La Guardia Civil ha detenido al presunto responsable del devastador incendio forestal ocurrido el pasado agosto en El Molar, que afectó a amplias zonas de monte y pasto, destruyó fincas rústicas y provocó la muerte de ganado. Tras una investigación que desveló contradicciones en las declaraciones de testigos, el sospechoso de 29 años fue arrestado, dejando al descubierto la gravedad de este siniestro provocado.
El pasado 5 de agosto, un incendio forestal de grandes proporciones arrasó más de 200 hectáreas de monte y pasto en las localidades madrileñas de El Molar y Pedrezuela. La rápida propagación de las llamas, impulsadas por las condiciones climáticas extremas, obligó a la intervención de 22 dotaciones de bomberos, siete helicópteros, dos hidroaviones y un despliegue masivo de personal de retenes forestales. Los daños fueron considerables: varias estructuras ganaderas quedaron destruidas y el ganado, principalmente caprino y ovino, no pudo ser evacuado a tiempo, resultando en la muerte de numerosos animales.
La magnitud de los daños y los desalojos
El impacto del fuego fue tal que varias fincas rústicas, además de los terrenos forestales, fueron devastadas. No solo hubo pérdidas económicas por los daños materiales, sino que la proximidad del humo obligó a las autoridades a desalojar a numerosas personas. Además, el humo intenso provocó el confinamiento de los vecinos en varias zonas afectadas, poniendo en riesgo la salud y seguridad de la población.
Un testigo con contradicciones: el giro de la investigación
Desde el primer momento, la Guardia Civil estableció un operativo para garantizar la seguridad de los ciudadanos y colaborar con las labores de extinción. A la par, el Equipo de Protección de la Naturaleza comenzó con una investigación que rápidamente apuntó hacia la hipótesis de que el incendio había sido provocado. El desarrollo de la pesquisa se centró en las declaraciones de los testigos y en la información proporcionada por aquellos que dieron el primer aviso a la policía local de Pedrezuela.

Sin embargo, uno de los testigos clave, que había sido el primero en alertar sobre el incendio, comenzó a presentar contradicciones en su testimonio. Esto llevó a los agentes a profundizar en su declaración, lo que permitió desvelar la implicación de esta persona en el origen del fuego.
La detención del sospechoso
Tras un exhaustivo análisis de las pruebas y testimonios recogidos durante la investigación, la Guardia Civil procedió a la detención de un ciudadano español de 29 años, quien fue arrestado bajo la acusación de haber causado el incendio. El detenido fue puesto a disposición de la Autoridad Judicial competente, quien decidirá las medidas a tomar en su contra.









