Más de 11.500 evacuados entre Madrid y Ávila, dos incendios madrileños sin controlar y una emergencia declarada de interés nacional: así ha sido la noche más dura del verano en la Comunidad de Madrid. Villa del Prado, San Martín de Valdeiglesias, Pelayos de la Presa y Aldea del Fresno han vivido horas de traslados, cortes de carretera y hospitales trabajando a pleno rendimiento, mientras el fuego de Burgohondo golpeaba con fuerza a los pueblos abulenses de El Tiemblo y Navaluenga. El Gobierno ha activado ya a la Unidad Militar de Emergencias para dirigir un dispositivo que se extiende a ambos territorios.
Madrid vive desde ayer una situación crítica por incendios forestales múltiples. Al fuego de Villa del Prado, que ha afectado también a Aldea del Fresno, se suma el de San Martín de Valdeiglesias, originado por un coche ardiendo en la carretera M-501 y que ha llegado hasta Pelayos de la Presa. A ellos se añadió un tercer incendio en Almorox (Toledo), iniciado el miércoles y reactivado al mediodía del jueves, aunque esta mañana ya se encuentra en fase de estabilización tras arrasar cerca de mil hectáreas.
Los dos incendios madrileños avanzan sin capacidad de extinción, según ha trasladado la Comunidad de Madrid, y según fuentes de la Delegación del Gobierno esta mañana seguían fuera de control, aunque su avance se ha logrado limitar durante la noche. Y la preocupación no acaba ahí: un cuarto incendio, el de Burgohondo (Ávila), avanza de forma virulenta y ya ha obligado a confinar los municipios abulenses de El Tiemblo, Navaluenga y el propio Burgohondo por el humo, con cerca de 1.500 personas evacuadas en una urbanización y un núcleo de turismo rural de El Tiemblo. Esta madrugada, la Guardia Civil ha tenido que desalojar además una residencia de mayores en El Tiemblo ante la cercanía de las llamas. Por el momento el fuego no ha cruzado a territorio madrileño, pero preocupa que, con la salida del sol y el previsible repunte del viento, la situación empeore a lo largo del día.
A las siete de la mañana de este viernes, la situación en Madrid seguía sin resolverse: ninguno de los incendios está perimetrado ni controlado, pese a que los trabajos realizados durante la noche han dado resultados. El viento será, según los servicios de emergencia, el principal obstáculo para avanzar en la extinción a lo largo de la jornada.
Más de 11.500 personas fuera de sus casas entre Madrid y Ávila
La cifra que resume la magnitud del suceso es la de los evacuados: más de 10.000 vecinos han tenido que abandonar sus domicilios en Villa del Prado, San Martín de Valdeiglesias, Pelayos de la Presa y Aldea del Fresno. Esta madrugada esa cifra se mantenía sin variación en Madrid, señal de que el operativo sigue centrado en gestionar a las personas ya desplazadas más que en nuevas evacuaciones masivas. Si se suman los cerca de 1.500 evacuados en Ávila por el fuego de Burgohondo, el balance conjunto entre ambos territorios ronda ya las 11.500 personas fuera de sus casas.
Para hacer frente a la emergencia trabajan sobre el terreno más de 270 profesionales, entre bomberos, agentes forestales y efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), con 40 medios terrestres desplegados. El reparto por zonas es el siguiente: 21 vehículos y 90 efectivos en Villa del Prado, y 17 vehículos con 65 efectivos en San Martín de Valdeiglesias. A ellos se suman dos secciones de la UME, con 40 dotaciones cada una, trabajando en San Martín de Valdeiglesias, y otra sección más, también de 40 dotaciones, en Villa del Prado.
Residencias de mayores, la prioridad de los traslados
Uno de los puntos más delicados de la noche ha sido el traslado de los residentes de las residencias de mayores y centros para personas con discapacidad situados en las zonas afectadas, donde las familias están siendo informadas de cada movimiento.
En Aldea del Fresno, la residencia San Juan Bautista, con 70 personas mayores, ha sido evacuada hasta Villamanta, desde donde ya se organiza su traslado definitivo a la residencia Parque de los Frailes, en Leganés. También han sido desalojados los 77 usuarios de la residencia privada La Fresneda y los 78 residentes del centro para personas con discapacidad intelectual AMAN Picadas, todos ellos trasladados al polideportivo de Villamanta, donde pasarán la noche.
En San Martín de Valdeiglesias, los usuarios de la residencia privada López Rumayor permanecen en el polideportivo municipal, aunque los ocho residentes con mayor grado de fragilidad serán trasladados a un centro público de la Agencia Madrileña de Atención Social (AMAS). La propia residencia de la AMAS en el municipio, con 86 usuarios no dependientes, está preparada para una posible evacuación, y el centro para personas con discapacidad más gravemente afectadas, con 28 residentes, cuenta también con un plan de traslado por si el incendio lo obliga.
En Villa del Prado, la situación es más estable: la residencia de mayores ha acogido a cuatro personas llegadas desde el exterior para pasar la noche, además de habilitar plazas de su centro de día por si hicieran falta. En Cenicientos y Cadalso de los Vidrios las residencias no presentan problemas, aunque en Cenicientos se ha registrado una incidencia en las comunicaciones telefónicas; el centro dispone de cinco camas y 25 plazas de centro de día para cubrir posibles necesidades.

Los hospitales, reforzados ante una posible avalancha de pacientes
La sanidad madrileña ha activado la coordinación de todos sus hospitales y centros de salud para responder a la emergencia. El Servicio Madrileño de Salud (SERMAS) tiene, al menos, 600 camas hospitalarias plenamente disponibles, y el Hospital Enfermera Isabel Zendal se mantiene como centro de referencia para ampliar la capacidad asistencial si fuera necesario.
El Hospital de La Poveda, en Villa del Prado, es el que está soportando mayor presión: tiene 119 pacientes ingresados, todos estables, atendidos por 91 profesionales, entre ellos un psicólogo para dar apoyo emocional. A ese hospital han llegado cuatro pacientes procedentes de las evacuaciones por necesidades menores, de los que tres han tenido que quedar ingresados.
El SUMMA 112 ha desplegado cuatro ambulancias con asistencia psicológica en el polideportivo de Villa del Prado, donde ya han atendido a 14 personas, y otras tres ambulancias de soporte sanitario y preventivo en el polideportivo de Villamanta. Además, ha mantenido puestos sanitarios repartidos por toda la zona: uno junto al polideportivo de Villamanta, con médico, enfermero y soporte vital básico, atendiendo a parte de los residentes evacuados de La Fresneda y San Juan Bautista; otro puesto preventivo en el polideportivo de Villa del Prado, con unidad médica, dos unidades vitales básicas y psicólogo, para los vecinos realojados de la urbanización El Encinar del Alberche; y un tercero junto al Puesto de Mando Avanzado de San Martín de Valdeiglesias. El servicio también está realizando traslados programados en ambulancia para personas con movilidad reducida.
El Punto de Atención Continuada de Villa del Prado permanece desalojado desde el mediodía de ayer, mientras el resto de centros de la zona siguen operativos, aunque confinados. Por el momento, no se ha registrado ninguna asistencia sanitaria grave: los casos atendidos son, sobre todo, cuadros de ansiedad y afecciones respiratorias leves provocadas por el humo.
Cierre de escuelas infantiles
Se mantienen cerradas cinco escuelas infantiles situadas en los cuatro municipios de mayor riesgo por los incendios por lo que un total de 162 alumnos no han podido acudir a las aulas.
No han podido abrir sus puertas las escuelas La Luna y El Olivar, ambas de San Martín de Valdeiglesias, donde la población se encuentra confinada. Del mismo modo se encuentran cerradas las EEII Los Cascabeles de Pelayos de la Presa, La Liebre y La Tortuga de Villa del Prado y A Chupé de Aldea del Fresno.
Por otra parte, sí han podido abrir los centros de Brunete, Sevilla la Nueva, Chapinería, Rozas de Puerto real, Navas del Rey y Colmenar de Arroyo. En cuanto a los campamentos que se estaban celebrando en los colegios públicos de las zonas afectadas se han suspendido cinco de ellos, también de cuatro localidades: los de San Martín de Tours y Virgen de la Nueva de San Martín de Valdeiglesias; Nuestra Señora de la Poveda de Villa del Prado; Nuestra Señora de Fátima de Aldea del Fresno; y Río Alberche de Pelayos de la Presa.
Carreteras cortadas en tres puntos de la región
El fuego ha obligado a cortar al tráfico varios tramos de carreteras autonómicas, con un dispositivo especial de 35 profesionales de la Dirección General de Carreteras y de empresas de conservación trabajando sobre el terreno.
En Villa del Prado están cortados en ambos sentidos dos tramos: la M-507, entre los kilómetros 27,5 y 36, hasta la intersección con la N-403, y la M-540, entre los kilómetros 1 y 6,9, hasta el límite provincial con Toledo. En esta zona trabajan 13 profesionales.
En San Martín de Valdeiglesias y Pelayos de la Presa, el incendio ha obligado a cerrar por completo la M-501 entre los kilómetros 50,7 y 59,4, y la M-541 entre los kilómetros 0 y 6,4. También está cortada la circulación en sentido creciente de la M-501 entre Navas del Rey y Pelayos de la Presa, entre los kilómetros 43,5 y 50,7. Aquí trabajan 11 profesionales.
Un tercer punto afectado, más alejado del foco principal, es Loeches, donde por un incendio propio permanece cortada una vía de servicio de la M-206, entre los kilómetros 5 y 6, en el tramo hacia San Fernando de Henares, con otros 11 profesionales desplegados.
Autobuses para trasladar a cerca de 5.000 vecinos durante la noche
El Consorcio Regional de Transportes (CRTM) ha mantenido durante toda la madrugada un dispositivo de autobuses interurbanos que ha trasladado a cerca de 5.000 vecinos afectados por los incendios. Buena parte de ese trabajo se concentró en la evacuación de Pelayos de la Presa, con numerosas personas con movilidad reducida y usuarios de sillas de ruedas.
El traslado no estuvo exento de complicaciones: a las 3:25 horas, el polideportivo de Chapinería, punto de destino inicial, alcanzó su capacidad máxima, por lo que los evacuados tuvieron que ser llevados hasta Colmenar del Arroyo. El operativo concluyó a las 3:52 horas, y la Guardia Civil decidió que los autobuses no regresaran a la zona por la proximidad de las llamas a la carretera; los vehículos no pudieron volver a sus instalaciones hasta las cinco de la madrugada.
La Comunidad de Madrid mantiene ahora un nuevo operativo de autobuses preparado para movilizarse de inmediato si el 112 solicita nuevos traslados. En paralelo, el servicio regular de transporte sigue muy limitado: la línea 551 no puede salir desde El Tiemblo por motivos de seguridad, y las líneas 541, 545, 546, 547 y 548 permanecen suspendidas. Estaba previsto que la 545 pudiera dar servicio a Cenicientos, Cadalso de los Vidrios y Almorox, pero finalmente las condiciones de seguridad han impedido también su circulación. Ninguna línea de la llamada zona 0 podrá operar hasta que los servicios de emergencia lo autoricen.
13:10h Actualización del dispositivo de autobuses interurbanos para las evacuaciones
La Comunidad de Madrid ha movilizado 24 autobuses interurbanos para colaborar en la evacuación de vecinos de los municipios afectados por los incendios, con la previsión de trasladar a 1.200 personas en esta primera fase.
El dispositivo se distribuye de la siguiente manera:
- 8 autobuses en Chapinería, para evacuar a los vecinos con destino a Villaviciosa de Odón.
- 8 autobuses en Navas del Rey, para realizar los traslados con destino a Leganés. Pendiente de concretar el punto de recogida.
- 8 autobuses en Colmenar del Arroyo, con destino a Las Rozas. Pendiente de concretar el punto de recogida.
El dispositivo se irá adaptando en función de la evolución de los incendios y de las necesidades de evacuación.
Cortes también en las telecomunicaciones
Los incendios de Almorox y San Martín de Valdeiglesias han provocado un doble corte en la red de telecomunicaciones que afecta a 40 poblaciones de la región, según informó anoche la Comunidad de Madrid. Esta mañana, a las ocho horas, la cifra de municipios con incidencias en el servicio se situaba en 16, con especial afectación en Villa del Prado, San Martín de Valdeiglesias, Pelayos de la Presa y Rozas de Puerto Real.
Las operadoras, coordinadas con el centro de mando de la emergencia, están desplegando unidades móviles de refuerzo, con presencia ya confirmada en Cenicientos, y estudian sumar equipos portátiles de transmisión vía satélite para las estaciones base afectadas. El principal obstáculo, no obstante, es el acceso: la reparación de los puntos de corte dependerá de lo que permitan los servicios de emergencia y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad sobre el terreno. Los alcaldes de la zona cuentan, además, con una línea directa de atención a través de la Oficina Regional de Impulso a la Conectividad para seguir la evolución de las incidencias.
El Gobierno declara la emergencia de interés nacional
La magnitud de lo ocurrido ha llevado al Ministerio del Interior a dar un paso excepcional: mediante la Orden INT/748/2026, publicada este viernes en el Boletín Oficial del Estado, se ha declarado la emergencia de interés nacional en el territorio de la Comunidad de Madrid y en la provincia de Ávila, a causa de los incendios de Villa del Prado y San Martín de Valdeiglesias, en Madrid, y de Burgohondo, en Ávila.
La orden reconoce que la rápida propagación de los fuegos, la simultaneidad de varios frentes activos y el riesgo para la población justifican la valoración de nivel 3 de emergencia de protección civil, el más alto, al considerarse que existe un interés nacional que requiere reforzar la coordinación entre administraciones. La propia Comunidad de Madrid había solicitado esta declaración para su ámbito territorial, y el Gobierno ha decidido extenderla también a la provincia de Ávila por la afección del fuego de Burgohondo.
Con esta declaración, la dirección de la emergencia pasa a manos del Ministerio del Interior, mientras que la dirección operativa sobre el terreno recae en la jefatura de la Unidad Militar de Emergencias (UME). La orden, firmada por el ministro Fernando Grande-Marlaska Gómez, permite además requerir la colaboración de cualquier administración pública con recursos movilizables, aunque la emergencia no afecte directamente a su territorio, y estará en vigor hasta que se declare restablecida la normalidad. Se trata, según ha trascendido esta mañana, de la segunda vez que se declara una emergencia de este tipo en España, tras la registrada en abril de 2025 con motivo del gran apagón eléctrico.










