La anguila europea (Anguilla anguilla), un pez conocido por su asombrosa migración desde el Mar de los Sargazos hasta las costas europeas, atraviesa una grave crisis de extinción. Según un reciente estudio publicado en la revista Aquatic Conservation: Marine and Freshwater Ecosystems, la población de esta especie ha sufrido una reducción drástica, y su futuro parece cada vez más incierto. El trabajo, realizado por investigadores del Parc Natural del Delta de l’Ebre y la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC), subraya la urgente necesidad de tomar medidas para evitar su desaparición.
Desde que en 2008 la anguila europea fue catalogada «en peligro crítico de extinción» por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, su situación no ha hecho más que empeorar. Los datos obtenidos por el equipo de investigadores muestran que en los últimos años el estado de conservación de la especie se ha deteriorado a un ritmo acelerado. Entre 2015 y 2017, la abundancia de anguilas en el Delta del Ebro disminuyó en más del 80%, un golpe devastador para una especie que ya se encontraba en una situación vulnerable.
Lo más alarmante de este nuevo descenso es que, a diferencia de lo que ocurrió en la década de 1980, cuando la especie experimentó un colapso de la población debido a una disminución de las angulas que llegaban desde el Mar de los Sargazos, esta vez el fenómeno afecta a una población que ya es extremadamente reducida. Es un declive más rápido y severo que el de los años 80, señala Miguel Clavero, uno de los investigadores principales del estudio. Las capturas en las lagunas tradicionales del Delta del Ebro, como la Encanyissada, Tancada y Canal Vell, han mostrado una caída histórica en la abundancia de la anguila, especialmente desde la década de los 90.
¿Qué está causando esta disminución tan abrupta?
Aunque no se puede identificar una única causa para este dramático descenso, los investigadores apuntan a factores como la presencia de especies invasoras y la inacción en las políticas pesqueras. En los últimos años, la jaiba azul (Callinectes sapidus), un cangrejo invasor depredador, ha invadido las aguas del Delta del Ebro, y su alta densidad está afectando a las poblaciones locales de peces, incluidos las anguilas. La jaiba azul ha generado problemas similares en otras especies acuáticas, por lo que se sospecha que su expansión podría estar contribuyendo al colapso de la población de anguilas.
Por otro lado, el estudio también destaca la falta de medidas eficaces para la protección de la especie. La Unión Europea, a pesar de los consejos de la comunidad científica, ha ignorado las recomendaciones de los expertos de ICES (Consejo Internacional para la Exploración del Mar), quienes llevan años pidiendo la reducción a cero de las capturas de anguila para ayudar a su recuperación.
Un llamado urgente: el fin de la explotación

Los resultados del estudio ponen de manifiesto que la anguila europea se encuentra en una situación aún más desesperada de lo que se pensaba, y su extinción podría ser inminente si no se toman medidas drásticas. Los científicos alertan de que, para garantizar la supervivencia de la especie, es esencial cesar la pesca y comercialización de anguilas de forma inmediata.
Clavero y su equipo sugieren que, además de la prohibición de la pesca, debe implementarse un esfuerzo conjunto por parte del sector pesquero para llevar a cabo un seguimiento de las poblaciones de anguila y fomentar la adaptación de sus actividades. Sin embargo, la clave para salvar a la especie radica en el cese total de la captura de anguilas.
¿Qué futuro le espera a la anguila europea?
El futuro de la anguila europea parece cada vez más incierto. Si bien la especie tiene una capacidad de migración asombrosa y una historia de resistencia, los datos de los últimos años muestran que su población está disminuyendo a una velocidad alarmante. La pregunta que queda en el aire es si será demasiado tarde para evitar su desaparición si las políticas de protección no se implementan de inmediato.
En este sentido, los investigadores del estudio han hecho un llamado a la acción, instando a las autoridades a actuar con rapidez para salvar lo que queda de la anguila europea. De no tomarse las decisiones correctas en el corto plazo, esta especie podría ser solo un recuerdo en los libros de historia de la biodiversidad europea.









