Del 29 de marzo al 20 de abril, Madrid y la región acercarán la música barroca al público a través de 17 conciertos en seis escenarios distintos, con la participación de reconocidos músicos internacionales y talento local. La 36ª edición del Festival Internacional de Arte Sacro estrena nueva dirección bajo Josetxu Obregón, con un enfoque especial en Johann Sebastian Bach y la música del Barroco.
El festival abrirá su programación el 29 de marzo en los Teatros del Canal, con la presencia del director estadounidense William Christie, uno de los nombres más destacados de la música barroca a nivel mundial. Christie interpretará el Miserere y la Misa de réquiem del compositor francés André Campra, marcando el inicio de un nuevo modelo de programación que combina la presencia de artistas de renombre con formaciones musicales locales.
Dos días después, el mismo escenario acogerá Lecciones de Tinieblas para el Miércoles Santo, de Marc-Antoine Charpentier, nuevamente bajo la batuta de Christie. La clausura, el 20 de abril en el Auditorio Nacional, también contará con este director, quien dirigirá la Harmoniemesse de Haydn junto a la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid (ORCAM).
Nueva dirección y protagonismo local
Bajo la dirección de Josetxu Obregón, el festival ofrece una mirada fresca sobre el repertorio barroco. Obregón dirigirá La Pasión según San Juan junto a su ensemble La Ritirata y el Coro de la Comunidad de Madrid, en la Capilla del Palacio Real, mientras que otras formaciones de la región participan con programas que destacan la riqueza del patrimonio musical local.
Por ejemplo, Accademia del Piacere presentará In dolce jubilo, un recorrido por los corales de Bach en la Basílica de San Miguel, con la colaboración de un cuarteto de violas de gamba, órgano y el coro infantil Las Veredas. La soprano María Espada, acompañada por la orquesta La Madrileña, interpretará Universo Bach, un programa que combina el virtuosismo instrumental de los conciertos solistas con la intensidad expresiva de las cantatas.
En San Lorenzo de El Escorial, la formación Basso Nova ofrecerá Dimensión Bach, centrado en el repertorio para teclado del compositor alemán, mientras que en La Cabrera, el Centro Comarcal de Humanidades Sierra Norte acogerá actividades que acercan la música barroca a vecinos de toda la comarca.

Las estaciones de Vivaldi y la música italiana
El festival propone también diálogos musicales entre diferentes estilos. La violinista Miriam Hontana y el organista Daniel Oyarzábal presentarán en la Basílica de San Miguel El año litúrgico en las estaciones, un programa que enlaza los corales de Bach con Las cuatro estaciones de Antonio Vivaldi, combinando la música sacra y la evocación de los ciclos naturales.
Por su parte, Hippocampus, proyecto del clavecinista Alberto Martínez Molina, llevará a la Capilla del Palacio Real un recorrido por salmos, motetes y cantos espirituales de la Italia del siglo XVII, mientras que la Orquesta Barroca de Sevilla centrará su propuesta en la espiritualidad italiana, incluyendo obras de Nicola Porpora y Vivaldi, con la mezzosoprano Beatriz Oleaga como solista.
El grupo vocal Jácaras del Zéfiro presentará Avecillas: tonos al Santísimo Sacramento, un concierto de recuperación de patrimonio español que incluye seis piezas vocales inéditas de Alonso de Torices, Sebastián Durón, Joan Barter y Juan Hidalgo.
Música para todos, incluyendo a los más pequeños
Una novedad de esta edición es un concierto pensado para los niños. Euskalbarrokensemble introducirá a los más jóvenes, a partir de tres años, al euskelele, un instrumento de cuatro cuerdas y forma de pala creado por Enrike Solinís. La iniciativa busca acercar la música barroca y la creatividad instrumental a toda la familia.
Escenarios del festival
La 36ª edición se desarrollará en Madrid capital, con recitales en la Basílica de San Miguel, la Capilla del Palacio Real, los Teatros del Canal y el Auditorio Nacional, además de en San Lorenzo de El Escorial (Real Coliseo Carlos III) y La Cabrera (Centro Comarcal de Humanidades Sierra Norte). Esta distribución permite que tanto vecinos de la capital como de la sierra madrileña puedan disfrutar del festival sin desplazamientos largos.










