La Comunidad de Madrid presenta Nueva-Vieja Pintura, una muestra con la obra de siete artistas emergentes que explora si la pintura tradicional sigue teniendo algo que decir hoy. La entrada es gratuita y se puede visitar hasta el próximo 19 de julio en la Sala de Arte Joven de la capital.
Madrid tiene una nueva cita con el arte contemporáneo. La Sala de Arte Joven acoge desde este mes de mayo la exposición Nueva-Vieja Pintura, una propuesta que reúne la obra pictórica de siete creadores emergentes para reflexionar sobre algo que muchos dan por muerto y otros consideran más vivo que nunca: la pintura como lenguaje artístico.
La muestra no pretende hacer un repaso histórico al uso, sino plantear una pregunta concreta: ¿pueden los códigos pictóricos tradicionales seguir siendo relevantes en el mundo del arte actual? La respuesta, según la propuesta curatorial, es que sí, aunque con matices importantes. Esos lenguajes de siempre aún resuenan en el imaginario de los pintores de hoy, pero su significado ha cambiado y ya no pueden interpretarse igual que antes.
Cuatro conceptos para entender la pintura de hoy
La exposición está estructurada en torno a cuatro ejes temáticos que funcionan como hilos conductores a lo largo de toda la muestra: el formalismo, el historicismo, la figuración y el conceptualismo. Estos cuatro conceptos no son caprichosos: todos están directamente vinculados a la historia del arte moderno y contemporáneo, y sirven para trazar lo que las comisarias llaman una genealogía de la pintura actual, es decir, un mapa que explica de dónde venimos y hacia dónde vamos en términos pictóricos.
A través de estas cuatro categorías, el visitante puede recorrer la muestra con una guía conceptual clara, entendiendo qué corriente o tradición inspira a cada artista y cómo la reinterpreta desde su propia mirada contemporánea.
Los artistas que forman la muestra
Las obras expuestas son de Irene Anguita, Álvaro del Fresno, Andrés Izquierdo, Esther Gatón, Iris Sanmartín, Raúl Silva y María Tinaut. Siete nombres que representan una generación de pintores que trabajan desde el conocimiento de la historia del arte, pero sin atarse a ella. Su obra demuestra que es posible beber de fuentes clásicas sin quedarse anclado en el pasado.
Comisariada por jóvenes, para todos los públicos
Nueva-Vieja Pintura está comisariada por Andrea Celda y Lu Millet, y forma parte del proyecto Se busca comisario, una iniciativa de la Comunidad de Madrid pensada para dar visibilidad a jóvenes profesionales del mundo del arte menores de 35 años. El programa les ofrece la oportunidad de desarrollar una propuesta expositiva real en un espacio institucional, algo que en el circuito artístico no es fácil de conseguir sin trayectoria previa.
Se busca comisario nació en 2009 y, desde entonces, más de 50 comisarios y 160 artistas se han beneficiado de esta convocatoria. Funciona mediante la selección de dos propuestas expositivas elaboradas por jóvenes independientes, que luego se llevan a cabo en la Sala de Arte Joven. Un modelo que combina el apoyo institucional con la libertad creativa de quienes están empezando.
Un programa de actividades para ir más allá de las obras
Visitar la exposición no tiene por qué limitarse a pasear entre cuadros. La muestra incluye un programa de actividades complementarias dirigido a distintos tipos de público. Están previstas visitas guiadas para grupos, encuentros con las comisarias Andrea Celda y Lu Millet, conversaciones con los propios artistas y con especialistas en la materia, y también talleres infantiles y familiares para los que quieran acercarse al arte en compañía de los más pequeños.
Esta oferta paralela convierte la exposición en algo más que una muestra: es una oportunidad para entender mejor qué hay detrás de cada obra y qué decisiones llevan a un artista joven a pintar de la manera en que lo hace.











