El antiguo vertedero de Alcobendas se transforma en el Parque Forestal Fuente Lucha, un nuevo pulmón verde de 180.000 metros cuadrados que busca revitalizar el entorno natural y ofrecer a los vecinos un espacio para el ocio y la biodiversidad. La iniciativa, con una inversión cercana a los 10 millones de euros y cofinanciada con fondos europeos, incluirá la plantación de casi 3.000 árboles y más de 86.000 arbustos.
El área que durante décadas fue un vertedero de residuos de construcción, situado en el barrio Fuente Lucha del Distrito Norte de Alcobendas, inicia una profunda transformación para convertirse en un espacio verde abierto y accesible. La actuación no solo mejorará el paisaje, sino que también permitirá minimizar el impacto ambiental del antiguo vertedero gracias a la restauración del suelo y a la incorporación de materia orgánica que evitará la erosión y aumentará la retención de humedad en la tierra.

Un ecosistema diversificado para fomentar la biodiversidad
El parque albergará una gran variedad de ecosistemas propios de la zona, restaurando una superficie erosionada que abarca aproximadamente el 80% del terreno. Para ello se construirán muros de gaviones, biofiltros y se perfilan nuevamente las paredes de cárcavas dañadas, lo que ayudará a estabilizar el terreno. A este acondicionamiento se sumará la plantación de unos 2.936 árboles —encinas, alcornoques, pinos— además de más de 86.000 arbustos adaptados a la región.
Además, el proyecto contempla la creación de microcharcas y una charca artificial para la recogida de agua de escorrentía, importantes para atraer fauna local como anfibios, aves y pequeños mamíferos. También se instalarán elementos para la fauna, como hoteles de insectos, nidales para aves rapaces y refugios para mamíferos, fomentando así la diversidad biológica y ecológica.
Un espacio para todos los vecinos
La intervención incluye una “fachada urbana” conectada con la urbanización Fuente Lucha que incorpora dos accesos al parque. Frente a la calle Suerte, se construirá una zona de juegos infantiles inclusiva, con estructuras de madera y toboganes naturales que permitirán a niños y adultos de diferentes edades y capacidades disfrutar del espacio.
Por su ubicación, el parque servirá como mirador hacia espacios naturales emblemáticos como el Monte de Valdelatas, el Monte de El Pardo y la Sierra de Guadarrama. Próximamente también se habilitará una quinta área de huertos urbanos que fomentará la agricultura local y el encuentro vecinal, fortaleciendo el tejido social.
Compromiso con la sostenibilidad y el paisaje local
Durante las obras se conservarán ciertos afloramientos de residuos del antiguo vertedero que servirán como puntos de memoria ambiental y concienciación ciudadana. Algunos de estos residuos se integrarán en elementos artísticos que también funcionarán como refugios o infraestructuras para la fauna, siguiendo un enfoque sostenible y circular que reduce la necesidad de extracción de materiales externos.
El parque está diseñado para que la mayoría de las especies vegetales requieran riego solo en sus primeros años, gracias a la mejora del suelo y su capacidad de retención de agua, reduciendo así el consumo y mantenimiento a largo plazo.
Plazos
Las obras comenzaron en mayo de 2025 y se prevé que finalicen a finales de año, momento en el que los vecinos podrán disfrutar de un espacio natural extenso y cuidado, que no solo contribuirá a la mejora ambiental sino que abrirá nuevas oportunidades para el ocio, la educación ambiental y la integración comunitaria.










