El gobierno regional aprueba los convenios con las seis universidades públicas madrileñas para garantizar que ningún estudiante abandone sus estudios por falta de dinero durante el curso 2026/27.
Miles de estudiantes universitarios de Madrid que solicitaron una beca al Gobierno central y no la obtuvieron tendrán una segunda oportunidad gracias a una línea de ayudas propia de la Comunidad de Madrid. El Consejo de Gobierno aprobó este martes 3 de junio la firma de los convenios con las seis universidades públicas de la región para canalizar 6 millones de euros en subvenciones directas destinadas a financiar los estudios de cerca de 5.500 alumnos durante el próximo curso académico 2026/27.
La medida no es nueva: la Comunidad lleva aplicando esta política desde 2016 con el objetivo de que las circunstancias económicas de una familia no determinen si un joven puede o no terminar una carrera universitaria.

¿Quién puede beneficiarse y en qué consiste la ayuda?
Los destinatarios son estudiantes matriculados en estudios de grado o máster en alguna de las seis universidades públicas de Madrid que atraviesen una situación económica desfavorable y que no hayan recibido ninguna ayuda de las convocatorias estatales. Es decir, se trata de un complemento que cubre ese espacio donde las becas nacionales no llegan.
En cuanto a las cantidades, las ayudas tienen un límite según el nivel de estudios. Para alumnos de grado, el importe máximo equivale al coste de una segunda matriculación de curso completo a precios públicos. Para estudiantes de máster, la cuantía máxima establecida es de 2.100 euros.
Lo interesante es que el dinero no tiene que destinarse únicamente al pago de la matrícula. Las ayudas también pueden cubrir otros gastos directamente relacionados con la vida universitaria, algo especialmente útil para familias con recursos ajustados.
¿Para qué más se puede usar el dinero?
Más allá de los costes de matrícula, estas subvenciones contemplan una variedad de gastos que muchas veces pasan desapercibidos pero que pesan considerablemente en la economía familiar. Entre ellos están los gastos de desplazamiento asociados al programa SICUE —el sistema que permite a los universitarios españoles cursar parte de sus estudios en otra universidad del país— o para realizar titulaciones internacionales.
También se incluyen los gastos de alojamiento para aquellos estudiantes que, por el lugar donde está su universidad, necesitan vivir fuera del domicilio familiar durante el curso. Asimismo, se contemplan los desembolsos en material bibliográfico o técnico, y algo más novedoso: el acceso a servicios de apoyo relacionados con la salud mental y el bienestar personal. Una señal de que las administraciones empiezan a reconocer que estudiar implica mucho más que pagar una matrícula.
¿Cómo se reparte el dinero entre universidades?
La distribución de los fondos no es aleatoria: se calcula en función del número de alumnos matriculados en estudios oficiales en cada universidad. Así, la que más recursos recibe es la Universidad Complutense, con 1.727.925 euros, al ser la más grande de la región. Le sigue la Politécnica de Madrid con 1.028.475 euros, y la Rey Juan Carlos con 1.315.414 euros.
Por su parte, la Universidad Autónoma de Madrid recibirá 794.778 euros; la Universidad de Alcalá, 577.248 euros; y la Carlos III, 556.160 euros.
En total, el reparto suma los 6 millones aprobados, distribuidos de forma proporcional para que cada centro pueda atender la demanda de sus propios alumnos.
Cómo solicitar la beca
Los estudiantes interesados en acceder a estas ayudas no tienen que acudir directamente a la Comunidad de Madrid. Las solicitudes deben presentarse a través de las convocatorias que publique cada universidad en la que el alumno esté matriculado. Por tanto, lo más recomendable es estar atentos a los canales oficiales de cada centro para conocer los plazos y requisitos concretos cuando se abra el proceso para el curso 2026/27.











