La Comunidad de Madrid pone en marcha una nueva edición de ‘De Acampada con mis Abuelos’, un programa que reunirá a más de 270 niños de entre 6 y 12 años con personas mayores en 19 residencias de la región. Una iniciativa que combina ocio, aprendizaje y convivencia para reforzar los lazos entre generaciones.
Este verano, cientos de niños madrileños tendrán la oportunidad de vivir una experiencia diferente: pasar una semana conviviendo con personas mayores en sus propias residencias. La Comunidad de Madrid ha anunciado una nueva edición del programa ‘De Acampada con mis Abuelos’, una iniciativa de campamentos intergeneracionales que se celebrará en 19 centros repartidos por toda la región, 17 de ellos con plazas de titularidad pública.
En total, participarán más de 270 menores de entre 6 y 12 años, que compartirán espacio, tiempo y actividades con los residentes durante siete días. No se trata de una visita puntual ni de un acto simbólico: los niños convivirán de manera continuada con los mayores, participando juntos en una agenda cargada de propuestas.
Actividades
La programación de estos campamentos combina actividades lúdicas, creativas y terapéuticas pensadas para disfrutarse en compañía. Entre las propuestas confirmadas figuran talleres de elaboración de helados y chapas, sesiones de terapia asistida con animales, juegos tradicionales, manualidades, lecturas compartidas y olimpiadas intergeneracionales.
Cada una de estas actividades está diseñada para que el encuentro entre generaciones sea real y significativo, no una mera formalidad. La idea es que tanto los niños como los mayores aprendan algo el uno del otro y, sobre todo, que pasen un buen rato juntos.
Una ayuda también para las familias
Más allá del valor educativo y emocional, el programa tiene también una dimensión práctica para muchas familias. Una parte importante de los niños participantes son nietos o bisnietos de los propios residentes, o bien hijos de profesionales que trabajan en estos centros. De esta forma, el campamento actúa también como un recurso de conciliación durante el período estival, cuando los colegios están cerrados y la organización familiar se complica.
La importancia de este tipo de programas
La consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, Ana Dávila, ha subrayado el valor de estas iniciativas: «Favorecen el intercambio y el enriquecimiento mutuo, además de fomentar el envejecimiento activo. Es una iniciativa de gran valor que cuenta con todo nuestro apoyo y agradecimiento».
Y los datos respaldan esa afirmación. En la Comunidad de Madrid viven actualmente más de 276.000 personas mayores en soledad, lo que representa el 25% de la población de más de 65 años. Los campamentos intergeneracionales no son solo entretenimiento: son también una herramienta para combatir el aislamiento y reforzar el bienestar emocional de quienes, con demasiada frecuencia, pasan los días sin compañía.
Para los más jóvenes, la convivencia con personas mayores supone una oportunidad de trabajar valores que difícilmente se aprenden en un aula: el respeto, la empatía, la solidaridad y la responsabilidad.

Un plan más amplio para el envejecimiento activo
Este programa se enmarca dentro del Plan de Envejecimiento Activo y Prevención a la Dependencia del Gobierno regional, puesto en marcha el año pasado. El plan recoge un total de 100 medidas dotadas con 400 millones de euros anuales, orientadas a garantizar que el aumento de la esperanza de vida vaya acompañado de más salud, autonomía y oportunidades de desarrollo personal.
Las relaciones entre generaciones son uno de los ejes centrales de ese plan, y el programa ‘De Acampada con mis Abuelos’ es una de sus apuestas más visibles.
Otras iniciativas intergeneracionales en marcha
Los campamentos no son la única propuesta de este tipo que desarrolla la región. La Comunidad de Madrid ya venía impulsando varios programas orientados a acercar a personas de distintas edades.
Cada 26 de julio se celebra el Día de los Abuelos, una jornada de actividades lúdicas y culturales. También se organizan encuentros entre escolares y residentes en el marco del Concurso de Jardines y Huertos, que fomenta el cuidado de espacios naturales como punto de encuentro entre generaciones.
Entre los programas más originales destaca ‘Cartas desde Francia’, mediante el cual jóvenes franceses intercambian correspondencia con residentes de centros de mayores madrileños, promoviendo la comunicación y el intercambio cultural más allá de las fronteras. Y el proyecto ‘Tu historia de verdad importa’, en el que voluntarios recogen los testimonios y vivencias de los mayores para preservar su memoria y poner en valor su experiencia vital.
Madrid, la región con mayor esperanza de vida de Europa
El contexto en el que se desarrollan todas estas iniciativas no es menor. Madrid es hoy la región con mayor esperanza de vida de toda Europa, con una media de 85,7 años. Un dato que, junto a la alta proporción de personas mayores que viven solas, convierte en especialmente necesaria toda política orientada a garantizar su bienestar y su participación activa en la sociedad.









