El Ayuntamiento de Alcobendas ha remodelado la Plaza de Ramiro Gómez Garibay, con la participación de los vecinos del Distrito Centro, creando un espacio público totalmente accesible, que estrena nuevo pavimento, mobiliario urbano, más zonas verdes y un gran juego infantil en la zona central, con una inversión de casi 393.037 euros.
La renovada plaza ha sido visitada por el alcalde de Alcobendas, Ignacio García de Vinuesa, el concejal de Obras, Ramón Cubián, y la concejal del Distrito Centro, Lucrecia García, que han conocido los detalles de esta remodelación que aportaba el director de la obra, ejecutada por la UTE Tecosa-Max.
Las obras han supuesto una remodelación de una superficie cercana a los 1.100 metros cuadrados, la construcción de nuevos paseos para facilitar el acceso a los distintos portales y la conexión de la plataforma inferior de la plaza con las calles limítrofes mediante varias rampas que cumplen las normas de accesibilidad. El resultado es una plaza accesible tanto para los residentes de los edificios cercanos como para los usuarios de los espacios públicos urbanos.
El resultado es muy positivo, ahora no hay barreras, mientras que antes había un desnivel que era imposible para las personas con discapacidad o para las madres con los carros de la compra; vamos a seguir trabajando así, contando con la opinión de los vecinos
Este proyecto se ha realizado con la participación de los vecinos del Distrito Centro, que han aportado varias propuestas sobre los accesos a los portales y calles adyacentes y la protección de las zonas verdes próximas a sus viviendas.
La plaza luce ahora un pavimento a base de baldosas granalladas y de adoquines en las rampas, con nuevas luminarias como las instaladas en el Distrito Centro, seis bancos de madera y varias papeleras. Los más pequeños disfrutan ya de un nuevo juego infantil en la parte central, sobre un suelo elástico de caucho.
Con esta reforma se han creado más zonas verdes, especialmente con rocalla y arbustos, en la zona del antiguo talud, que se riegan por goteo.
Una de las paredes de la plaza se ha pintado con varios rectángulos de colores, en homenaje al movimiento artístico ‘De Stijl’, que buscaba el equilibrio entre espacio y tiempo, reposo y movimiento con tramas de líneas ortogonales enmarcando colores primarios.