EDITORIAL. Ángel Sánchez Carbonell, Editor Crónica Norte.
Se cumplen dos años de la llegada de los nuevos gobiernos municipales, y también de los no tan nuevos… Pero, en general —y esto es válido para todos—, se alcanza ya la mitad del mandato municipal, eso que llaman “el Ecuador”.
A estas alturas, si el gobierno municipal de tu localidad no tiene las cosas claras y sus objetivos y proyectos bien encarrilados, olvídate de que de aquí a mayo de 2027 se produzcan muchas novedades. Salvo, claro está, los socorridos asfaltados de turno… ¿Hay algo más disruptivo y visual que un buen asfaltado para lanzar el mensaje de “mira lo que hacemos”? Bueno, sí, hay muchas cosas. Pero para ello hace falta dinero, y sobre todo, ganas y algo de idea. Y de esto último, a veces, hay muy poco.
En los asuntos comunes —que también nos interesan, y mucho, en la zona norte— lo único que avanza son las obras de ampliación de la carretera M-607 entre Tres Cantos y Colmenar. Mientras tanto, los sueños húmedos de ampliar la M-50, el tren de Cercanías o, ni tan siquiera, el tercer carril de la A-1 son ya quimeras que, seguramente, algunos veteranos no llegaremos a ver. El abandono por parte del Estado, y la posición de perfil que mantiene la Comunidad de Madrid sobre estos asuntos, hace que estas necesidades imperiosas se dilaten casi eternamente en el tiempo.
A algunos vecinos les toca aguantar el despotismo de concejales de gobierno sin ninguna valía, experiencia ni méritos, que, sin embargo, se han subido al inútil pedestal de la vanidad para, desde allí, repartir «tarascazos» en forma de gestión tosca y dictatorial. Son tan ingenuos que piensan que pueden seguir así mucho tiempo. Pero en la primera planta de Génova no quieren problemas ni patatas calientes, y a algun@s ya les huele el culo a “quemao” por la patada que se van a llevar en las listas…

Y luego, si nos vamos al circo nacional e internacional, es donde uno verdaderamente se siente al borde del precipicio. El circo de Sánchez es un espectáculo a siete pistas: uno no sabe a dónde mirar para contemplar el grotesco ambiente de corrupción y “balasera” política.
Mientras escribo esta editorial, el director de El Plural (antiguo jefe de prensa de Narciso Romero, cuando era alcalde de Sanse) ha publicado una información sobre un agente de la UCO que, según ese medio, en una conversación habría planeado poner una bomba lapa al presidente del Gobierno. El ahora ya calificado de bulo se ha multiplicado y amplificado en televisión, radio y medios digitales afines al PSOE. Horas más tarde, algunos periodistas y medios se han disculpado o se han bajado del burro para asumir que, efectivamente, era un bulo. Pero no todos.
Mientras estas cortinas de humo se propagan, la inflación y la deuda cabalgan desbocadas y sin jinete, haciéndole a usted el día a día más duro, áspero y aciago.
A nivel internacional, mientras cierro esta editorial, Ucrania, de la mano de la OTAN, ha bombardeado con éxito un aeródromo militar, poniendo contra las cuerdas al oso ruso…
¿Acabará esto en una guerra de misiles?
Estamos al borde del precipicio y gobernados por psicópatas.










