Una vela encendida, un adorno que arde con facilidad o un disfraz demasiado inflamable pueden convertir una fiesta en un accidente. De cara a la noche del 31 de octubre, los bomberos recuerdan qué precauciones conviene tomar en casa y en los locales de ocio. Las luces LED, los adornos resistentes al fuego y las salidas de emergencia despejadas son algunas de las claves para celebrar Halloween con seguridad.
Calabazas iluminadas, velas, telarañas de algodón y disfraces forman parte de la imagen habitual de Halloween. Sin embargo, algunos de estos elementos pueden favorecer un incendio si entran en contacto con una llama o una fuente de calor.
Por eso, la primera recomendación de los bomberos es evitar las llamas y optar por luces LED, velas a pilas o barras luminosas. Permiten mantener la decoración sin recurrir al fuego y reducen el riesgo de que un descuido termine en un accidente.
Quienes prefieran las velas tradicionales deben colocarlas sobre una base estable y resistente al fuego, a un metro como mínimo de cualquier objeto que pueda arder. También es importante mantenerlas lejos de los niños y las mascotas, no dejarlas encendidas sin vigilancia y apagarlas siempre antes de salir de la habitación o acostarse.
Otro detalle que conviene revisar en casa es el uso de enchufes y regletas. Conectar demasiados aparatos a una misma toma puede aumentar el riesgo de incendio.

Telarañas y flores secas: cuidado con los adornos
La decoración puede parecer inofensiva, pero no todos los materiales son igual de seguros. Las telarañas artificiales fabricadas con fibras de algodón y las flores secas figuran entre los elementos que los bomberos aconsejan evitar por su facilidad para arder.
La alternativa es elegir materiales resistentes al fuego y colocarlos lejos de velas, bombillas y otras fuentes de calor. También hay que prestar atención a los detectores de humo y a los rociadores automáticos: los adornos nunca deben taparlos ni dificultar su funcionamiento.
La misma precaución se aplica a las bengalas, los petardos y los cohetes. Evitar la pirotecnia es otra de las medidas recomendadas para reducir el riesgo durante las celebraciones.
El disfraz también importa: no todos los tejidos ofrecen la misma protección
A la hora de preparar el disfraz, el aspecto no debería ser el único criterio. Las máscaras, las pelucas, las barbas postizas y otros complementos pueden resultar especialmente peligrosos si están fabricados con materiales muy inflamables.
Los bomberos aconsejan revisar el etiquetado de estos productos y comprobar que cumplen los requisitos de seguridad correspondientes. También recomiendan elegir prendas de lana o tejidos tratados con productos retardantes de las llamas, que ofrecen una mayor resistencia al fuego.
Si una prenda comienza a arder, correr es una mala reacción: el movimiento puede avivar las llamas. La indicación recogida en las recomendaciones de los bomberos es tirarse al suelo, cubrirse la cara con las manos y girar lentamente para tratar de sofocar el fuego. Después, se puede cubrir el cuerpo con una manta u otro objeto similar.

Salidas despejadas y extintores accesibles en los locales de ocio
Las precauciones no terminan en las viviendas. Bares, discotecas y otros locales que celebran fiestas de Halloween también deben estar preparados para responder ante un posible incendio.
La guía de buenas prácticas de la Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112 recoge medidas básicas para estos establecimientos. Entre ellas, que las salidas de emergencia estén localizadas, operativas y libres de obstáculos, de modo que las personas puedan abandonar el local con rapidez si surge un problema.
La decoración tampoco debe ocultar las señales de emergencia, y los extintores tienen que estar en lugares accesibles. A ello se suma la recomendación de instalar detectores de humo, capaces de avisar mediante una alarma sonora cuando detectan un incendio.
Ante una emergencia, llamar al 112
Disfrutar de Halloween no exige renunciar a los disfraces ni a la decoración. Basta con prestar atención a los materiales que se utilizan, evitar las llamas cuando sea posible y no bloquear los elementos de seguridad.
Son precauciones sencillas que pueden marcar la diferencia tanto en una fiesta familiar como en una celebración fuera de casa. Si se produce una emergencia, el teléfono al que hay que llamar es el 112.










