Tener un techo, comer cada día y recibir atención médica son necesidades básicas que no todas las personas tienen cubiertas. En Colmenar Viejo, el albergue de la Fundación Jesús Caminante ofrece esa ayuda a más de 40 residentes. Su continuidad depende en buena parte de los voluntarios y de las aportaciones de particulares, en un momento en el que los recursos no alcanzan para cubrir todas las necesidades del centro.
En la calle Río Genil, número 25, de Colmenar Viejo hay un lugar que desde hace décadas presta ayuda a personas que no tienen un hogar. Es el albergue de la Fundación Jesús Caminante, que atiende a personas en situación de extrema necesidad y que actualmente acoge a más de 40 residentes.
La entidad lleva desde 1987 trabajando con personas que, por diferentes circunstancias, se han visto obligadas a vivir en la calle. Algunas llegan, además, con problemas de salud física o mental que hacen especialmente difícil su situación.
En el albergue encuentran algo más que una cama y comida. Allí reciben ropa, atención médica y ayuda para mantener su higiene personal. También pueden realizar actividad física y contar con un entorno seguro en el que atender sus necesidades cotidianas.
El centro lleva alrededor de dos décadas en su actual ubicación, en una parcela cedida por el Ayuntamiento de Colmenar Viejo. Durante estos años, su actividad ha estado ligada al trabajo de personas que dedican su tiempo a ayudar a quienes atraviesan situaciones de especial dificultad.

Los voluntarios, una parte esencial del albergue
Detrás del funcionamiento diario del centro hay vecinos y colaboradores que dedican parte de su tiempo a atender a los residentes y a mantener las instalaciones. Su participación resulta fundamental para que el albergue pueda seguir ofreciendo sus servicios.
La fundación también cuenta con iniciativas solidarias que contribuyen a su sostenimiento. Entre ellas figuran ‘Una caña, una ilusión’, los tradicionales mercadillos parroquiales y las donaciones de dinero y materiales que realizan particulares.
Sin embargo, estas aportaciones no son suficientes para cubrir todos los gastos. La Fundación Jesús Caminante no recibe subvenciones públicas y sus ingresos actuales no alcanzan para atender adecuadamente todas las necesidades de los residentes y mantener las instalaciones.
La falta de recursos estables es uno de los principales problemas a los que se enfrenta la entidad, que necesita mantener la ayuda diaria a las personas acogidas y disponer de medios para continuar con su actividad.

Una nueva etapa con Antonio García Rubio al frente
La fundación comienza ahora una nueva etapa con el sacerdote Antonio García Rubio como presidente. En Colmenar Viejo es conocido por su anterior labor como párroco de la Basílica de la Asunción de Nuestra Señora.
Uno de sus objetivos es dar a conocer mejor la actividad del albergue y acercarla a más personas. El concejal de Política Social, Jesús Fernández Fuillerat, ha destacado el trabajo de la entidad y ha expresado el apoyo del Ayuntamiento.
«Estas personas, que se encuentran en la más extrema necesidad, requieren toda la ayuda posible, y la Fundación lleva a cabo un trabajo magnífico con ellas; siempre tendrán nuestro apoyo», ha declarado Fernández Fuillerat.
El concejal también ha destacado la importancia de quienes colaboran de forma desinteresada para atender a los residentes y mantener el centro. Sobre la labor que desarrolla la fundación, ha señalado que «el primer ingrediente es el amor al prójimo».
Cómo pueden ayudar los vecinos de Colmenar Viejo
Quienes quieran colaborar con Jesús Caminante pueden hacerlo de distintas maneras. El voluntariado permite participar en las tareas cotidianas del centro, ayudar en el mantenimiento de las instalaciones y acompañar a las personas que viven en él.
Para facilitar ese contacto, el Ayuntamiento dispone de un Punto de Información al Voluntariado, dependiente de la Concejalía de Política Social, desde el que se orienta a las personas interesadas en participar en iniciativas solidarias.
Los vecinos pueden solicitar información sobre cómo colaborar escribiendo a voluntariado@colmenarviejo.com.
También son importantes las donaciones económicas y materiales, así como la participación en actividades solidarias que permiten recaudar fondos. Estas aportaciones contribuyen a cubrir las necesidades del albergue y a mantener la atención que reciben sus residentes.
El Ayuntamiento estudia nuevas formas de colaboración
El Ayuntamiento de Colmenar Viejo cedió el terreno donde se encuentra el albergue y mantiene otras medidas de apoyo: la instalación está exenta del pago del impuesto sobre bienes inmuebles (IBI) y el servicio funerario de los residentes se presta sin coste.
Además, el Consistorio está estudiando nuevas fórmulas de colaboración con la fundación. Por el momento, no se han detallado medidas adicionales concretas.
Mientras tanto, Jesús Caminante continúa atendiendo a más de 40 personas que necesitan un lugar donde vivir y recibir cuidados. Su actividad pone de manifiesto la importancia del trabajo voluntario y de las aportaciones particulares para sostener un recurso social dirigido a personas sin hogar en Colmenar Viejo.









