El 2024 ha sido un año significativo en cuanto a la protección de los profesionales sanitarios en España. La Policía Nacional ha presentado un exhaustivo informe sobre las agresiones sufridas por los trabajadores de la salud, revelando datos que, aunque muestran una disminución de las agresiones físicas, también evidencian un preocupante aumento de las amenazas. En este contexto, se ha destacado la puesta en marcha de nuevas iniciativas de formación preventiva y el trabajo colaborativo con otros profesionales fuera del ámbito sanitario tradicional.
A lo largo del pasado año, la Policía Nacional realizó un total de más de 10.000 intervenciones en el ámbito sanitario. De estas, 3.000 se llevaron a cabo en centros sanitarios, mientras que las otras 7.000 correspondieron a intervenciones en asistencias domiciliarias. Estas actuaciones resultaron en la detención de 106 personas por agresiones directas a los profesionales de la salud.
La cifra es significativa no solo por su magnitud, sino también porque marca un cambio con respecto a los años anteriores, en los que las agresiones físicas eran mucho más comunes. Según las autoridades, se ha observado un descenso en las agresiones físicas, mientras que, lamentablemente, las amenazas han aumentado.
Un cambio en el patrón de agresiones: las amenazas, en aumento
En comparación con 2023, las denuncias por amenazas han experimentado un aumento notable, con 406 denuncias registradas durante el 2024. Esto refleja una creciente preocupación por la seguridad de los profesionales, quienes se enfrentan no solo a ataques físicos, sino también a agresiones verbales y psicológicas que, en muchos casos, son igual de dañinas.
El 70% de las agresiones registradas en 2024 fueron verbales, mientras que las agresiones físicas representaron un 30%. Este cambio en la naturaleza de los ataques plantea nuevas preguntas sobre la tensión creciente entre los profesionales de la salud y los pacientes o sus familiares. Las provinciales con mayor incidencia de agresiones fueron Sevilla, Las Palmas y Madrid, con un aumento considerable en los tipos delictivos más comunes, como las amenazas y los atentados contra funcionarios públicos.

La labor de los Interlocutores Policiales Sanitarios: un vínculo clave
Un factor clave en este nuevo enfoque de la Policía Nacional ha sido la labor de los 57 Interlocutores Policiales Sanitarios en todo el territorio nacional. Estos agentes han facilitado un canal de comunicación fluido entre la Policía y el sector sanitario, promoviendo una colaboración que permite mejorar la prevención de agresiones, así como la formación del personal en técnicas de autodefensa y manejo de situaciones de riesgo.
Además de su rol de mediadores, los interlocutores también han sido fundamentales en el desarrollo de estrategias preventivas, como el análisis de comportamiento y la formación en técnicas de desescalada para evitar situaciones violentas en los centros médicos.
Formación y concienciación: un enfoque preventivo integral
El compromiso de la Policía Nacional con la prevención se ha reflejado en una serie de programas formativos dirigidos tanto a profesionales sanitarios como a otros trabajadores que interactúan en los entornos de salud. Este año, por primera vez, se ha extendido la formación a profesionales no sanitarios como celadores, administrativos y vigilantes de seguridad, quienes también pueden verse expuestos a situaciones de riesgo.
Además, se ha impartido formación a estudiantes universitarios de los últimos cursos de carreras sanitarias, preparándolos para enfrentar posibles agresiones durante sus prácticas profesionales. Esta iniciativa tiene como objetivo no solo reducir la violencia, sino también fomentar una cultura de cero tolerancia ante la violencia en el ámbito sanitario.
El impacto de las denuncias: una mayor concienciación sobre la violencia
Aunque el aumento de las denuncias podría parecer indicativo de una mayor violencia, las autoridades afirman que en realidad refleja una mayor concienciación del colectivo sanitario sobre la importancia de denunciar las agresiones. Desde la implantación de la Instrucción 3/2017, que estableció medidas específicas para proteger a los profesionales de la salud, más de 40.000 profesionales han recibido formación en prevención de agresiones, lo que ha contribuido a que se adopte una actitud de tolerancia cero ante cualquier tipo de violencia.
Objetivo: seguir protegiendo a los sanitarios
El balance de agresiones del 2024 pone de manifiesto que, aunque se han dado pasos importantes para mejorar la seguridad de los profesionales de la salud, aún queda mucho por hacer. La creciente incidencia de amenazas y el cambio en el patrón de agresiones son claros indicadores de que los sistemas de prevención deben seguir evolucionando.
Con la implementación de nuevas estrategias formativas y el fortalecimiento de los canales de comunicación entre la Policía Nacional y el sector sanitario, se espera que las agresiones continúen disminuyendo, y que los profesionales sanitarios puedan desempeñar su labor en un ambiente más seguro y libre de violencia.









