El Ayuntamiento de Colmenar Viejo analizará 150 muestras de excrementos caninos en cuatro zonas del municipio para identificar las zonas con mayor presencia de heces no recogidas. La medida, sin coste extra para las arcas municipales, busca datos objetivos que ayuden a mejorar la limpieza y la convivencia vecinal.
Cualquiera que pasee por Colmenar Viejo sabe de qué se habla cuando se menciona el tema de los excrementos de perro en aceras y parques. Ahora, el Ayuntamiento ha decidido ir más allá de la queja habitual y poner en marcha un análisis técnico que permita saber, con datos reales, hasta qué punto es grave la situación y en qué puntos concretos se concentra.
La iniciativa combina dos frentes: por un lado, una campaña de sensibilización dirigida a los dueños de mascotas y, por otro, un estudio que analizará muestras de excrementos caninos recogidas en distintos puntos del municipio. El objetivo final es contar con información objetiva que sirva para tomar decisiones más ajustadas a la realidad de cada barrio.
Así lo explica el concejal de Medio Ambiente, Agustín de la Fuente Jiménez, quien señala que «la información obtenida servirá para identificar las zonas con mayor incidencia, evaluar la eficacia de las medidas actuales y estudiar nuevas actuaciones que contribuyan a reducir este problema».
Cuatro zonas bajo la lupa
El primer estudio se centrará en la recogida y análisis de 150 muestras de heces repartidas por los puntos del municipio donde el problema es más evidente. Concretamente, la vigilancia se reforzará en el barrio de La Estación, la avenida de los Poetas, el Parque de Fuente Santa y el Parque de El Vivero.
Con esas muestras, los técnicos elaborarán un mapeo que permitirá saber si el problema está muy localizado en unos pocos infractores reincidentes o si, por el contrario, se trata de una conducta más extendida entre la población canina del municipio. También se registrarán las conductas incívicas detectadas en cada una de estas zonas, lo que ayudará a entender mejor los patrones de comportamiento y a diseñar respuestas más eficaces.

Sin gasto adicional para el Ayuntamiento
Uno de los aspectos que más interesa a los vecinos suele ser el económico, y en este caso el concejal ha querido dejarlo claro: la actuación no supone ningún coste adicional para las cuentas municipales. El motivo es que el estudio está incluido dentro del contrato de limpieza viaria y recogida de residuos que el Ayuntamiento mantiene con la UTE Acciona-FCC, la empresa responsable de prestar estos servicios en Colmenar Viejo.
De la Fuente Jiménez explica que con esta iniciativa se busca «promover la tenencia responsable de animales de compañía y reforzar el compromiso de los vecinos con el cuidado del espacio público» y, al mismo tiempo, «disponer de datos objetivos que faciliten la toma de decisiones en materia de limpieza y convivencia».

Un gesto simple que suma
Más allá de los datos técnicos, el mensaje de fondo apunta directamente a la responsabilidad individual de cada propietario de mascota. El concejal ha querido agradecer la colaboración de los vecinos y animar a todos los dueños de perros «a contribuir con un gesto sencillo que beneficia al conjunto de la ciudadanía: recoger siempre las heces de sus mascotas y mantener limpios los espacios públicos que compartimos».
No se trata solo de una recomendación. Recoger los excrementos de las mascotas es una obligación recogida en la Ordenanza reguladora de la tenencia, control y protección de animales domésticos, vigente en el municipio. Quien incumpla esta norma se expone a sanciones administrativas que pueden oscilar entre los 300 y los 3.000 euros, según la gravedad de la infracción.
Qué se espera conseguir con este estudio
Con los resultados del análisis, el Ayuntamiento pretende ir más allá de una simple fotografía del problema. La idea es que estos datos permitan diseñar actuaciones más eficientes, ajustar los recursos municipales a las necesidades reales de cada zona y, en definitiva, mejorar tanto la limpieza de las calles como la convivencia entre vecinos.
El estudio también servirá para comprobar si las campañas de sensibilización que ya se han puesto en marcha están dando resultado o si, por el contrario, es necesario reforzar la vigilancia o las medidas en determinados puntos del municipio. En cualquier caso, la conclusión que se traslada desde el consistorio es clara: la limpieza de los espacios comunes depende, en gran medida, de la actitud individual de cada propietario de mascota, y un gesto tan sencillo como recoger los excrementos del perro tiene un impacto directo en la calidad de vida de todos.









