Dos agentes de la Guardia Civil que acudieron a rescatar a los residentes sufrieron quemaduras y tuvieron que ser trasladados al hospital. Los técnicos entrarán en las viviendas en cuanto la estructura del edificio lo permita.
El pasado jueves 27 de agosto un incendio se desató en un edificio del Sector Descubridores de Tres Cantos, obligando a desalojar a cerca de 60 personas que vivían en tres de sus portales. Las llamas causaron daños considerables en las viviendas afectadas, aunque el susto para los vecinos fue, sin duda, el peor recuerdo de la jornada.
Ahora, cuatro días después, la Guardia Civil ha confirmado que pondrá en marcha una investigación en profundidad para esclarecer qué originó el fuego. Será el Laboratorio de Criminalística de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de Madrid el encargado de realizar la inspección técnico ocular en el inmueble, un paso imprescindible para determinar el origen de las llamas.
La inspección, condicionada a la seguridad del edificio
Esta revisión no se hará de inmediato. Los especialistas tendrán que esperar a que la estructura del edificio sea segura y se pueda acceder sin riesgos a las viviendas calcinadas. Solo entonces los peritos podrán recorrer los portales afectados y recoger las pruebas necesarias para reconstruir cómo empezó el incendio.
Desde que se produjo el suceso, la Guardia Civil ha mantenido un contacto permanente con los servicios de emergencia que trabajaron sobre el terreno y con la Policía Local de Tres Cantos. El objetivo de esta coordinación, según explican, ha sido doble: garantizar la seguridad de los vecinos mientras durara la emergencia y facilitar que pudieran regresar a sus casas cuanto antes, siempre que las condiciones lo permitieran.
Dos guardias civiles, heridos al rescatar a los vecinos
Uno de los aspectos más destacados de lo ocurrido es el papel de dos agentes del Puesto Principal de Tres Cantos, que fueron los primeros en llegar al lugar del incendio. Su labor no estuvo exenta de riesgo: para asegurarse de que ningún vecino quedaba atrapado en el interior de los portales, ambos tuvieron que exponerse a temperaturas muy elevadas y moverse entre una densa humareda que ya se había extendido por las zonas comunes apenas comenzó el fuego.
Una vez comprobaron que las viviendas estaban completamente vacías, los propios compañeros los trasladaron de urgencia en ambulancia hasta el Hospital La Paz. Allí fueron atendidos de quemaduras de primer y segundo grado en los brazos y el rostro. Además, debido a la cantidad de humo que respiraron durante el rescate, necesitaron oxígeno durante toda la mañana posterior al suceso.

Una intervención que evitó males mayores
Aunque el incendio provocó daños materiales considerables en el edificio, no se han comunicado heridos entre los vecinos evacuados. La rapidez con la que actuaron los primeros agentes en llegar resultó clave para completar el desalojo de los tres portales sin que nadie quedara atrapado en el interior.
Para quienes necesiten más información sobre el caso, la Oficina Periférica de Comunicación de la Comandancia de Madrid ha habilitado dos números de contacto: el 91 807 39 02 y el 696 909 741.








