Con el avance de las nuevas tecnologías las personas hemos desarrollado el denominado ‘Síndrome pantalla’. Según un estudio realizado por la Universidad Complutense de Madrid, el 60% del día vivimos pegados a una pantalla, bien de televisión, ordenador, teléfono móvil o tableta.
Este estudio, que se llevó a cabo en 100 trabajadores de entre 28 y 52 años, ha revelado que durante los días laborables el 60% del tiempo que permanecen despiertos lo pasan delante de una pantalla de algún dispositivo electrónico, y el porcentaje apenas baja al 50% los días que no trabajan.
Los resultados muestran, además, como tanto en los días laborables como en los festivos, durante dos horas diarias estaban expuestos de forma simultánea a más de una pantalla. Esta exposición tan elevada afecta de manera importante al sistema visual, que se enfrenta a unas condiciones físicas extremas. Así, puede provocar daños reversibles o irreversibles según las partes del ojo a las que afecten. Por ejemplo, el parpadeo por minuto puede reducirse en un 30%, su amplitud puede verse mermada en un 50%, y la calidad de la lágrima también puede ser afectada.
También aumentan otros síntomas como fatiga y picor de ojos, visión turbia, ojos enrojecidos, ojos llorosos, tirantez y quemazón. Y con un elevado número de horas frente a las pantallas se agudiza la miopía, la hipermetropía, el astigmatismo o la presbicia.
Este riesgo es mayor en niños y adultos jóvenes, según han reconocido los autores del estudio, ya que poseen un menor nivel de protección en su sistema ocular que filtra la luz LED blanca que emiten estos dispositivos.










