Un informe reciente de la AESAN revela preocupantes datos sobre la calidad de la alimentación en los comedores escolares. A pesar de las recomendaciones de expertos, más de un 30% de los menús no están supervisados por profesionales con formación acreditada en nutrición. A esta cifra se suman otros incumplimientos en cuanto a la calidad de los ingredientes y la frecuencia de alimentos no recomendados, lo que podría afectar la salud de los estudiantes.
La AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición) ha publicado su informe anual del Plan Nacional de Control Oficial de la Cadena Alimentaria. En esta ocasión, el informe abarca datos del año 2023 y lanza una serie de alertas sobre los comedores escolares. Uno de los hallazgos más preocupantes es que el 33,5% de los menús escolares no está supervisado por profesionales acreditados en nutrición humana y dietética, lo que pone en duda la calidad nutricional de las comidas que se ofrecen a los estudiantes.
Además, más del 70% de los comedores escolares incumplen las recomendaciones sobre los aceites con los que se fríen los alimentos. La normativa vigente recomienda el uso exclusivo de aceite de oliva o aceite de girasol alto oleico, pero el 71,08% de los centros escolares no sigue esta pauta.
El impacto de las frituras y las bebidas azucaradas
Uno de los temas más alarmantes en el informe es el abuso de las frituras en los comedores escolares. Aunque la AESAN recomienda un máximo de dos raciones semanales de alimentos fritos, casi el 30% de los centros escolares ofrece tres o más raciones de fritura cada semana. Esto no solo incumple las pautas oficiales, sino que también incrementa el riesgo de problemas de salud como la obesidad infantil y enfermedades cardiovasculares.
El informe también subraya que, aunque el agua es la bebida recomendada durante las comidas, la oferta de bebidas azucaradas ha crecido en los últimos años. En 2021, el 99,68% de los comedores escolares ofrecía solo agua, mientras que en 2023 este porcentaje ha caído al 83,58%, lo que refleja un cambio preocupante en los hábitos alimentarios de los jóvenes.
Los desafíos nutricionales y el nuevo Real Decreto
Frente a estos datos, el Ministerio de Derechos Sociales y Consumo está trabajando en un Real Decreto sobre Comedores Saludables y Sostenibles. Esta nueva normativa, aún en proceso de tramitación, establecerá pautas más estrictas para garantizar una alimentación saludable en las escuelas. Entre sus medidas, destaca la prohibición de bebidas azucaradas y otras alternativas al agua durante las comidas, además de incluir recomendaciones obligatorias de la AESAN en relación con la calidad nutricional de los menús escolares.
El Real Decreto también tiene como objetivo reducir la presencia de alimentos ultraprocesados en los menús escolares, mejorar la frecuencia de raciones de verduras, frutas y pescado, y regular las cantidades de frituras. Esta medida llega como respuesta a los altos índices de obesidad infantil, una de las principales preocupaciones en salud pública.
Más datos alarmantes: ¿Qué se está sirviendo realmente en los comedores escolares?
El informe revela otros incumplimientos preocupantes en los menús escolares. Un 37% de los centros escolares ofrece solo dos o menos raciones de verduras frescas por semana, cuando las recomendaciones de la AESAN son de tres a cuatro raciones semanales. Además, el 7% de los comedores no sirve nunca pescado, a pesar de que la recomendación es que los estudiantes consuman entre una y tres raciones semanales.
Otro dato relevante es que casi un tercio de los comedores escolares abusan de los platos precocinados, sirviéndolos en cuatro o más ocasiones al mes, lo que contrasta con las recomendaciones de ofrecer platos frescos y equilibrados.
El Plan Nacional de Control: ¿Cómo se garantiza la seguridad alimentaria?
El Plan Nacional de Control Oficial de la Cadena Alimentaria tiene como objetivo garantizar la seguridad alimentaria y la nutrición en todos los establecimientos alimentarios de España, incluidos los comedores escolares. En 2023, se realizaron más de 520.000 controles de seguridad alimentaria en todo el país, con inspecciones y auditorías a más de 5.000 centros escolares.
Este programa de control se enfoca en verificar el cumplimiento de la normativa sobre seguridad alimentaria y nutrición, además de asegurar que se sigan las pautas recomendadas en cuanto a la calidad de los ingredientes y la frecuencia de los alimentos.









