Artículo de opinión de Juan Jesús Valle, Concejal PSOE Algete

Hay momentos en los que la política deja de ir de partidos para ir de personas. De familias que quieren llevar a sus hijos a un campamento de verano y descubren que no hay plaza. De alumnos que reciben clase soportando el calor por la falta de aire acondicionado. De un municipio que lleva demasiado tiempo acostumbrándose a que lo excepcional se convierta en normal.
Ese no es el Algete que merecemos.
Como portavoz de la oposición, mi obligación no es crear problemas donde no los hay. Es señalar los que afectan al día a día de los vecinos y exigir soluciones. Porque la oposición no está para aplaudir. Está para fiscalizar, proponer y defender a los vecinos.
Lo hicimos denunciando la falta de climatización en edificios municipales, preguntando por qué varios niños con necesidades especiales se quedaron sin plaza en los campamentos de verano o exigiendo explicaciones cuando el Tribunal suspendió cautelarmente la licitación de las Fiestas Locales.
Pero sobre todo a estas alturas denunciar no basta. Hay que ofrecer una alternativa creíble . Tengo claro que gobernar es decidir prioridades. Es planificar. Es ejecutar. Es transformar.
Porque Algete no necesita más promesas. Necesita hechos.
Por ejemplo, después de casi tres años de legislatura seguimos escuchando anuncios, estudios y solicitudes de subvenciones. Todo eso es importante, pero un Ayuntamiento no puede esperar siempre a que otros financien su futuro. También hay que invertir con recursos propios, porque ese dinero pertenece a los vecinos y debe volver a ellos en forma de mejores servicios e infraestructuras.
Durante estos meses estoy recorriendo Algete, hablando con vecinos, comerciantes, asociaciones y colectivos. Y hay una frase que se repite una y otra vez y que me emociona profundamente: “No dejes de luchar por Algete.”
Esas palabras pesan y en gran medida comprometen Porque detrás de ellas hay confianza, pero también esperanza. La esperanza de recuperar un municipio con ambición, que cuide sus barrios, que invierta, que escuche y que vuelva a creer en sí mismo.
No sé lo que decidirá el futuro. Eso corresponde a la militancia y, sobre todo, a los vecinos. Lo que sí sé es que seguiré trabajando con la misma ilusión que el primer día.










asi es juanje esto tiene que canbiar de un pueblo triste aun pueblo con esperanza del 2026 y no del del siglo pasao que les inporta un carajo la gente y el.publo ensi vamos juanje hay que ganar por el bien del puebo y su gente