urgentes solicitadas a la Comunidad de Madrid
Para aliviar la situación actual en la M-607, los ayuntamientos firmantes han exigido a la Consejería de Transportes de la Comunidad de Madrid la adopción de tres medidas de carácter prioritario:
- Revisión de la planificación de las obras: Se pide ajustar las fases y plantear soluciones en las obras del tercer carril de la M-607. El objetivo es «minimizar el impacto en la circulación» mientras persistan las obras simultáneas en otros accesos clave a la capital.
- Refuerzo inmediato del transporte público: Se solicita una coordinación urgente con el Consorcio Regional de Transportes para aumentar las expediciones y reforzar las frecuencias en las horas punta.
- Mejora de la comunicación institucional: Se exige un flujo de información «clara, anticipada y actualizada» hacia los ayuntamientos. Esto permitiría a los gobiernos locales informar a los vecinos sobre incidencias, plazos de las obras y previsiones de tráfico, algo esencial para la planificación diaria de la ciudadanía.
Los municipios confían en que tanto el Gobierno central como la administración regional atiendan estas demandas con la urgencia que requiere la situación. Los vecinos necesitan desplazarse en «condiciones dignas, razonables y previsibles».










