En el último año han aumentado el número de reservas en restaurantes para una sola persona en España, especialmente a la hora de la comida, que representan el 56% en comparación con el 44% restante que acude solo a un restaurante a la hora de la cena.
Los hábitos de consumo de la sociedad actual continúan evolucionando y adaptándose a la ‘nueva normalidad’ que nos ha dejado la pandemia del COVID-19. A pesar del teletrabajo, muchas personas mantienen un nivel de vida frenético a nivel laboral, con un horario de comidas reducido, que se suma a la reducción de aforos en los locales de hostelería y el impedimento de poder juntarse grupos grandes para comer. Estos aspectos de nuestra vida actual, están favoreciendo las reservas individuales en los restaurantes.
Al menos así se refleja en un reciente estudio realizado por la plataforma de reservas de restaurantes online ElTenedor que ha querido analizar el comportamiento y los hábitos de los comensales que salen a comer solo y a cenar solos.
Normalizar el individualismo
En este sentido, el informe destaca que 2020, a pesar de haber sido un año diferente y complicado para prácticamente todos los españoles, parece que está dejando algo positivo, como es el hecho de que se trata de un año en el que el distanciamiento ha servido para normalizar una serie de planes en los que no participan tanta gente. Entre ellos, por ejemplo, las reservas de una sola persona para salir a comer o cenar en un restaurante, que han crecido cerca de un 4 % solamente durante el último año, normalizando cada vez más este tipo de comensal.
Reservar para comer solo: un acto premeditado

El informe señala también que el 56 % de las reservas para una persona se han realizado para las comidas, un dato que supera en cuatro puntos al del año pasado, debido en gran parte al impacto de la pandemia en los hábitos de consumo, y proporciona, además, otros datos de interés, como el día de las reservas: mientras que los fines de semana y los viernes son los días que más reservas registran en el cómputo global, el día preferido para salir a comer o cenar solo es el miércoles, que registra casi el 16 % de las reservas de este tipo, seguido por viernes (15,1 %) y martes (14,9 %). Además, comer solo no suele ser fruto de la improvisación, ya que, siempre según los datos de este estudio los solteros reservan con una antelación de casi 30 horas, cuatro veces mayor que el resto de reservas de otro tipo de comensales en pareja o grupo.












