El Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid se encamina hacia un hito histórico de operatividad. A lo largo del próximo año 2027, el servicio autonómico superará por primera vez la barrera de los 2.000 efectivos en plantilla, consolidando un crecimiento sostenido para atender siniestros cada vez más complejos y derivados del cambio de modelo urbano y forestal. El anuncio ha sido realizado por la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, en el Debate del Estado de la Región, donde ha desgranado una batería de inversiones en personal técnico, sedes operativas y pedagogía social en las aulas.
El fortalecimiento de la plantilla, que actualmente ronda los 1.680 funcionarios, se materializará con la incorporación de 267 nuevos bomberos conductores procedentes de la mayor promoción de nuevo ingreso registrada en los anales del cuerpo. A este contingente se sumará la asimilación e integración de unos 60 profesionales procedentes del parque municipal de Alcorcón, junto con 19 operadores de comunicaciones que se sumarán de inmediato al Centro de Coordinación Operativa (CECOP) para optimizar el despacho de unidades. De forma paralela, el Ejecutivo mantiene abiertos los procesos de promoción interna orientados a robustecer la escala de mandos y mandos intermedios.
Expansión territorial: siete nuevos parques e infraestructuras
Este incremento sustancial de la dotación humana vendrá acompañado de una modernización de la red física de parques de bomberos. El Ejecutivo tiene en marcha las obras para levantar cuatro nuevas instalaciones comarcales en los municipios de Villarejo de Salvanés, Villanueva de la Cañada, Loeches y Cobeña, lo que permitirá recortar drásticamente los tiempos de respuesta en las comarcas del sureste, oeste y nordeste de Madrid.
Asimismo, la Comunidad avanza en la tramitación y proyecto constructivo de nuevos parques de referencia en los grandes núcleos demográficos de Getafe y Torrejón de Ardoz, además de planificar un centro neurálgico para la zona norte en Colmenar Viejo. El mapa logístico se completará con la ampliación del área de formación en el parque central de Las Rozas de Madrid y la creación de una helisuperficie permanente en Villar del Olmo, destinada a dotar de base fija a la brigada helitransportada encargada de la defensa contra incendios forestales.
Unidades especializadas: amenazas RBQ y refuerzo forestal
La cada vez mayor sofisticación de los accidentes tecnológicos y medioambientales exige una tecnificación superior. Por ello, a comienzos de 2027 echará a andar el nuevo Grupo Especializado en Riesgos Biológico, Químico y Radiológico (RBQ), con sede en el parque de Las Rozas. Con una dotación presupuestaria inicial que sobrepasa los 1,2 millones de euros, esta unidad contará con vehículos de intervención pesada dotados de instrumental analítico de última generación para actuar frente a fugas tóxicas, incidentes industriales o amenazas radiológicas con la máxima seguridad para los intervinientes y la población civil.
En paralelo, y con el propósito de blindar el patrimonio natural, se creará el Grupo Especial de Refuerzo en Incendios Forestales (GERIF). Esta brigada tendrá su base operativa en las futuras instalaciones de Villanueva de la Cañada, posicionándose estratégicamente en una zona de alta densidad de masa arbórea y transición urbana para reforzar las labores de ataque y control en siniestros de interfaz urbano-forestal.
Educación en autoprotección: ‘Viajeros del Fuego’
La seguridad ciudadana no se limita a la intervención tras la alarma, sino que pivota de forma esencial en la cultura de la prevención. En este marco, Isabel Díaz Ayuso ha revelado el lanzamiento del proyecto educativo Viajeros del Fuego, diseñado conjuntamente por los bomberos de la Comunidad de Madrid y el Cuerpo de Bomberos del Ayuntamiento de Madrid.
La iniciativa, programada para implementarse a lo largo del último trimestre de 2026, llevará la pedagogía del fuego directamente a las aulas de 5º de Educación Primaria de toda la región. Los estudiantes madrileños recibirán formación teórica y talleres prácticos impartidos por los propios profesionales para identificar riesgos domésticos cotidianos, aprender pautas de confinamiento o escape en caso de incendio en la vivienda, y familiarizarse con el uso del teléfono 112.










