Alcobendas rinde homenaje a Miguel Ángel Blanco: 29 años de su secuestro y asesinato por ETA

El Ayuntamiento refuerza su compromiso con las asociaciones de víctimas del terrorismo y duplicará en 2027 su subvención anual

Alcobendas volvió a detenerse ayer por la tarde para no olvidar. El Parque Víctimas del Terrorismo fue el escenario elegido para rendir homenaje a Miguel Ángel Blanco, el concejal del Partido Popular en Ermua (Vizcaya) que murió asesinado por la banda terrorista ETA el 13 de julio de 1997, después de permanecer secuestrado durante tres días. Se cumplen ya 29 años de aquel crimen que conmocionó a toda España, y la ciudad ha querido marcar la fecha con un acto cargado de memoria y compromiso.

Un recuerdo para todas las víctimas

La alcaldesa de Alcobendas, Rocío García Alcántara, tomó la palabra para poner cifras y rostro a décadas de terror. Recordó a las 1.451 víctimas mortales de ETA, a las más de 5.000 personas heridas y a las 167 que en algún momento estuvieron secuestradas. Pero su discurso fue más allá de los números: «A lo que se suman decenas de miles de ciudadanos amenazados, empresarios extorsionados, familias obligadas a abandonar su tierra. Concejales que vivían escoltados o profesores, periodistas, jueces, policías y guardias civiles señalados por cumplir con su deber», señaló la regidora.

En sus palabras, la alcaldesa también tuvo un espacio para Alberto Jiménez-Becerril, el concejal del PP asesinado por ETA junto a su esposa, Ascensión García Ortiz, solo seis meses después que Miguel Ángel Blanco. García Alcántara quiso agradecer la presencia en el acto de las hermanas de ambos, Marimar Blanco y Teresa Jiménez-Becerril, con unas palabras especialmente emotivas: «Sois la prueba de que el terrorismo fracasó. Dos mujeres libres y valientes que con vuestra ejemplaridad habéis ayudado a España a mantener viva la memoria de quienes fueron asesinados por la barbarie terrorista».

El legado que nació en Ermua

El homenaje de este año se celebra bajo el lema «Tu legado nos compromete», elegido por la Fundación Miguel Ángel Blanco para conmemorar el 29º aniversario. Fue precisamente Marimar Blanco Garrido, presidenta de la fundación y hermana del concejal asesinado, quien leyó el manifiesto conmemorativo durante el acto. En él se recordó cómo el secuestro de su hermano llevó a la calle a más de dos millones de españoles, un movimiento espontáneo que dio origen a lo que se conoce como el espíritu de Ermua. «De esa resistencia cívica nació algo que ningún terrorista supo prever. Nacía el Espíritu de Ermua. Y ese espíritu es el legado de Miguel Ángel Blanco», leyó Blanco Garrido.

El manifiesto insiste en que ese legado obliga a las nuevas generaciones a «defender la verdad de lo que ocurrió: ETA fue una organización terrorista que durante más de cincuenta años asesinó, secuestró, extorsionó y persiguió a quienes pensaban diferente». Y añade una reflexión que apela directamente a la memoria colectiva: «La sociedad española tiene la obligación moral de transmitir a las nuevas generaciones lo que ocurrió. No para alimentar el enfrentamiento, sino para que el olvido no abra la puerta a la manipulación».

En el acto también intervino Teresa Jiménez-Becerril, adjunta primera al Defensor del Pueblo y hermana de Alberto Jiménez-Becerril, y se guardó un minuto de silencio en memoria de todas las víctimas del terrorismo.

Alcobendas refuerza su apoyo a las víctimas

Más allá del homenaje, la alcaldesa aprovechó el acto para anunciar dos novedades importantes para el próximo año. En 2027, Alcobendas acogerá la exposición «La Voz de las Manos Blancas», dedicada a recordar el legado del espíritu de Ermua y las movilizaciones ciudadanas que surgieron tras el secuestro de Miguel Ángel Blanco. Además, el Ayuntamiento duplicará las subvenciones destinadas a las asociaciones de víctimas del terrorismo, un gesto con el que la ciudad quiere reforzar su compromiso con quienes siguen manteniendo viva esta memoria.

Una despedida con flores y música

El homenaje concluyó con un gesto sencillo pero simbólico: la alcaldesa, las hermanas de los dos concejales asesinados, la viceconsejera de Justicia y Víctimas de la Comunidad de Madrid, Carmen Martín García-Matos, la subdirectora general de Gestión y Apoyo al Comisionado del Gobierno para la Atención a las Víctimas del Terrorismo, Sonia Ramos Piñeiro, y el resto de autoridades presentes depositaron una flor blanca junto al Monumento a las Víctimas del Terrorismo.

La música puso el broche final al acto. Profesores de la Escuela Municipal de Música y Danza interpretaron tres piezas cargadas de significado: Hallelujah, de Leonard Cohen; Nina, de Giovanni Battista Pergolesi, y Els Cants dels Ocells, melodías que acompañaron un momento de recogimiento colectivo en memoria de quienes perdieron la vida a manos del terrorismo.

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Paula de Marcos Aragón
Paula de Marcos Aragónhttp://www.cronicanorte.es
Paula de Marcos Aragón, periodista, licenciada en Ciencias de la Información y vecina de Algete. Es redactora en Crónica Norte desde 2021.

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