Los colegios sostenidos con fondos públicos de la Comunidad de Madrid vuelven a tener la posibilidad de participar en un programa europeo que lleva alimentos frescos directamente a las aulas. Este curso habrá frutas, hortalizas y leche, con productos tan concretos como tomates cherry, arándanos o zanahorias baby.
No será una lista genérica de alimentos saludables. El programa europeo de consumo de frutas, hortalizas y leche contempla para este curso una selección bastante concreta: peras, plátanos, mandarinas, tomates cherry, zanahorias baby, arándanos y manzanas, además de leche.
La propuesta está dirigida a centros educativos sostenidos con fondos públicos de Madrid y abarca distintas etapas. En el caso de las frutas y hortalizas, pueden participar alumnos de Educación Infantil, Primaria, Secundaria y Educación Especial. La leche tiene un ámbito diferente: podrá llegar a los alumnos del segundo ciclo de Educación Infantil.
La idea de fondo es sencilla: que el consumo de estos productos no quede limitado a las recomendaciones que reciben los niños en casa o en clase, sino que forme parte también de su día a día en el colegio.

No se trata solo de «repartir comida«
El programa plantea que los escolares no se limiten a recibir una pieza de fruta, una ración de hortalizas o un envase de leche. La iniciativa incluye actividades educativas de acompañamiento para explicar las propiedades de estos productos y su papel dentro de una alimentación equilibrada.
Ahí aparece una de las partes menos visibles, pero más curiosas, de la iniciativa: el contacto con el origen de los alimentos.
Las actividades pueden incluir talleres y propuestas relacionadas con la agricultura y la actividad agraria, con la intención de que los alumnos conozcan mejor el recorrido que existe detrás de los alimentos que terminan en su mesa.
Para un niño, una zanahoria baby o unos tomates cherry pueden ser simplemente algo que aparece en el comedor o durante una actividad escolar. El programa pretende añadir otra perspectiva: entender que detrás de esos productos existe una actividad agrícola y un proceso de producción.
Más de 300.000 alumnos en la última edición
El volumen de la pasada convocatoria permite hacerse una idea del tamaño que puede alcanzar este programa. Según los datos facilitados por la Comunidad de Madrid, 305.970 niños participaron en la edición anterior, repartidos entre 907 centros educativos.
Las cifras de alimentos distribuidos también fueron considerables. En total, los centros participantes recibieron 927.754 kilos de frutas y hortalizas y 684.464 litros de leche.
Son cantidades que muestran que no se trata de una iniciativa limitada a unos pocos colegios. En la última edición, el programa llegó a cientos de centros y a más de 300.000 escolares.
La nota de la convocatoria también recoge la cifra de 21.180 raciones totales de fruta y hortaliza dentro de los datos de la pasada edición.

Un programa pensado para crear hábitos
El objetivo declarado de la convocatoria es fomentar hábitos de alimentación saludable desde edades tempranas. La elección de los productos y el contacto con ellos durante la jornada escolar buscan precisamente familiarizar a los alumnos con frutas, verduras y leche.
La intención es que estos alimentos formen parte de la alimentación habitual de niños y jóvenes y que, al mismo tiempo, conozcan mejor sus propiedades.
La propuesta tiene además una segunda vertiente: acercar a los estudiantes a la actividad agraria y al origen de los alimentos. Es decir, no solo explicar qué aporta una fruta o una hortaliza, sino también ayudar a comprender de dónde viene.
Qué alumnos pueden participar
La convocatoria establece diferentes grupos según el tipo de alimento. Frutas y hortalizas: pueden participar alumnos de Educación Infantil, Primaria, Secundaria y Educación Especial. Leche: esta línea está dirigida a alumnos del segundo ciclo de Educación Infantil y contempla envases de 200 mililitros, tanto con lactosa como sin lactosa.
Entre los productos previstos figuran manzanas, peras, plátanos, mandarinas, tomates cherry, zanahorias baby y arándanos.
El siguiente paso depende de los colegios
Ahora la convocatoria entra en una fase práctica para los centros. Los colegios interesados deben tramitar su participación antes del 30 de septiembre, mediante la sede electrónica. Después llegará el momento de que el programa se traslade de los trámites a las aulas y de que los productos lleguen a los alumnos.
Más allá de las cifras, el planteamiento busca convertir algo tan cotidiano como comer una fruta, una hortaliza o beber leche en una oportunidad educativa. El objetivo es que los escolares no solo consuman estos alimentos, sino que aprendan a reconocerlos, valorarlos y relacionarlos con una alimentación equilibrada y con el trabajo agrícola que existe detrás de ellos.
Con el precedente de los 305.970 alumnos y 907 centros participantes en la pasada edición, la nueva convocatoria vuelve a poner en los colegios madrileños una cuestión tan cercana a las familias como lo que comen sus hijos durante la jornada escolar.










