La Comisión Europea asegura que los permisos otorgados por la Generalitat Valenciana para el seguimiento científico de aves migratorias a través del parany no cumplen con las disposiciones de la Directiva de Aves. SEO/BirdLife señala que el Tribunal Constitucional ya declaró el parany contrario a la legalidad y que el código penal considera el parany como una práctica delictiva.

SEO/BirdLife celebra con optimismo la respuesta de la Comisión Europea a la consulta de la Generalitat Valenciana sobre la legalidad de los 33 permisos concedidos para estudiar la migración de las aves mediante el uso del parany. La Comisión subraya que aplicar una excepción que permita el uso del parany para el seguimiento científico de aves migratorias no es compatible con las disposiciones de la Directiva de Aves, y en este sentido no hace sino corroborar la postura mantenida por SEO/BirdLife y dejar en evidencia que estas autorizaciones no eran más que una excusa para intentar legalizar el parany, incumpliendo tanto la legislación vigente como las diferentes sentencias judiciales que ya existen al respecto.
Porque cabe recordar que el parany es un método de caza con pegamento que ya ha sido prohibido por todas las instancias judiciales posibles: el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana, el Tribunal Supremo, el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas y el Tribunal Constitucional. Sorprende, por tanto, la reacción de APAVAL amenazando con ir, de nuevo, a los tribunales: el parany ya los han visitado todos y todos se han pronunciado en contra. Insistir en ello es malgastar el dinero de los contribuyentes.
Resolución cuanto antes
SEO/BirdLife solicita a la Generalitat Valenciana que resuelva cuanto antes el Recurso de Alzada que esta organización presentó ante la autorización del estudio científico mediante paranys, suspendiendo definitivamente los permisos otorgados. Y también pedimos al gobierno valenciano que no persista en los intentos de legalización de la caza con parany: cuatro tribunales se han pronunciado en contra, incluyendo al Tribunal Constitucional y al Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas, nuestro código penal considera esta práctica como delito y la Comisión Europea ha manifestado reiteradamente que el parany incumple la Directiva de Aves.













