Finalizan las obras de acondicionamiento en cuatro vías clave de Colmenar Viejo con una inversión municipal superior a los 630.000 euros. Las mejoras incluyen aceras más amplias, nuevo alumbrado y eliminación de barreras arquitectónicas.
El Ayuntamiento de Colmenar Viejo ha culminado las obras de mejora en las calles Hermano Jesús, Pablo Sarasate, Isaac Albéniz y Ruperto Chapí, ubicadas en uno de los entornos residenciales más transitados del municipio. La intervención, que se ha ejecutado en un plazo de cinco meses, responde a la necesidad urgente de acondicionar el viario urbano, que presentaba un notable deterioro.
La actuación, impulsada por la Concejalía de Mantenimiento de la Ciudad, ha contado con una inversión municipal de 630.385,74 euros (IVA incluido) y ha sido parcialmente financiada a través del Plan de Inversiones Regional. El objetivo ha sido claro: renovar por completo estas calles para garantizar la seguridad y comodidad de los vecinos.
Renovación integral de aceras, aparcamientos y calzadas
Durante el recorrido de supervisión que tuvo lugar este miércoles, el alcalde, Carlos Blázquez Rodríguez, acompañado por el concejal del área, Agustín de la Fuente Jiménez, y personal técnico municipal, comprobó el resultado final de una intervención que ha ido mucho más allá de una simple reparación superficial.
“Era necesaria una remodelación integral”, ha señalado el concejal, detallando que se han llevado a cabo trabajos de renovación de aceras, pavimentación de calzadas y reordenación de aparcamientos, además de la modificación de alineaciones de bordillos y vados de acceso a viviendas.
Estas obras han permitido también ensanchar el acerado, una medida que no solo mejora el tránsito peatonal, sino que refuerza la seguridad de las personas con movilidad reducida, carritos de bebé o sillas de ruedas.
Accesibilidad real para todos los vecinos
Uno de los ejes fundamentales del proyecto ha sido la eliminación de barreras arquitectónicas. En este sentido, se han diseñado itinerarios peatonales más accesibles y seguros, adaptando el trazado urbano a los criterios actuales de accesibilidad universal.
“Con estas mejoras, los peatones ganan terreno y se avanza hacia un modelo de ciudad más humana y funcional”, destacó el edil. La actuación responde, por tanto, a una demanda ciudadana recurrente: calles más cómodas, inclusivas y adaptadas a todas las edades.

Nuevo alumbrado público y mejor imagen urbana
Otro de los puntos destacados de la intervención ha sido la renovación completa del alumbrado público en las cuatro calles. Esta medida no solo moderniza las instalaciones, sino que contribuye a mejorar la seguridad nocturna, la eficiencia energética y la imagen general del entorno.
La actuación, ejecutada en su totalidad con recursos municipales, se enmarca dentro de la estrategia del equipo de Gobierno para modernizar el casco urbano y facilitar la vida cotidiana de los colmenareños.
Un paso más hacia una ciudad mejor conectada
Este tipo de obras se suman a otras ya realizadas o previstas en distintos barrios de Colmenar Viejo. Si bien la inversión en infraestructuras urbanas puede no ser siempre visible de inmediato, su impacto a largo plazo es decisivo para la calidad de vida de los ciudadanos.
Con la finalización de esta actuación, el Consistorio reafirma su compromiso con el mantenimiento y mejora de los espacios públicos. “Seguiremos trabajando para que cada barrio cuente con calles accesibles, seguras y en buen estado”, concluyó Agustín de la Fuente.










