El 5 de octubre se celebra el Día Mundial contra la Meningitis, una enfermedad que sigue siendo una amenaza para niños y adolescentes en España. A pesar de que cada año se identifican cientos de casos en nuestro país, la prevención y la detección rápida son vitales para evitar muertes y secuelas graves.
La meningitis provoca la inflamación de las membranas que cubren el cerebro y la médula espinal. Puede tener distintos orígenes —virus, bacterias, hongos o parásitos—, pero la forma bacteriana es la más peligrosa , pudiendo causar la muerte en pocas horas sin atención urgente. La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que afecta a 2,5 millones de personas y provoca aproximadamente 250.000 muertes anuales en todo el mundo, siendo mortal para 1 de cada 6 infectados y dejando secuelas graves en otro 20%.
La situación en España: un ligero aumento de casos
Cada año se detectan alrededor de 1.000 casos de meningitis en España, con alrededor del 10% de ellos muy graves. Desde 2014, se observa una tendencia alza en los contagios, especialmente en meningitis meningocócica; en 2024 se notificó 330 casos, frente a 270 en 2023.
Secuelas y consecuencias graves
Las secuelas de la meningitis son múltiples y pueden afectar seriamente la calidad de vida. Entre ellas figuran problemas auditivos, visuales, del habla, memoria y otras funciones neurológicas. En casos de infección diseminada a la sangre (sepsis), puede ocasionar amputaciones. Por estas razones, la meningitis se considera la sexta enfermedad neurológica que más discapacidad provoca a nivel mundial, solo por detrás de ictus, migraña y demencia, entre otras.
La importancia de la prevención y la rápida atención médica
La Dra. Saima Bashir, coordinadora del Grupo de Estudio de Neurología Crítica e Intensivista de la Sociedad Española de Neurología, insiste en que la vacunación y la atención inmediata ante los primeros síntomas pueden salvar vidas. Entre las señales que deben alertar son fiebre alta repentina, dolor muy intenso de cabeza, rigidez en el cuello, náuseas, vómitos, sensibilidad a la luz y erupciones en la piel. En bebés, irritabilidad inexplicada, vómitos y abultamiento de la fontanela son indicios a considerar.
Grupo de riesgo y modos de transmisión

Los niños menores de cinco años y jóvenes entre 15 y 24 años son los grupos con más riesgo de contraer meningitis. También las personas con sistemas inmunitarios débiles y quienes conviven en ambientes muy concurridos. La transmisión ocurre principalmente por contacto cercano con personas infectadas, a través de gotas respiratorias al hablar, toser o estornudar.
Medidas para evitar contagios
Mantener hábitos básicos de higiene personal es esencial para reducir el riesgo de contagio. Lavarse las manos frecuentemente, no compartir utensilios, ventilar bien los espacios y cubrirse al toser o estornudar son cuidados recomendados para evitar la propagación.










