Tres muestras de pintura abren este viernes con propuestas muy diferentes que invitan a descubrir otras formas de mirar lo cotidiano. Las exposiciones podrán visitarse hasta el 22 de noviembre y compartirán protagonismo con el teatro y la narración oral durante el fin de semana. La retrospectiva de Francisco Antolín completa la oferta artística con un recorrido por distintas etapas de su trayectoria.
Una mesa, el mar o un paisaje pueden convertirse en mucho más que aquello que vemos a primera vista. También pueden guardar recuerdos, despertar sensaciones o servir de punto de partida para crear algo nuevo. Esa es, precisamente, una de las ideas que conectan las tres exposiciones de pintura que abren sus puertas este viernes en el Centro Cultural Adolfo Suárez.
Las salas Gutiérrez Montiel, Van Drell y Pedro Navares reciben desde las 19:00 horas tres propuestas que tienen poco que ver entre sí en cuanto a su temática, pero que comparten una misma forma de expresión: la pintura. La gastronomía, la memoria vinculada al mar y la investigación sobre el paisaje son los puntos de partida de unos trabajos que podrán visitarse hasta el próximo 22 de noviembre.
La variedad está en el planteamiento de cada artista. Mientras una de las exposiciones encuentra inspiración en los sabores y la cultura culinaria, otra se construye alrededor de los recuerdos y las experiencias personales. La tercera se adentra en las posibilidades de la materia, las texturas y las formas que pueden surgir de la representación del paisaje.
Cuando la pintura encuentra inspiración en la gastronomía
¿Qué relación puede existir entre un plato y un cuadro? La exposición ‘Dimensión 4. Cuando la pintura se sienta a la mesa’, que ocupará la Sala Gutiérrez Montiel, parte precisamente de ese encuentro entre la gastronomía y las artes plásticas.
Cuatro pintores utilizan la cultura culinaria como fuente de inspiración para desarrollar sus propias interpretaciones. Los sabores, los colores, las formas y las texturas de la gastronomía se trasladan al terreno artístico para dar lugar a diferentes composiciones.
La propuesta permite contemplar la comida desde una perspectiva distinta a la habitual. Los elementos que forman parte de nuestra vida cotidiana se convierten aquí en referencias para experimentar con el color y las formas sobre el lienzo.
No se trata únicamente de relacionar pintura y cocina, sino de explorar cómo dos ámbitos que apelan a los sentidos pueden encontrarse y dar lugar a nuevas maneras de expresión. Una exposición que invita a observar con otros ojos algo tan cercano como la cultura gastronómica.
El mar y la memoria se encuentran en la obra de Clemente Gerez
En la Sala Van Drell, el protagonista será el mar. Clemente Gerez presenta ‘Bruma luminosa’, una exposición en la que los recuerdos y las experiencias personales tienen un papel fundamental.
La obra del artista parte de la memoria para construir una visión personal marcada por el entorno marino. Los recuerdos no aparecen como simples referencias del pasado, sino como parte de un lenguaje pictórico en el que los colores y las formas ayudan a transmitir diferentes sensaciones.
La paleta cromática utilizada por Gerez evoca esperanza, ilusión y vida, tres ideas que marcan el carácter de esta muestra. A ello se suma una de las características más reconocibles de su trabajo: el empleo de la espátula, una herramienta con la que desarrolla una manera propia de trabajar la pintura.
El resultado es una propuesta en la que el mar sirve de hilo conductor para hablar también de las vivencias y de aquello que permanece en la memoria. Una mirada artística en la que el paisaje y las emociones personales se encuentran.
Silvia Bragado lleva el paisaje más allá de lo reconocible
La tercera exposición, ‘Intuición’, de Silvia Bragado, ocupará la Sala Pedro Navares. En este caso, el paisaje es el punto de partida de un trabajo que pone el foco en aspectos que van más allá de la representación de un lugar.
La artista investiga las posibilidades de la superficie pictórica, las texturas y el espacio que se genera sobre el cuadro. Para ello utiliza diferentes recursos, como las incisiones, las veladuras y los contrastes, que permiten crear composiciones con distintos efectos y acabados.
Sus obras se mueven entre lo reconocible y lo abstracto. El paisaje sigue presente, pero no siempre aparece representado de una manera evidente. En ocasiones, son las formas, la materia y las marcas sobre la superficie las que adquieren mayor protagonismo.
La exposición plantea así otra manera de acercarse al paisaje, poniendo la atención no solo en lo que representa una pintura, sino también en cómo está construida y en las sensaciones que transmite.
El humor sobre la vida adulta llega el sábado al auditorio
La pintura no será la única protagonista del fin de semana. El sábado 31 de octubre, el Auditorio Municipal del Centro Cultural Adolfo Suárez acogerá el monólogo ‘¿Quién quiere ser adulto?’, del artista Álex Gozalo.
La propuesta gira alrededor de las contradicciones y situaciones cotidianas que acompañan a la vida adulta. A través del humor y de diferentes reflexiones, el espectáculo aborda esas experiencias con las que buena parte del público puede sentirse identificado.
Una de sus particularidades es que los espectadores podrán participar en la elección de los temas que se tratarán durante la actuación. Esto hará que cada función tenga un desarrollo diferente.
Habrá dos sesiones, a las 19:00 y a las 20:30 horas. Las entradas cuestan 6 euros por persona y sesión y se pueden adquirir a través de Giglon.
Una noche de cuento para jóvenes y adultos
También el sábado habrá una cita con la narración oral en la Biblioteca Municipal Lope de Vega. Una nueva sesión de ‘Una noche de cuento’ llevará hasta este espacio el espectáculo ‘Más momo que Momi’, a cargo de Momi Ogalla.
La actividad está recomendada para jóvenes y adultos y ofrece una alternativa cultural para quienes quieran disfrutar de una propuesta diferente a las exposiciones y el teatro.
En este caso, la entrada es gratuita, aunque es necesario conseguirla previamente a través de Giglon. Cada persona podrá obtener un máximo de cuatro entradas.
Francisco Antolín mantiene abierta su retrospectiva hasta finales de noviembre
Quienes quieran completar el recorrido artístico tienen otra exposición disponible en la Sala Baluarte. Se trata de ‘3/35 años/obras (y alguna fuera de carta)’, del artista tricantino Francisco Antolín.
La muestra reúne una selección retrospectiva de su trabajo y permite recorrer diferentes etapas de su trayectoria. Una oportunidad para acercarse a la evolución de su producción artística a través de las obras expuestas.
A diferencia de las tres nuevas muestras, que cerrarán el 22 de noviembre, la exposición de Antolín permanecerá abierta hasta el 29 de noviembre.
Un fin de semana para acercarse a la cultura
Las propuestas de estos días permiten encontrar diferentes motivos para visitar los espacios culturales. La pintura ofrece tres recorridos muy distintos, desde la gastronomía hasta los recuerdos del mar y la experimentación con el paisaje. El teatro añade una mirada humorística sobre la vida adulta y la biblioteca reserva un espacio para la narración oral.
Con las nuevas exposiciones abiertas desde este viernes, los vecinos tendrán varias semanas para descubrir los trabajos de los artistas y acercarse a propuestas que invitan a mirar desde perspectivas diferentes elementos tan habituales como una mesa, el mar o un paisaje.









