El coronavirus dispara las consultas médicas telefónicas en España

Los expertos animan a España a actualizar su servicio de telemedicina de cara al futuro

Las consultas telefónicas o con ayuda de una cámara son una pequeña parte de un concepto más amplio que se conoce como telemedicina. La Organización Mundial de la Salud (OMS) lo define como la prestación de servicios de atención médica por parte de todos los profesionales de la salud que utilizan tecnologías de la información y comunicación (TIC) cuando la distancia es un factor importante.

Así lo contempla el documento técnico del Ministerio de Sanidad Manejo domiciliario del COVID-19. “La atención primaria con ayuda del teléfono está consiguiendo que miles y miles de pacientes infectados estén siendo tratados y seguidos en sus domicilios sin necesidad de acudir al hospital, evitando su colapso”, destaca a la agencia SINC Hermenegildo Marcos, representante nacional de médicos de atención primaria rural del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM).

Entre 400 y 500 llamadas al día

Por hacernos una idea del volumen de trabajo de estas teleconsultas, hay enfermeras que han llegado a efectuar entre 400 y 500 llamadas al día, según cuenta Guadalupe Fontán, enfermera en el Instituto de Investigación Enfermera del Consejo General de Enfermería.

Esto permite un intercambio de información no solo para el diagnóstico o el tratamiento de los pacientes; también para la prevención de enfermedades, la investigación y la evaluación. La OMS anima a los Estados miembros a explorar el potencial de las TIC aplicadas a la salud recalcando que la telemedicina debería fortalecer (en lugar de competir con) los servicios sanitarios.

Según fuentes del Ministerio de Sanidad, la telemedicina “es un elemento imprescindible en un sistema sanitario”. “supone también un reto”, ya que exige un cambio de cultura por parte de todos los agentes implicados, al modificar los mecanismos, los roles tradicionales y la forma en que se proporciona la asistencia sanitaria.

telemedicina

Comodidad para los pacientes


Si nos referimos al sistema público de salud, en España buena parte de las especialidades médicas utilizan recursos telemáticos. Desde hace más de 40 años, existen iniciativas de telemedicina que facilitan la colaboración entre la atención primaria y la especializada, según Sanidad, con servicios como el informe a distancia de pruebas diagnósticas, la consulta de casos de pacientes entre profesionales y la teleformación.

“La dermatología, oftalmología o cardiología fueron quizás las especialidades que más tempranamente se incorporaron, pero hoy en día son la mayoría las que con mayor o menor dinamismo se han unido a esos sistemas y se ha desarrollado también la telemedicina paciente-profesional. Su crecimiento es patente”, afirman desde el ministerio.

Reducción de los costes

Esther Cubo, neuróloga especialista en trastornos del movimiento en el Hospital Universitario de Burgos, es experta en utilizar la telemedicina con pacientes de enfermedad de Parkinson o de Huntington. En un estudio publicado en la revista Current Neurology and Neuroscience Reports, concluyó que la telemedicina y la teleformación en su campo reducen costes y tiempo de viajes y proporcionan una atención similar a las visitas en persona.

Sin embargo, considera un obstáculo el uso de estas tecnologías por parte de la población envejecida. La neuróloga también reclama sistemas encriptados que permitan la confidencialidad de los datos.

Las barreras


Al estar en un sistema nacional de salud descentralizado es cada comunidad autónoma la que gestiona e implementa este tipo de servicios. En Cataluña, por ejemplo, la Generalitat ha puesto en marcha eConsulta, una herramienta de comunicación digital entre pacientes y sanitarios que complementa la atención presencial.

Como explican en su página web, este servicio permite a los ciudadanos enviar consultas en cualquier momento y desde cualquier dispositivo a su médico o enfermera de atención primaria y recibir respuesta en un plazo máximo de 48 horas en días laborables.

Líneas de teléfono insuficientes

Desde SEMERGEN achacan la falta de inversión en sanidad como la principal barrera de este servicio en atención primaria. Francisco Javier Sanz García, coordinador nacional del grupo de trabajo de Nuevas Tecnologías de SEMERGEN, denuncia la falta líneas de teléfono suficientes en algunos centros de salud.

En esta falta de recursos coinciden también desde la Federación de Asociaciones de Enfermería Comunitaria y Atención Primaria (FAECAP).

Tampoco hay dispositivos de telefonía móvil para cada profesional y en cuanto a los pacientes, cuando llaman por teléfono a sus centros de salud, con frecuencia encuentran las líneas saturadas, lo que dificulta la consulta, según Nieto García.

Iniciativas solidarias como Acortando la distancia tratan de suplir estas carencias durante la crisis del coronavirus. Su objetivo es conectar a pacientes y familiares con dispositivos móviles cedidos que los sanitarios pueden solicitar rellenando un formulario.

Extensión de la teleasistencia

Precisamente sobre la complicada conciliación laboral y familiar por parte del personal de enfermería hacía referencia en una entrevista Fontán, quien pide un cambio cultural en pacientes y profesionales sanitarios para que la teleasistencia se extienda. Además, propone una mayor investigación que permita unificar los diferentes sistemas en una herramienta universal e incluir análisis de los costes para que se vean los beneficios del servicio.

Aunque es cierto que hace falta un desembolso económico inicial para adquirir los dispositivos tecnológicos, una investigación realizada en las comarcas catalanas de Bages, Moianès y Berguedà con cuatro especialidades de telemedicina (dermatología, úlceras, oftalmología y audiometrías) concluyó que entre 2011 y 2019 estos servicios ahorraron 780.397 euros. Según los autores esto se traduce en unos 15 euros de ahorro por visita. El paciente es el mayor beneficiario, con tiempos de espera más cortos y menores costes por desplazamientos.

La telemedicina “tiene que perseguir la eficiencia, que no es otra cosa que un aumento de la productividad, una reducción de costos y un incremento y mejora en los resultados del sistema sanitario”, recalcan desde el Ministerio de Sanidad. Quizás sea ahora, en tiempos de coronavirus, cuando la telemedicina consiga el impulso que hasta hoy no ha tenido.

Aurora Cancela Pérezhttp://www.cronicanorte.es
Aurora Cancela Pérez, periodista, licenciada en Ciencias de la Información y vecina de Colmenar Viejo. Trabaja en Crónica Norte desde 2017. Apasionada de la información local y los viajes.

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