Lejos de las típicas postales de arena blanca del sur, Cala Pregonda sorprende al visitante con su espectacular fisonomía de tonos arcillosos, aguas cristalinas y un entorno virgen completamente protegido que exige una pequeña caminata para descubrir uno de los rincones más mágicos y salvajes de las Islas Baleares.
Menorca es mundialmente conocida por sus calas de arena fina y aguas turquesas rodeadas de pinos, pero su vertiente septentrional esconde una joya que rompe con cualquier molde convencional. Cala Pregonda destaca inmediatamente por su fisonomía casi mística, esculpida por un litoral de contrastes donde la arcilla roja y las rocas de origen volcánico se encuentran de frente con un mar limpio y de una transparencia absoluta.
Esta playa es una bahía resguardada de forma natural por una serie de islotes de piedra dorada (conocidos localmente como esculls) que frenan el ímpetu del mar del norte y crean una piscina natural ideal para el baño. Es un enclave rústico y salvaje en su máxima expresión: aquí no hay chiringuitos, sombrillas de alquiler ni construcciones modernas, manteniendo intacto el espíritu de la Menorca más pura.
Entorno natural y singularidades de la cala
El paisaje de Cala Pregonda está estrechamente ligado a su geología única, donde destaca la presencia de la emblemática pedra vermella (piedra roja), responsable de la tonalidad de su arena fina. El entorno forma parte del Área Natural de Especial Interés (ANEI) de la costa norte de Menorca, lo que garantiza la total protección de su ecosistema terrestre y marino frente a la urbanización.
Una de las grandes curiosidades de esta cala radica en su orientación y fisonomía costera. Debido a su disposición geomorfológica, a partir de media tarde el sol suele incidir directamente en la espalda de los bañistas que miran hacia la orilla, una peculiaridad que conviene tener en cuenta a la hora de colocar la toalla si se busca un bronceado uniforme. Asimismo, sus fondos rocosos y de praderas de posidonia la convierten en un santuario excepcional para la práctica del buceo de superficie (snorkel), con una notable biodiversidad de fauna marina concentrada especialmente en los laterales de la cala y en las inmediaciones de sus islotes, donde abundan multitud de pequeños peces planos y de roca.

Recomendaciones para tu visita
Para disfrutar al máximo y de forma segura de este rincón salvaje, conviene tener en cuenta los siguientes consejos prácticos:
- Autosuficiencia obligatoria: Al tratarse de una playa virgen sin ningún tipo de servicios ni sombra, es imprescindible llevar suficiente agua (especialmente para el trayecto a pleno sol), comida ligera y protector solar si se planea pasar el día o unas horas en ella.
- Planifica el trayecto a pie: El acceso exige dejar el coche en la cercana playa de Binimel·la y caminar alrededor de 30 minutos (unos 1,8 km) por un tramo expuesto y sin sombras del histórico Camí de Cavalls (GR-223). Se aconseja llevar calzado deportivo cerrado y cómodo en lugar de las habituales chanclas de playa.
- Protección del ecosistema: Como espacio catalogado dentro del ANEI, está estrictamente prohibido llevarse arena, alterar las formaciones arcillosas del entorno o dejar cualquier tipo de residuo. Lleva siempre una bolsa contigo para retirar tus propios desechos.
- Evita los días de fuerte Tramontana: Aunque los islotes protegen la línea de baño creando aguas tranquilas, los días en que sopla viento fuerte del norte dificultan mucho el trayecto a pie y empañan la claridad habitual de sus fondos.
Guía útil para el visitante
Acceso y transporte
- En coche: El acceso por carretera se realiza conduciendo en dirección a la playa de Binimel·la (tomando el desvío desde la carretera Me-15 en Es Mercadal). El coche se estaciona en el parking gratuito de Binimel·la y se continúa a pie por el sendero señalizado.
- En transporte público: No dispone de conexión de autobús regular que llegue hasta este tramo de la costa norte.
- Coordenadas GPS: 40º 03′ 23″ N | 04º 02′ 26″ E
Seguridad y emergencias
- Salvamento: Es una playa rústica no vigilada. No cuenta con equipo de auxilio, salvamento ni señalización de peligro en temporada estival.
- Hospital de referencia: Hospital Mateu Orfila, ubicado en la Ronda de Malbuger 1 (07703, Mahón), a unos 33,6 kilómetros de distancia. Teléfono: 971 487 000.
- Teléfono de emergencias: 112.
Interés náutico
Para las embarcaciones de recreo que decidan fondear en las proximidades (respetando siempre las distancias de seguridad y las zonas de posidonia), el puerto deportivo de referencia más cercano es el Port de Fornells, situado a unos 13,1 kilómetros de distancia marítima.








