Miguel Pajares, el sacerdote enfermo de ébola y trasladado a España la semana pasada, ha muerto en el hospital Carlos III de Madrid.
A pesar de que las informaciones que llegaban desde el hospital eran que Pajares se encontraba estable, y de haberle administrado el “suero milagroso” que parece que estaba teniendo una buena aceptación en los dos pacientes estadounidenses que también había contraído el ébola, se ha confirmado la muerte del sacerdote en la mañana del martes 12 de agosto.
Un traslado a España polémico
Miguel Pajares llegaba a España, en concreto al hospital Carlos III de Madrid el pasado jueves 7 de agosto, junto a su compañera Juliana Bohi. Esta repatriación causó cierta polémica debido a que muchos señalaron que el hospital no estaba preparado para la llega de un enfermo de ébola, ni su personal que recibió un cursillo acelerado la noche anterior.
A pesar de ello muchas otras veces aseguraban, que a pesar del «desmantelamiento de este hospital» en su día hospital de referencia para enfermedades infecciosas y ahora reconvertido a un hospital de media y larga estancia, estaba preparado para acogerle e intentar salvar su vida.
Sacerdote de la orden de San Juan de Dios
Miguel Pajares era sacerdote de la orden San Juan de Dios y superior del hospital católico de San José de Monrovia (Liberia) en donde contrajo el ébola.
Dos de sus compañeros del hospital y que trabajan con el sacerdote, la hermana Chantal Pascaline y George Combey, fallecieron en los últimos días también debido al ébola.
Según la Organización Mundial de la Salud, ya han muerto 1.013 personas en áfrica Occidental a causa de este brote de ébola.










