Las casetas del Recinto Ferial compiten este año por alzarse con el galardón a la mejor propuesta culinaria de las fiestas de San Isidro de Alcobendas. Con precios populares de tres euros, los vecinos podrán disfrutar de una ruta gastronómica de tapas que pone en valor el esfuerzo y la identidad de las asociaciones locales.
Este 2026, las fiestas de San Isidro de Alcobendas traen bajo el brazo una iniciativa que promete deleitar a los paladares más exigentes: el primer concurso de tapas de la Feria de San Isidro. Esta propuesta nace con el firme propósito de reconocer el talento, la creatividad y el trabajo que las distintas asociaciones locales depositan cada año en sus casetas del Parque de Andalucía.
La feria deja de ser solo un lugar de encuentro musical para transformarse en una auténtica experiencia gastronómica. Cada entidad participante tendrá la oportunidad de presentar una creación única que represente su esencia, permitiendo a los visitantes conocer la diversidad cultural de Alcobendas a través del paladar.
Premios populares para una feria participativa
Para que nadie se quede con las ganas de probar estas delicias, se ha establecido un precio asequible de tres euros por cada tapa. Las propuestas podrán ser tanto frías como calientes y, lo más importante para los vecinos, deberán estar disponibles durante todos los días que dure la feria.
El objetivo es fomentar una ruta gastronómica entre las casetas, animando a la población a recorrer el recinto y descubrir nuevos sabores mientras disfrutan del ambiente festivo. Esta medida asegura que la gastronomía de calidad sea accesible para todas las familias y grupos de amigos que se acerquen al ferial estos días.

Un jurado exigente y un premio muy codiciado
La elección de la tapa ganadora no será una tarea sencilla. El próximo 14 de mayo, un jurado especializado recorrerá las instalaciones para evaluar cada bocado. Los jueces pondrán el foco en cuatro pilares fundamentales: la originalidad y creatividad, la presentación visual, la calidad del producto y, por supuesto, el sabor. También se valorará especialmente cómo la tapa refleja la identidad de la asociación que la elabora.
Como reconocimiento a la excelencia, la caseta que se alce con la victoria recibirá un premio de gran valor estratégico: la adjudicación directa de una caseta sencilla para la edición de San Isidro del próximo año. Es una forma directa de premiar la calidad gastronómica y asegurar la presencia de los mejores hosteleros vecinales en el futuro de nuestras fiestas.
Tradición en la mesa y orgullo vecinal
Más allá del concurso, la gastronomía impregna cada rincón del programa. Desde el tradicional reparto de rosquillas del santo en la Plaza del Pueblo y el Pinar, hasta la gran paella popular que el domingo 17 reunirá a 1.200 comensales en el Recinto Ferial.
Como bien expresa la alcaldesa Rocío García Alcántara en su carta a los ciudadanos: «Son días esperados en los que compartimos rosquillas o un plato de paella… habrá música, cultura, deporte, gastronomía». Estas fiestas son la ocasión perfecta para saborear nuestra identidad y sentir el orgullo de pertenecer a una ciudad que sabe disfrutar de sus tradiciones en la mesa.











