Con la llegada de las temperaturas más altas, vuelve ‘Refúgiate en la Cultura’, una propuesta que convierte museos, bibliotecas y centros culturales en espacios donde combatir el calor mientras se disfruta de arte, teatro y flamenco.
Este martes se presentó en el Museo de Historia de Madrid la tercera edición de esta iniciativa que, un verano más, invita a los vecinos a huir de las horas de más calor sin renunciar a los planes. La propuesta se concentra en la franja horaria en la que el sol aprieta con más fuerza: entre las 15:00 y las 18:30 horas.
La idea es sencilla: en lugar de quedarse en casa esperando a que baje el termómetro, la ciudad ofrece más de sesenta actividades culturales repartidas por distintos puntos de la capital para que cualquiera pueda entrar, sentarse en un lugar fresco y disfrutar de una obra de teatro, un concierto o una exposición.
El flamenco toma los grandes museos
Uno de los platos fuertes de esta edición es el flamenco, que este verano se cuela entre las salas de algunos de los museos más visitados de la capital. Entre julio y agosto, la ciudad acogerá 44 actuaciones de música, cante y baile en el Museo Nacional del Prado, el Reina Sofía, el Thyssen-Bornemisza, la Galería de las Colecciones Reales, el Museo Arqueológico Nacional, el Museo de Historia de Madrid y CentroCentro.
El calendario arranca el lunes 6 de julio con el bailaor Eduardo Guerrero, que actuará tanto en el Reina Sofía como en la Galería de las Colecciones Reales. Dos días después, el 8 de julio, será el turno de la bailaora La Moneta, que llevará su espectáculo al Prado y al Thyssen-Bornemisza. Y el 10 de julio, la cantaora Marta Serrano se subirá a los escenarios del Museo de Historia de Madrid y del Arqueológico Nacional. A lo largo del verano también pasarán por estos espacios artistas como Raquel Valencia, Daniel Casares, Pilar Díaz, Noelia Ruiz, Paco Hidalgo, Ofelia Márquez, Cynthia Cano, Patricia Donn, Ricardo Fernández del Moral y Lisl Sfair.
Conviene tener en cuenta un matiz a la hora de organizar la visita: en el Prado, el Reina Sofía y la Galería de las Colecciones Reales, estas actuaciones solo están disponibles para quienes ya tengan entrada al museo. En cambio, en el resto de espacios el acceso es libre y gratuito hasta completar aforo, así que quien quiera asegurarse sitio hará bien en llegar con tiempo.
Teatro clásico en pequeñas dosis
La gran novedad de este año tiene nombre propio: ‘Clásicos a Refugio’, un ciclo que acerca el Siglo de Oro español al público actual a través de 21 representaciones de microteatro. Se trata de siete espectáculos breves que mezclan teatro, música en directo, poesía e improvisación, con momentos en los que el propio público participa en la función.
Estas piezas podrán verse entre el 14 de julio y el 26 de agosto en el Museo de Historia de Madrid y en el Museo de San Isidro, dos edificios con mucha historia que por unas semanas se convierten en pequeños teatros de barrio. Cada día habrá dos pases, con una duración aproximada de 20 minutos, pensados para quien busca una pausa cultural sin necesidad de dedicarle toda la tarde.
Entre los títulos que forman parte del ciclo están Amor Místico, En un lugar del Barroco, La trova por Madrid, Cervantes y su paso por… Madrid, El arte de ser comediante, Áureas y Éxtasis Místico. Varias de estas obras están dedicadas a rescatar textos de autoras del Siglo de Oro, dando visibilidad a nombres de mujeres que la historia de la literatura ha dejado en un segundo plano.
Bibliotecas, cines y espacios verdes para desconectar del calor
‘Refúgiate en la Cultura’ no se queda solo en los museos. La programación se extiende también a bibliotecas municipales, centros culturales y lugares tan conocidos como el Círculo de Bellas Artes, el OXO Museo del Videojuego, CentroCentro o Matadero Madrid.
Algunos de estos espacios se convierten además en auténticos rincones verdes dentro de la ciudad. Es el caso del Espacio Cultural Vegetal de CentroCentro o de ‘Un cuarto de estar para la ciudad’, en la Nave Una de Matadero Madrid, dos propuestas pensadas como refugios frescos donde leer, aprender o simplemente sentarse a descansar un rato, lejos del bullicio y del calor de la calle.
El programa también llega a las salas de cine. Más de veinte cines de la capital aplicarán tarifas especiales para todas las sesiones que empiecen antes de las 17:00 horas, una buena excusa para aprovechar la sobremesa y meterse en una sala con aire acondicionado antes de que aprieten las horas de más calor.










