La basura humana llega al fondo más profundo del Mediterráneo

La fosa de Calipso, ubicada en el mar Jónico, es ahora uno de los puntos más contaminados del Mediterráneo, con 167 objetos identificados en su fondo, la mayoría de ellos plásticos, vidrio, metal y papel

En el fondo de la fosa de Calipso, los desechos no son una rareza. Los investigadores encontraron una combinación de residuos de origen humano, lo que subraya la penetración de la contaminación en los rincones más remotos del océano. Este descubrimiento fue reportado en un artículo publicado en la revista Marine Pollution Bulletin, con la participación de científicos como Miquel Canals, de la Universidad de Barcelona; Georg Hanke, del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea; François Galgani, del Instituto Francés de Investigación para la Explotación del Mar (IFREMER); y Victor Vescovo, de la empresa estadounidense Caladan Oceanic.

El hallazgo muestra que la basura humana no solo se acumula en las costas o en aguas superficiales, sino también en las zonas más inaccesibles del mar. Los residuos han llegado hasta aquí por diversas rutas, desde el transporte a larga distancia a través de las corrientes marinas hasta el vertido directo desde embarcaciones.

Banner publicitario

Tecnología de vanguardia al servicio de la ciencia marina

Para llegar hasta el fondo de la fosa de Calipso, los científicos utilizaron un submarino tripulado de alta tecnología, el Limiting Factor. Este vehículo de inmersión profunda, diseñado por Triton Submarines, permite a los investigadores explorar las zonas más profundas de los océanos. El Limiting Factor avanza lentamente, cubriendo distancias de hasta 650 metros en línea recta durante sus inmersiones. En total, el tiempo de cada inmersión suele durar varias horas, dedicando más tiempo al descenso y ascenso que a la inspección del fondo marino.

Gracias a esta tecnología, los investigadores pudieron observar el fondo de la fosa de Calipso, donde los residuos marinos se acumulan debido a las débiles corrientes y a la geografía cerrada de la fosa. Este hallazgo refuerza la preocupación por la presencia de desechos marinos a grandes profundidades y su impacto potencial en los ecosistemas marinos.

¿De dónde proviene toda esta basura?

La fosa de Calipso, situada a 60 kilómetros de la costa del Peloponeso, es un lugar con una topografía compleja, rodeado por fallas activas y profundidades de hasta 5.112 metros. Sin embargo, lo que ha preocupado a los científicos no es solo la localización de los desechos, sino cómo han llegado hasta allí.

Miquel Canals, uno de los investigadores principales del estudio, explica que los desechos ligeros, como los plásticos, provienen principalmente de la costa. Estos materiales son arrastrados por las corrientes marinas hasta la fosa, donde se acumulan en el fondo. Algunos objetos, como bolsas plásticas, quedan flotando en la zona más baja hasta que finalmente se entierran o se fragmentan. También se han identificado residuos provenientes de embarcaciones que vertieron basura en el mar.

Lo alarmante de este hallazgo es que la fosa de Calipso, al ser una depresión cerrada, favorece la acumulación de desechos, ya que las corrientes marinas dentro de ella son extremadamente lentas. Esto impide que los residuos se dispersen, acumulándolos en el fondo marino y formando grandes concentraciones de basura.

La llamada de alerta para la protección del Mediterráneo

Este descubrimiento es un claro recordatorio de la magnitud del problema de la basura marina, especialmente en un mar tan cerrado y afectado por la actividad humana como el Mediterráneo. Las aguas de este mar han sido históricamente un punto caliente para la contaminación, no solo debido al vertido de desechos por parte de las embarcaciones, sino también por la intensiva actividad pesquera y el tráfico marítimo. De acuerdo con los investigadores, el Mediterráneo es uno de los mares más afectados por los desechos marinos, y este hallazgo en la fosa de Calipso confirma que la basura llega a todos los rincones de este ecosistema.

El estudio sugiere que este tipo de descubrimientos debe impulsar políticas globales para reducir los desechos oceánicos. En particular, se necesitan esfuerzos conjuntos para reducir los plásticos y otros residuos peligrosos. Los investigadores también apuntan a la necesidad de cambiar los hábitos de consumo de la ciudadanía, promoviendo una reducción de residuos y un mayor respeto por los ecosistemas marinos.

Hacia un futuro más limpio para los océanos

La contaminación marina es un problema complejo que requiere de esfuerzos globales coordinados. Aunque el descubrimiento en la fosa de Calipso es alarmante, los científicos esperan que este tipo de investigaciones ayude a sensibilizar a la sociedad sobre la magnitud de la contaminación oceánica. Miquel Canals destaca la importancia de trabajar juntos —científicos, políticos, ciudadanos y medios de comunicación— para afrontar este reto, dado que la contaminación marina tiene un impacto mucho mayor del que se ve a simple vista.

Este estudio, además, debe servir como un recordatorio de que la lucha contra la contaminación de nuestros océanos está lejos de ser ganada, y que aún queda mucho por hacer para proteger nuestros mares.

Banner publicitario
Paula de Marcos Aragón
Paula de Marcos Aragónhttp://www.cronicanorte.es
Paula de Marcos Aragón, periodista, licenciada en Ciencias de la Información y vecina de Algete. Es redactora en Crónica Norte desde 2021.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

Puede Interesarle...

pronto descubrirás aquí algo nuevo...!!!