La gestión del aparcamiento público junto a la Estación de Cercanías de Colmenar Viejo se encuentra en una situación de bloqueo que ha obligado al Ayuntamiento a intervenir con contundencia. El motivo es la negativa de la anterior empresa adjudicataria, PromoParc Subterráneo Servicios, a desalojar las instalaciones una vez finalizado su contrato. Esta acción ha impedido el relevo con la nueva compañía, obligando al Consistorio a iniciar un procedimiento de desahucio administrativo y a solicitar el auxilio judicial para garantizar el correcto funcionamiento de este servicio clave para la movilidad de los vecinos.
El aparcamiento público de La Estación es una infraestructura vital en Colmenar Viejo. Concebido para ser un punto disuasorio, su principal función es animar a los ciudadanos a dejar su vehículo privado en el municipio y utilizar el transporte público ferroviario para sus desplazamientos, especialmente hacia Madrid. La controversia surge justo cuando el servicio debía pasar a manos de una nueva gestora.
La negativa de la empresa saliente fuerza la actuación
El contrato de la empresa PromoParc Subterráneo Servicios, encargada hasta ahora del mantenimiento y la limpieza, ya ha concluido y una nueva empresa ha resultado adjudicataria para continuar con el servicio. Sin embargo, el traspaso de la gestión ha sido imposible de ejecutar, ya que, tal y como afirma el propio Consistorio, «la empresa saliente se niega a abandonar las instalaciones».
Esta situación de ocupación impide a la nueva adjudicataria tomar posesión del espacio y empezar a ofrecer el servicio de calidad que se espera. Ante esta negativa, el Ayuntamiento se ha visto forzado a tomar medidas drásticas para defender el interés público y la operatividad del aparcamiento.
Desahucio y auxilio judicial para garantizar el servicio
Para resolver este bloqueo, el Ayuntamiento ha activado el procedimiento de desahucio administrativo. Este mecanismo legal es el camino elegido para recuperar las instalaciones. No obstante, la propia corporación municipal ha tenido que escalar la situación, solicitando la intervención de un juez.
El Consistorio explica que este paso judicial es imprescindible, afirmando literalmente que es «paso necesario para garantizar que la nueva adjudicataria pueda asumir sus funciones y ofrecer el servicio en las condiciones previstas». Esta acción subraya la seriedad del problema y la necesidad de una intervención externa para asegurar que el aparcamiento disuasorio funcione correctamente. La prioridad es restablecer la normalidad en la gestión para que los usuarios de Colmenar Viejo no se vean afectados a largo plazo.
Compromiso con la movilidad sostenible del municipio
La institución ha querido mandar un mensaje de tranquilidad y compromiso a los vecinos de Colmenar Viejo, que están atentos a la evolución de esta situación. En este sentido, el Ayuntamiento «reafirma su compromiso con la adecuada gestión de los aparcamientos públicos, esenciales para facilitar la movilidad sostenible y el acceso al transporte público, en este caso al ferroviario».
Este conflicto administrativo no debe desviar el foco del objetivo principal de la infraestructura: facilitar el acceso al tren de Cercanías y promover alternativas al coche. El Ayuntamiento asegura que está trabajando intensamente para resolver la situación lo antes posible, y así lo comunica al afirmar: «Se continuará trabajando con rigor y responsabilidad para garantizar que el relevo se produzca lo antes posible y los usuarios dispongan de un servicio eficaz y de calidad». La rápida resolución del desahucio es crucial para que la limpieza y mantenimiento del parking se reanuden con normalidad bajo la nueva dirección, beneficiando directamente a todos los vecinos que utilizan este punto estratégico de transporte.










