Colmenar Viejo, localidad del norte de Madrid, está viviendo una transformación integral que promete situarla como un referente en la Comunidad de Madrid. Con grandes inversiones en infraestructuras culturales, deportivas y patrimoniales, el municipio se prepara para ofrecer a sus vecinos un entorno más moderno y atractivo.
El alcalde de Colmenar Viejo, Carlos Blázquez, nos detalla los avances más significativos, desde la renovación del Auditorio hasta la gestión de los residuos, pasando por el fomento del deporte y la participación ciudadana.
La renovación del Auditorio: Un espacio cultural de primer nivel
Uno de los proyectos más visibles en Colmenar Viejo es la remodelación del auditorio municipal. Según el alcalde Carlos Blázquez, la inversión en esta obra ha superado los 200.000 euros, lo que ha permitido modernizar por completo las instalaciones. “Hemos cambiado toda la moqueta, el escenario y los telones, dándole un aire nuevo y más sofisticado. Ahora el auditorio se parece más a los grandes teatros de Madrid”, explica Blázquez.
Este espacio es un punto clave para la vida cultural del municipio, ya que cada fin de semana acoge actuaciones que llenan sus butacas. La renovación, además de mejorar la estética y funcionalidad del lugar, también incrementa su capacidad para atraer eventos de mayor relevancia. Con esta actualización, el auditorio de Colmenar Viejo se posiciona como un referente en la zona norte de Madrid.

Reforma del Centro de Mayores
El proyecto para el nuevo Centro de Mayores de Colmenar Viejo avanza con grandes expectativas, aunque con la cautela que exige una obra de tal envergadura. El alcalde de la localidad, Carlos Blázquez, destaca la importancia de crear un espacio que, más allá de cumplir con las necesidades actuales, sea un referente en términos de funcionalidad, estética y accesibilidad.
Hay tres puntos importantes: la problemática del aparcamiento, embellecer la zona del caso y proporcionar un edificio a los mayores donde puedan desarrollar las actividades.
Patrimonio restaurado: La Ermita de San Francisco brilla de nuevo
No solo el auditorio ha sido objeto de mejoras. La Ermita de San Francisco, un símbolo histórico de la localidad, ha sido restaurada en su totalidad. Blázquez destaca la importancia de este proyecto para los vecinos, quienes han recibido la reforma con entusiasmo. “La ermita estaba encalada y se había perdido la piedra original de Colmenar, pero ahora la hemos recuperado, devolviéndole su aspecto natural y su esencia original”, comenta el alcalde.
La restauración ha devuelto a este espacio su valor cultural y arquitectónico, y se espera que la ermita acoja eventos importantes, como los ensayos de la coral local, debido a su excelente acústica. “Es un lugar emblemático que ahora, más que nunca, forma parte del patrimonio vivo de Colmenar Viejo”, añade Blázquez.
El deporte, una prioridad municipal
En el ámbito deportivo, Colmenar Viejo también se está destacando como un municipio que apuesta fuerte por atraer competiciones de alto nivel. Carlos Blázquez señala que durante su mandato ha impulsado múltiples eventos deportivos, como el campeonato de yudo, el freestyle de motos en la plaza de toros y el campeonato de golf Pitch & Putt, en el que participaron deportistas de todo el país.
El alcalde subraya que esta legislatura está marcada por su compromiso con el deporte, no solo a nivel de competiciones, sino también en infraestructuras. En este sentido, destaca la renovación de los campos de fútbol de Siete Picos y el próximo proyecto de construcción de una gran instalación deportiva en la zona norte del municipio. “Es el momento de invertir en deportes de interior, un sector que lleva tiempo demandando más apoyo”, explica Blázquez.

La gestión de residuos y la polémica del «basurazo»
Uno de los temas más controvertidos a nivel nacional es la gestión de residuos y la implantación de una tasa de basura obligatoria para todos los municipios, una medida que, según Blázquez, supone una invasión de la autonomía local. “En Colmenar Viejo hemos gestionado nuestras cuentas de manera eficiente y podríamos seguir asumiendo los costes, pero nos obligan a aplicar esta tasa, que es innecesaria en nuestro caso”, comenta el alcalde.
El impacto de esta medida en los bolsillos de los vecinos es un motivo de preocupación. Blázquez estima que una vivienda de tres dormitorios podría pagar algo más de 100 euros al año por esta nueva tasa. Aunque el ayuntamiento está trabajando para que la tasa sea una de las más bajas de la Comunidad de Madrid, no deja de ser una carga adicional para los ciudadanos.
Participación ciudadana y eventos culturales
Otro de los pilares del gobierno de Blázquez es la participación ciudadana. Desde el inicio de su mandato, el alcalde ha puesto en marcha iniciativas como «El alcalde en tu barrio», un programa que permite a los vecinos expresar sus preocupaciones y propuestas directamente al equipo de gobierno. Según Blázquez, estas reuniones han tenido muy buena acogida, y ahora están comenzando a abordar temas sectoriales, como la tauromaquia, un tema de gran relevancia en Colmenar Viejo.
En cuanto a los eventos culturales, el alcalde destaca que la oferta ha aumentado notablemente en los últimos meses, con actividades para todos los gustos y edades. Blázquez subraya que la cultura es un concepto amplio y que en Colmenar Viejo se invierte mucho más de lo que la gente imagina. “Cultura es todo aquello que nos entretiene y nos enriquece, desde una obra de teatro hasta un mercado de artesanía o incluso la fiesta de la cerveza”, afirma el alcalde con entusiasmo.
Obras de la M-607
Uno de los temas que más inquieta a los vecinos de Colmenar es el estado de la carretera M-607, una de las principales vías de acceso a Madrid. La obra de ampliación y mejora está a punto de comenzar, pero el alcalde avisa de que los inconvenientes que traerán consigo los trabajos serán inevitables. «Va a ser un tiempo duro, no va a ser fácil», comenta García, aludiendo a los futuros atascos.
Con las máquinas ya en camino y la Dirección General de Carreteras tomando cartas en el asunto, la obra arrancará en breve. No obstante, el alcalde pide paciencia a los vecinos, subrayando que aunque el proceso será complicado, el resultado final será una mejora significativa en la infraestructura y, en consecuencia, en la calidad de vida de todos los habitantes de la zona.

Cercanías
En cuanto al transporte público, Carlos Blázquez es claro: el servicio de Cercanías ha empeorado drásticamente en los últimos años. «Hace tres o cuatro años, era un sistema en el que confiábamos, pero ahora nadie lo hace», lamenta el alcalde. Los retrasos, las cancelaciones y la falta de inversión por parte del gobierno central han hecho que este medio de transporte, antes esencial para los vecinos de Colmenar, ahora sea una fuente constante de frustración.
El alcalde pone como ejemplo su propia experiencia: «Mis hijos, que van a la universidad, han tenido que sufrir cinco o seis días de retrasos en lo que llevamos de curso. No puedes confiar en el Cercanías». La situación actual, según Blázquez, es resultado de años de falta de inversión en las líneas y trenes, lo que ha llevado al deterioro de un servicio vital para la zona norte de Madrid.
Vivienda
El acceso a la vivienda sigue siendo uno de los grandes problemas en Colmenar Viejo, aunque el municipio cuenta con ventajas sobre otras localidades más cercanas a Madrid. El alcalde asegura que Colmenar dispone de suelo disponible, lo que ha permitido que los precios se mantengan más estables en comparación con otras zonas. Sin embargo, tres factores están haciendo que el mercado inmobiliario se complique: la escasez de suelo, el incremento en el precio de los materiales de construcción y la falta de mano de obra cualificada.
El Plan Vive, impulsado por la Comunidad de Madrid, ha sido una luz de esperanza para muchas familias. De las primeras 283 viviendas ofrecidas en Colmenar, miles de solicitudes se recibieron en solo 24 horas. El alcalde destaca que este plan permitirá construir hasta 800 viviendas en el municipio, priorizando a aquellos vecinos con más antigüedad en el padrón. «Es una solución que ayudará, pero necesitamos seguir trabajando en generar más suelo para que los precios bajen», concluye Blázquez.

Proyectos a largo plazo: entre la burocracia y el cambio
A pesar de los avances, el alcalde reconoce que lo que más le «quita el sueño» son los tiempos de la administración. «Es desesperante ver cómo se alargan los procesos, aunque sé que son necesarios para evitar errores del pasado», explica. Blázquez menciona que hay proyectos estructurales en marcha que transformarán Colmenar Viejo en los próximos años, aunque algunos no puede revelarlos aún por temor a que se retrasen o no lleguen a buen puerto.
Entre los proyectos que sí ha podido mencionar, destaca la creación de un centro deportivo y un nuevo colegio en la zona de Adelfillas, que promete ser una referencia en la educación de la región. Asimismo, la llegada de industrias digitales y farmacéuticas está en el horizonte, lo que permitirá a Colmenar Viejo no solo ser un lugar donde vivir, sino también un polo de empleo.









