Existe una ruta jacobea que arranca a pocos metros de la Plaza de Oriente y atraviesa Chamartín, Fuencarral y la Sierra de Guadarrama antes de enlazar con el Camino Francés. Pocos madrileños saben que tienen un Camino de Santiago a las puertas de casa.
Cuando se piensa en el Camino de Santiago, la imagen que viene a la cabeza suele ser la del norte de España: Roncesvalles, Somport, Irún. Pero Madrid tiene su propio itinerario jacobeo, uno que durante siglos siguieron los peregrinos que partían directamente desde la capital sin necesidad de desviarse hacia otros puntos de inicio. Tenía sentido: en el siglo XIII nadie viajaba hasta el norte para empezar una ruta que podía arrancar en la puerta de casa.
Ese fue precisamente el espíritu que en 1993 recuperó la Asociación de Amigos de los Caminos de Santiago de Madrid. La entidad se propuso rescatar y señalizar un trazado histórico que prácticamente se había perdido con el paso del tiempo, marcándolo con las tradicionales flechas amarillas, mojones de piedra y, ya en los últimos años, con placas en el suelo que combinan la estrella del camino con el oso y el madroño del escudo de la ciudad.
Un recorrido que evita el asfalto casi por completo
Lo que distingue a este Camino de Madrid de otras rutas jacobeas es su carácter rural. El 90% de sus 350 kilómetros hasta Sahagún transcurre por pistas, senderos y cañadas, alejado del tráfico y del cemento. La base de este itinerario no es casual: sigue el trazado de la antigua vía romana XXIV del Itinerario Antonino, una calzada que unía Emérita Augusta (la actual Mérida) con Caesaraugusta (Zaragoza).
De la Plaza de Oriente a la Sierra de Guadarrama
El punto de partida está en la Real Iglesia Parroquial de Santiago y San Juan Bautista, en la calle Santiago, muy cerca del Palacio Real. Allí se entrega la credencial del peregrino, el documento necesario para poder dormir en los albergues públicos. Desde este templo, la ruta serpentea por el centro histórico —Costanilla de los Ángeles, calle San Bernardo, Glorieta de Quevedo— hasta llegar a la Plaza de Castilla, donde se estampa el primer sello en la estación de autobuses.
A partir de ahí, el itinerario atraviesa barrios muy próximos a Madrid Nuevo Norte: pasa junto a las Cuatro Torres, llega hasta el Hospital de La Paz y cruza el barrio de Begoña camino del Ramón y Cajal. Tras dejar atrás la avenida del Cardenal Herrera Oria y las calles de Fuencarral, el peregrino alcanza Montecarmelo, donde también puede volver a sellar su credencial. Poco después, la ciudad queda atrás y el camino se abre paso entre tierras de labor bordeando la tapia de El Pardo.

Por la Cañada Real hasta los pies de La Pedriza
Superado El Goloso, la ruta llega a Colmenar Viejo tras vadear hasta 11 veces el arroyo Tejada. Continúa después por una vía pecuaria hasta Manzanares el Real, a los pies de La Pedriza, y prosigue por la Cañada Real Segoviana, pasando por El Boalo, Cerceda, Mataelpino y Navacerrada hasta llegar a Cercedilla.
En este pueblo serrano el camino cambia de fisonomía: se convierte en senda de montaña y, aprovechando los restos empedrados de la Calzada Borbónica, asciende hasta el puerto de la Fuenfría. Con sus 1.796 metros de altitud, este puerto es el punto más alto de todos los Caminos de Santiago de la península, muy por encima del célebre Alto do Cebreiro, que se queda en 1.330 metros a las puertas de Galicia.
Rumbo a Segovia y despedida de la comunidad madrileña
Desde el puerto de la Fuenfría comienza el descenso hacia la vertiente segoviana. Tras pasar por la Fuente de la Reina y la Cruz de la Gallega, los peregrinos llegan a Segovia, ciudad que se abandona por la Puerta de Santiago. Ahí termina el tramo madrileño del camino, aunque el viaje continúa: nueve días después se alcanza Sahagún, donde la ruta enlaza con el Camino Francés. Desde allí quedarán todavía 356 kilómetros hasta Compostela.
Trece etapas y un camino pensado para caminantes con experiencia
Quien decida completar el Camino de Madrid tiene a su disposición 35 albergues y lugares de acogida, además de hostales con tarifas especiales para peregrinos. El recorrido completo suele dividirse en 13 etapas, con jornadas que oscilan entre los 19 y los 33 kilómetros diarios:
- Madrid – Tres Cantos (25,2 km)
- Tres Cantos – Manzanares el Real (25,3 km)
- Manzanares el Real – Cercedilla (20,4 km)
- Cercedilla – Segovia (30,4 km)
- Segovia – Santa María la Real de Nieva (33,3 km)
- Santa María la Real de Nieva – Coca (22,2 km)
- Coca – Alcazarén (24 km)
- Alcazarén – Puente Duero (24,9 km)
- Puente Duero – Peñaflor de Hornija (27,4 km)
- Peñaflor de Hornija – Medina de Rioseco (24,3 km)
- Medina de Rioseco – Cuenca de Campos (25,3 km)
- Cuenca de Campos – Santervás de Campos (21,6 km)
- Santervás de Campos – Sahagún (19,2 km)








