Colmenar Viejo recupera este fin de semana su esencia más tradicional con la décima edición de las Jornadas de Pastoreo y una Feria de Quesos Artesanales de primer nivel. El municipio se prepara para vivir una experiencia única entre la Dehesa de Navalvillar y la Plaza de Toros con trashumancia, talleres y lo mejor de la gastronomía regional. Esta cita cultural y lúdica rinde un sincero homenaje a las raíces ganaderas de la sierra madrileña, atrayendo tanto a expertos como a familias que buscan reconectar con lo auténtico.
¿Por qué el pastoreo sigue definiendo la identidad de Colmenar Viejo?
La historia de un pueblo no solo se escribe en los libros, sino también en las huellas que el ganado deja a su paso por los senderos de piedra y pasto. Este próximo fin de semana, Colmenar Viejo se viste de gala para celebrar las X Jornadas de Pastoreo, un evento que ha alcanzado su primera década de vida consolidándose como un pilar fundamental para la preservación de la memoria colectiva. No se trata simplemente de una exhibición de habilidades rurales, sino de un acto de justicia histórica hacia una profesión que, durante siglos, fue el motor económico y social de la zona. El pastoreo ha sido un oficio exigente, de madrugadas gélidas y sol de justicia, que moldeó el carácter de los colmenareños. Como bien señala Rocío Cámara Pellón, concejal de Turismo de la localidad: “Un año más, estas jornadas suponen un reconocimiento a quienes hicieron del pastoreo su vida, un oficio antiguo y exigente que durante años fue sustento de muchas familias de la localidad”. Esta mirada hacia el pasado no nace de la nostalgia vacía, sino del orgullo de pertenecer a una tierra que sabe de dónde viene para entender hacia dónde va. La Dehesa de Navalvillar, ese pulmón verde que custodia el municipio, será el escenario donde la tradición cobre vida de nuevo, recordándonos que el equilibrio entre el ser humano y la naturaleza es posible. ¿Cómo ha cambiado nuestra percepción del campo en estas décadas? Quizás eventos como este nos ayuden a encontrar la respuesta mientras observamos el caminar pausado de las ovejas.

El despertar de los sentidos en la Dehesa de Navalvillar
El inicio de las actividades tendrá lugar el viernes 10 de abril en un entorno privilegiado: el cuartel de repoblación del Vallejo de la Hierba. Este espacio, situado en el corazón de la Dehesa de Navalvillar, se convertirá en un aula de naturaleza abierta. Las protagonistas absolutas serán las ovejas de la raza autóctona churra colmenareña, una especie que es patrimonio vivo de la región y que destaca por su resistencia y adaptación al terreno serrano. Los asistentes podrán disfrutar de una exhibición de pastoreo donde la compenetración entre el ser humano y el animal alcanza niveles de arte. En esta ocasión, la perrita Casta demostrará su destreza guiando al rebaño bajo las órdenes del pastor, en una danza de silbidos y gestos que parece detenida en el tiempo. “A través de las demostraciones con ovejas de la raza autóctona churra colmenareña, queremos mostrar de cerca una labor que formó parte del día a día de nuestro municipio”, apunta la edil de Turismo. Pero la jornada no se queda solo en el manejo del ganado. La demostración de esquileo a mano y a máquina permitirá a los presentes comprender la evolución técnica de esta labor esencial. Es una oportunidad para ver cómo la lana, ese material noble y cálido, se desprende del animal para comenzar su proceso de transformación. Esta actividad anual recibe a unos 1.600 escolares de distintos niveles educativos, desde primaria hasta universidades, consolidándose como un recurso pedagógico de incalculable valor para entender el sector primario en el siglo XXI.

Una lección de historia viva para las nuevas generaciones
El carácter educativo de estas jornadas es innegable. El viernes, la actividad se centrará en grupos específicos que buscan profundizar en el conocimiento del medio ambiente y las tradiciones. Alumnos de la Universidad de Nueva York en Madrid se unirán a miembros de la Asociación Iberozoa y de la Asociación de Labores Solidarias de la IAIA. Esta mezcla de perfiles, que incluye a estudiantes internacionales y expertos en biodiversidad, demuestra que el interés por lo rural trasciende fronteras y generaciones. Es fundamental que los jóvenes tengan la oportunidad de conocer de cerca labores que realizaron sus mayores, no como algo arcaico, sino como un conocimiento técnico que requiere paciencia y respeto. La Asociación Iberozoa, centrada en la divulgación de la fauna ibérica, y la Asociación IAIA, conocida por su compromiso social a través de la lana, aportan una visión multidisciplinar al evento. La presencia de estos colectivos subraya que el pastoreo no es un compartimento estanco, sino que está vinculado a la sostenibilidad ambiental, la protección de especies y el fomento de actividades manuales con beneficios sociales. ¿Es posible que en la sencillez del campo se encuentren las respuestas a los problemas de desconexión de la sociedad moderna? Al ver a los estudiantes observar con atención el trabajo de los pastores, queda claro que existe un hambre de autenticidad que solo la tierra puede saciar.
¿Cómo se vive hoy la trashumancia en pleno siglo XXI?
El punto álgido de la celebración llegará el sábado 11 de abril con uno de los espectáculos más visuales y emocionantes: la trashumancia de un rebaño de cabras. A partir de las 10:00h, el ganado iniciará su recorrido desde la puerta de la Dehesa de Navalvillar, conocida popularmente como San Pedro-La Mueda. Ver el rebaño avanzar por los caminos hasta llegar a la Plaza de Toros sobre las 12:30h es una imagen que conecta directamente con la esencia trashumante de España. La trashumancia ha sido declarada Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial, y en Colmenar Viejo se vive con una intensidad especial. Los animales quedarán estabulados en las inmediaciones de la plaza para que vecinos y visitantes puedan contemplarlos de cerca, permitiendo que niños y adultos tengan ese contacto directo con la ganadería que a menudo se pierde en los entornos urbanos. Este traslado no es solo un movimiento de ganado, es un símbolo de resistencia cultural. Es el recordatorio de que los caminos ganaderos son arterias que mantienen vivo el territorio. Para el espectador de entre 40 y 65 años, esta estampa evoca recuerdos de una infancia donde el paso de los rebaños era parte del paisaje cotidiano, una melodía de cencerros que marcaba el cambio de las estaciones.
El paraíso de los paladares: veinte maestros queseros a examen
Si el pastoreo es el origen, el queso es su culminación más exquisita. En paralelo a las actividades ganaderas, la explanada de la Plaza de Toros albergará la tradicional Feria de Quesos Artesanales, abierta de 11:00 a 20:00h. Este año, la feria contará con la participación de 20 productores nacionales que representan la excelencia láctea de España. Desde los sabores intensos de Asturias y Cantabria hasta la personalidad de los quesos de Extremadura, pasando por las joyas gastronómicas de Castilla-La Mancha, Castilla y León y, por supuesto, de la Comunidad de Madrid. Esta variedad permite al visitante realizar un viaje sensorial por toda la geografía española sin salir de Colmenar Viejo. Los quesos artesanales, elaborados con técnicas tradicionales y leche de primera calidad, ofrecen matices imposibles de encontrar en la producción industrial. Los productores presentes no solo venden su producto, sino que comparten su historia, explicando los tiempos de maduración, el tipo de cuajo utilizado y los secretos que hacen que cada pieza sea única. Es el momento ideal para llenar la despensa con productos que tienen rostro y nombre propio, apoyando directamente a los pequeños productores que mantienen vivo el tejido económico rural. La gastronomía, en este contexto, se convierte en un vehículo de cultura y placer a partes iguales.
Un plan familiar donde la lana y el sabor son protagonistas
La jornada del sábado está diseñada para que nadie se quede fuera. Además de la feria comercial, la explanada de la Plaza de Toros se llenará de vida con actividades para todas las edades. Entre las 11:00 y las 14:00h, y por la tarde de 17:00 a 20:00h, se instalarán juegos artesanales de madera que invitan a recuperar el ocio de antaño, lejos de las pantallas. La Asociación IAIA liderará talleres creativos donde la lana será la protagonista, enseñando a los asistentes las infinitas posibilidades de este recurso natural. Uno de los momentos más esperados será la degustación gratuita de migas del pastor a las 13:00h. “Los asistentes podrán disfrutar gratuitamente de unas migas del pastor, ese plato humilde que aún guarda el aroma de la vida en el campo”, destaca Rocío Cámara Pellón. Este plato, símbolo de la cocina de aprovechamiento y del ingenio de los antiguos pastores, se convierte en el mejor acompañamiento para una jornada al aire libre. Todo ello estará amenizado por la música de un DJ en el templete, encargado de poner el ritmo adecuado a cada momento del día, fusionando la tradición con un ambiente festivo y contemporáneo. Colmenar Viejo demuestra así que la tradición no está reñida con la diversión y que proteger nuestras raíces es la mejor forma de celebrar el presente. Es una invitación a detener el reloj, pasear entre quesos y lanas, y saborear la herencia de un pueblo que nunca ha dejado de ser pastor.









