El Ayuntamiento de Colmenar Viejo inicia la construcción de 84 nuevas fosas con una inversión de 562.500 euros y un plazo de ejecución de tres meses. La reforma incluye mejoras en la accesibilidad, iluminación y zonas ajardinadas para modernizar el recinto municipal.
Los vecinos de Colmenar Viejo cuentan desde esta semana con el inicio de una de las obras de infraestructura más necesarias para la gestión de los servicios municipales: la ampliación del cementerio de Santa Ana. Esta actuación, que ya ha echado a andar, tiene como objetivo principal garantizar que el municipio disponga de espacio suficiente para los próximos años, adelantándose a la falta de plazas que empezaba a ser preocupante, especialmente en la modalidad de fosas.
Una inversión necesaria para garantizar el descanso
El proyecto cuenta con un presupuesto total de 562.500 euros (IVA incluido). No se trata de una intervención menor, ya que los trabajos se prolongarán durante los próximos tres meses para transformar una parcela de 1.200 metros cuadrados dentro del recinto actual. El camposanto, que se encuentra en la calle Diseminado 51, tiene una extensión total que supera los 41.000 metros cuadrados, pero el crecimiento de la población obliga a ir habilitando nuevas áreas de enterramiento de forma periódica.
La prioridad de esta reforma es clara: ofrecer tranquilidad a las familias del municipio. Felipe Mansilla Nogales, quinto teniente de alcalde y concejal de Calidad y Mantenimiento de la Ciudad, ha explicado los motivos de esta obra señalando que: “La ampliación del cementerio municipal responde a una necesidad urgente y prioritaria: garantizar que nuestro camposanto disponga de las sepulturas suficientes para atender la demanda de sepelios en los próximos años. Con esta intervención, aumentamos el número de unidades de enterramiento disponibles, especialmente en lo que respecta a fosas, cuya disponibilidad ha disminuido de forma más acusada que la de nichos o columbarios”.

Más de 300 nuevas plazas y mejor accesibilidad
El núcleo de la obra consiste en la creación de una nueva plataforma de enterramiento que albergará 84 fosas. Gracias al diseño de estas unidades, el cementerio ganará capacidad para un total de 336 nuevos enterramientos.
Pero la obra no se limita solo a excavar nuevas sepulturas. El terreno natural del cementerio requiere una ingeniería específica. Por ello, se van a levantar nuevos muros de contención que permitirán nivelar las plataformas y adaptar el terreno para que sea seguro y estable. Además, uno de los puntos clave de la reforma es la mejora de la accesibilidad. Se van a construir viales que conectarán las zonas nuevas con las ya existentes, eliminando barreras arquitectónicas para que cualquier vecino, independientemente de su movilidad, pueda visitar a sus seres queridos sin dificultades.
Modernización de las instalaciones y el entorno
Aprovechando el despliegue de maquinaria y operarios, el consistorio ha decidido acometer mejoras en los servicios básicos del recinto. El proyecto contempla la ampliación de la red de alumbrado público, utilizando el mismo modelo de luminarias que ya funcionan en el resto del cementerio para mantener una estética uniforme. Esto mejorará la visibilidad y la seguridad en las horas de menos luz.
Del mismo modo, se va a actuar sobre la red de saneamiento. Se instalarán nuevos sumideros y un sistema de drenaje bajo tierra diseñado para evitar acumulaciones de agua durante los días de lluvia, conectando todo el sistema con los colectores principales que atraviesan la parcela.
Respeto por el paisaje y el descanso
El aspecto estético y el ambiente de recogimiento también han sido tenidos en cuenta. Felipe Mansilla Nogales subraya el trasfondo de estos trabajos: “Estos trabajos se enmarcan dentro de nuestro compromiso por mejorar los servicios e infraestructuras municipales. Asegurar que el cementerio municipal cuente siempre con sepulturas libres es una prioridad, y esta ampliación nos permite avanzar en esa dirección, reforzando la planificación y el respeto que merecen estos espacios”.
Para humanizar el entorno, la obra finalizará con la instalación de mobiliario urbano renovado, incluyendo nuevos bancos y papeleras. Además, se llevará a cabo un plan de ajardinamiento y plantación de arbolado perimetral en los nuevos caminos y muros.










