La Fuente del Moralejo, cuyos orígenes se remontan al siglo XVI, es el primer enclave de un proyecto que busca recuperar pequeños espacios naturales y patrimoniales dentro del casco urbano de Colmenar Viejo. El entorno del Arroyo del Espino incorpora nuevos elementos para favorecer la presencia de aves, murciélagos e insectos polinizadores, además de caminos acondicionados y paneles informativos. La iniciativa continuará en los próximos meses en otros puntos singulares del municipio, entre ellos las canteras accesibles del Parque del Doctor Bachir y el lateral del Arroyo del Pozanco.
Hay lugares que forman parte del paisaje cotidiano y que, precisamente por estar tan cerca, pueden pasar desapercibidos. La Fuente del Moralejo es uno de ellos. Situada junto al Arroyo del Espino, conserva una historia que se remonta al siglo XVI y está considerada la fuente histórica más antigua que se conserva en Colmenar Viejo.
Durante siglos formó parte de los puntos tradicionales de abastecimiento de agua situados alrededor de la antigua villa. El crecimiento del municipio terminó incorporando este espacio a la trama urbana, pero no hizo desaparecer su carácter singular. Junto al elemento histórico permanecen un entorno natural y diferentes especies de fauna y flora.
Ahora, este rincón se convierte en el primer escenario de un proyecto que pretende prestar atención también a esos pequeños espacios que sobreviven dentro de la ciudad. La propuesta los identifica como ‘oasis urbanos’, lugares donde se encuentran patrimonio y naturaleza y que pueden ser disfrutados por los vecinos sin necesidad de salir del entorno urbano.
Caminos más accesibles y un entorno cuidado
La actuación en la Fuente del Moralejo incluye el acondicionamiento general de la zona, con especial atención a los caminos y senderos. También se ha trabajado en los accesos a la fuente mediante la regularización y delimitación del terreno.
La intención es facilitar el tránsito y permitir que vecinos y visitantes puedan recorrer el entorno y acercarse al elemento histórico con mayor facilidad.
Pero la intervención no se limita al acondicionamiento del espacio. Una de las actuaciones previstas es la creación de una isla medioambiental destinada a favorecer la presencia de insectos polinizadores y generar un pequeño refugio natural en este entorno semiurbano.
También se han instalado cajas refugio para murciélagos y cajas nido para aves, destinadas a facilitar lugares de refugio, descanso y reproducción. Tanto las aves como los murciélagos desempeñan, además, un papel en el control biológico de las poblaciones de insectos.

Información sobre la fauna y la historia
Otra de las novedades que encontrarán quienes se acerquen hasta la Fuente del Moralejo son los paneles informativos instalados en diferentes puntos del entorno.
La información permite conocer tanto la historia de la fuente como las especies que forman parte del espacio. Los contenidos hacen referencia a anfibios, reptiles, insectos y aves, además de la flora y fauna silvestre y autóctona.
La divulgación forma parte de la propia actuación. La idea es que el visitante pueda identificar el valor del lugar y conocer mejor las especies que pueden encontrarse en él.
El concejal de Medio Ambiente, Agustín de la Fuente, explica que el proyecto pretende ampliar la protección más allá de los grandes espacios naturales del municipio. Según sus palabras, “la intención de proteger los espacios naturales de Colmenar Viejo. Pero no solo las grandes áreas como la Dehesa de Navalvillar, el entorno del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares o el Cerro de San Pedro, sino también aquellos pequeños enclaves naturales y patrimoniales que forman parte de los parques y zonas verdes de la ciudad”.

Patrimonio natural también dentro del casco urbano
El planteamiento parte de una realidad que puede resultar fácil de olvidar: el patrimonio natural de Colmenar Viejo no se encuentra únicamente fuera de la ciudad.
Parques, arroyos y zonas verdes pueden conservar pequeños enclaves de interés que han quedado integrados en el crecimiento urbano. La Fuente del Moralejo es uno de esos espacios, con la particularidad de reunir en pocos metros un elemento histórico y un entorno donde están presentes diferentes especies.
El objetivo, según señala el responsable municipal, es que estos lugares sean conocidos y protegidos. “Colmenar Viejo cuenta con un patrimonio natural e histórico extraordinario, pero esta riqueza única no está únicamente en la zona rural. También está presente dentro de nuestro casco urbano, en nuestros parques, arroyos y zonas verdes”, afirma Agustín de la Fuente.
El concejal añade que “con este proyecto queremos recuperar esos pequeños tesoros, protegerlos y conseguir que los vecinos conozcan estos ‘oasis’ que pueden disfrutar muy cerca de casa”.
El proyecto seguirá en otros enclaves
La Fuente del Moralejo es solo el comienzo. La actuación forma parte de un proyecto más amplio que continuará durante los próximos meses en otros enclaves singulares de Colmenar Viejo.
Entre ellos están las canteras accesibles del Parque del Doctor Bachir, situado en el Barrio de La Estación, y el lateral del Arroyo del Pozanco.
El propósito es trasladar a estos espacios una atención similar a la aplicada en la Fuente del Moralejo, poniendo en valor sus características y mejorando las condiciones para que puedan ser conocidos y disfrutados por los vecinos.
Así, una fuente histórica del siglo XVI se convierte en el primer ejemplo de una actuación que pone el foco en lugares pequeños, pero vinculados a la historia y al entorno natural de Colmenar Viejo. Cuidar esos rincones y explicar qué hay en ellos es, en definitiva, otra forma de conservar el patrimonio más cercano.









