Expertos trabajan en la mejora de 438 hectáreas de pinares de ribera en Guadarrama para proteger ríos, fauna y biodiversidad. El proyecto, que se prolongará hasta 2030, incluye repoblaciones, limpieza de troncos y técnicas de estaquillado. La iniciativa busca asegurar la salud de estos bosques históricos y mantener sus funciones ecológicas esenciales.
La Comunidad de Madrid ha puesto en marcha un plan de conservación y mejora de los pinares del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, con una inversión de 1.386.000 euros. El objetivo es renaturalizar 438 hectáreas situadas en las riberas de ríos y arroyos, espacios que cumplen un papel clave en la regulación de la temperatura, la calidad del agua y la protección de la fauna autóctona. Los trabajos comenzaron este año y se extenderán hasta 2030, con intervenciones periódicas en distintas zonas del parque.
Actuaciones en las masas arbóreas
Las primeras labores ya se han llevado a cabo en los bosques de ribera del valle del Lozoya, donde se han rehabilitado 26,27 hectáreas, incluyendo áreas con repoblaciones realizadas hace más de ocho décadas. Entre las acciones desarrolladas destacan:
• Apeo, eliminación de árboles secos sin dañar el entorno.
• Estaquillado, para la reproducción de ejemplares de pino.
• Limpieza de troncos y astillado de restos, con extracción incluso mediante tracción animal.
Estas intervenciones facilitan un crecimiento ordenado de la vegetación y benefician a especies como corzos, jabalíes y distintos invertebrados, reforzando el equilibrio ecológico de los pinares de ribera.

Próximas intervenciones
En noviembre, los trabajos se trasladarán a los arroyos del Algodón y la Angostura, en el monte de La Morcuera. Las actuaciones planificadas incluyen:
• Reducción de la competencia entre especies vegetales, favoreciendo el desarrollo de los árboles más fuertes.
• Repoblación con árboles y arbustos de hoja caduca en los claros de los pinares.
• Separación manual de rodales de plantas frondosas, para permitir su crecimiento sin dañarlas.
Estos trabajos crearán mosaicos de paisaje y asegurarán la estabilidad de las orillas, la recarga de aguas subterráneas y la función de filtro frente a sedimentos y sustancias químicas.
Beneficios ecológicos de los pinares
Los pinares de ribera cumplen funciones esenciales en el ecosistema:
• Mejoran la calidad del agua de ríos y arroyos.
• Contribuyen a regular la temperatura en la zona.
• Actúan como refugio y reservorio de alimento para la fauna autóctona.
• Sirven como cortafuegos y estabilizadores de terreno.
• Funcionan como filtros naturales frente a sedimentos y sustancias químicas.
Mantener estos espacios en buen estado es clave para la biodiversidad regional y para la conservación de los recursos naturales del Parque Nacional de Guadarrama.
Coordinación y financiación
El proyecto cuenta con la asesoría del Centro de Investigación, Seguimiento y Evaluación del Parque Nacional (CISE) y se financia con fondos europeos Next Generation, dentro del Plan Recuperación, Transformación y Resiliencia.










