Un artículo de opinión de Fernando Montenegro / Concejal y Portavoz de VOX en el Ayuntamiento de Alcobendas

Los servicios municipales han presentado la ejecución presupuestaria a 30 de junio de 2026 y el retrato que deja es tan simple como indignante: nunca se había recaudado tanto y nunca se había invertido tan poco.
Los cuatro primeros capítulos de ingresos – impuestos directos, indirectos, tasas/precios públicos y transferencias corrientes, estas últimas incluyendo los impuestos que paga el vecino al Estado y que también nutren las arcas municipales -, llevan tres años de crecimiento bajo el gobierno del PP hasta tal punto que en el presupuesto de 2026 se refleja que los vecinos iban a pagar 37MM€ más que en 2023 cuando comenzó el gobierno PP.
Y este año Intervención estima que en impuestos directos se cerrará 2026 con el 104% de lo presupuestado y en transferencias corrientes al 106%. Los vecinos de Alcobendas van a pagar aún más.
¿Y con ese dinero qué se hace? Desde luego, invertir en la calidad de vida de los vecinos, no. A 30 de junio, de los 83,55 millones de euros presupuestados para inversión, solo se han ejecutado 7,54 millones. Un paupérrimo 9%.
Así nos luce el pelo. En instalaciones deportivas, de las cuatro pistas de fútbol sala anunciadas, solo se arreglan dos y ninguna se techa como se prometió. El campo de rugby/fútbol americano de José Caballero sigue sin arreglarse acumulando más de 40 lesiones sin contacto por su mal estado. Los campos de fútbol Óscar Molina y Antela Parada tenían la renovación presupuestada para antes del verano y acaban de comenzar las obras en septiembre, de forma parcial y con la temporada empezada, con los correspondientes problemas para los deportistas. Los Parques infantiles del Barrio Centro están en mal estado, Y el asfaltado, aquellos 12 millones prometidos al inicio del mandato -rebajados después a 8 – siguen, a estas alturas, con una ejecución mínima. Y éstos son sólo ejemplos.
La cuenta es sencilla: más impuestos y las mismas pistas sin techar, el mismo campo sin arreglar, el mismo asfalto sin poner. Al gobierno del PP en Alcobendas no le falta dinero. Le falta, año tras año, la capacidad de ejecutar, de convertir ese dinero en las inversiones que publicitó a bombo y platillo. Le falta la firme decisión de dedicar los recursos públicos a lo que de verdad importa a los vecinos.
Ojalá desde Vox podamos demostrar pronto que hay otra forma de gobernar.









