Un alumno de 14 años del Instituto Severo Ochoa de Alcobendas no podrá viajar a Nueva York para participar en un proyecto educativo vinculado a la ONU después de que Estados Unidos le denegara el visado. La decisión ha generado críticas por entenderse como una medida discriminatoria basada exclusivamente en su origen iraní.
Kian, que había sido seleccionado para representar a la Comunidad de Madrid en el programa Global Classrooms, superó un proceso muy exigente en el que participaron más de 1.600 estudiantes de centros públicos de la región. Su expediente académico y su preparación no han sido suficientes para lograr el permiso de entrada, según han relatado distintos medios.
La familia del menor acudió a la Embajada de Estados Unidos en Madrid con la documentación del programa y los certificados académicos, pero recibió una negativa inmediata. Según los testimonios recogidos, la denegación se apoyó en argumentos de seguridad vinculados a la nacionalidad iraní del estudiante.
El caso ha provocado reacciones políticas en Madrid. Más Madrid ha anunciado iniciativas en la Asamblea regional y en el Ayuntamiento de Alcobendas para condenar el veto y pedir que se permita al alumno acudir al encuentro de la ONU.
Un programa muy selectivo
Global Classrooms es un proyecto educativo en inglés en el que estudiantes de institutos bilingües simulan sesiones de Naciones Unidas. Solo un pequeño grupo de alumnos llega a la fase final en Nueva York, por lo que la selección de Kian ya suponía un reconocimiento destacado a su trayectoria académica.
El caso ha sido descrito por distintas fuentes como especialmente llamativo por la edad del alumno, su rendimiento escolar y el contraste entre su perfil educativo y el motivo de la denegación. La situación ha reabierto el debate sobre los efectos de las restricciones migratorias y el trato a personas de determinadas nacionalidades.
Reacción en Alcobendas
En el entorno escolar del alumno, la noticia ha causado indignación e incomprensión. El joven habla varios idiomas y ha mostrado un interés notable por la geopolítica, lo que reforzaba su candidatura para el proyecto internacional.
La decisión de Washington también ha sido interpretada por algunos responsables políticos como un golpe a los valores educativos y de convivencia que promueven este tipo de programas. Por ahora, la familia y el entorno del estudiante siguen pendientes de que la situación pueda revertirse antes de la cita en Nueva York.










