El Ayuntamiento de Colmenar Viejo ha invertido más de 500.000 euros en la renovación y ampliación de las instalaciones del cementerio municipal, con el objetivo de ajustarse a las demandas de sus ciudadanos.
Las obras han consistido en la pavimentación de calles, la construcción de una red de recogida y evacuación de aguas pluviales y de drenaje de las tumbas y la creación de 183 tumbas de cuatro cuerpos cada una.
El Consistorio ha invertido en este proyecto un total de 529.803 euros, una partida a la que se añaden otros 238.596 € en diferentes mejoras. Los trabajos han consistido en el levantamiento de los restos de las viejas tumbas vacías existentes a la entrada del camposanto, desbroce y la construcción de 183 nuevas tumbas en la denominada Zona H. En concreto, se han creado 127 en la zona de levantamiento de las tumbas vacías frente al tanatorio y próximas a la cruz de granito ubicada en el lugar. El resto, 56 tumbas, se construido en la zona suroeste del cementerio, a continuación de las tumbas que ya existían.
Una vez finalizado este trabajo, se ha llevado a cabo la pavimentación de las calles entre las filas de las tumbas nuevas con hormigón fratasado así como la construcción de una red de recogida y evacuación de aguas pluviales y drenaje de las tumbas. La superficie total de pavimentación ha sido de 825,64 metros cuadrados.
Junto a lo anterior, se han realizado una serie de mejoras, entre las que destaca la reposición de 175 metros de la acera de acceso al camposanto; el enfoscado y chapado en granito de la entrada del cementerio para mejorar su estética y el arreglo de 481 metros del muro perimetral.
Además, se han instalado diez nuevos bancos de madera y seis papeleras; se ha mejorado la iluminación; se ha pintado e impermeabilizado la pérgola del tanatorio; se ha cambiado el solado de entrada a la capilla; y se han realizado diversos trabajos de jardinería, como el desbroce, rastrillado y limpieza de restos vegetales; arreglo de jardineras y parterres; y nuevas plantaciones de cipreses (diez ejemplares de 4 metros de altura), rosales, escalonias y boneteros de Japón.
El alcalde de la localidad, Miguel Ángel Santamaría, ha resaltado la importancia de esta actuación «no sólo porque con esta ampliación damos respuesta a las progresivas demandas de enterramientos sino también porque con las obras llevadas a cabo protegemos el suelo de la erosión, conducimos las aguas filtradas por las tumbas, dejamos unas calles pavimentadas y unos accesos acordes con una estética más adecuada a las características del cementerio y embellecemos el interior con más plantas y flores».










