La Comunidad de Madrid da un paso adelante en la lucha contra el cáncer de cuello uterino con una inversión de 1,8 millones de euros que permitirá extender el programa de cribado a más de 2,1 millones de mujeres en toda la región. Esta medida busca detectar de forma precoz el virus del papiloma humano (VPH) de alto riesgo, la principal causa de esta enfermedad, y prevenir su avance mediante un diagnóstico temprano.
El programa de cribado poblacional conocido como CERVICAM, que comenzó en centros de salud vinculados al Hospital Universitario Ramón y Cajal, se expandirá de forma gradual durante los próximos tres años para cubrir a todas las mujeres entre 25 y 65 años de la Comunidad de Madrid. La detección molecular del VPH se centralizará en los hospitales Ramón y Cajal, Clínico San Carlos, Gregorio Marañón y Getafe, garantizando calidad y coordinación en el análisis de las muestras.
Cómo funcionará el sistema de invitaciones
Las mujeres dentro del rango de edad objetivo recibirán un mensaje SMS en el teléfono vinculado a su Tarjeta Sanitaria Individual para ser convocadas a la prueba preventiva. Luego, podrán solicitar cita con la matrona a través de la aplicación móvil, vía web o directamente en su centro de salud, facilitando el acceso y la participación en el programa.
Prueba y periodicidad recomendada
La prueba consiste en recoger una muestra de secreción del cuello del útero, que servirá para detectar la presencia del virus. Entre los 25 y 35 años, la prueba que se realizará será una citología cada tres años, mientras que de los 35 a los 65 años se aplicará el test molecular del VPH, que deberá repetirse cada cinco años si no se detecta infección.
Importancia del cribado en la salud pública
El cáncer de cuello uterino es el decimoquinto más común entre las mujeres madrileñas y ocupa el decimocuarto lugar en mortalidad. La infección por VPH se transmite principalmente por contacto sexual y suele ser eliminada por el propio organismo, pero en algunos casos su persistencia puede derivar en lesiones que llevan al cáncer. Por eso, la detección temprana resulta esencial para aumentar la supervivencia y reducir complicaciones.










