Las rocas de La Pedriza llevan años sufriendo un daño que salta a la vista: pintadas que nada tienen que ver con este rincón del Parque Nacional de Guadarrama. Ahora, técnicos y escaladores voluntarios ya recorren la zona para localizar cada pintada, mientras se pide a los visitantes que avisen si ven una nueva. La limpieza, con productos biodegradables, llegará este otoño.
La Pedriza, uno de los enclaves más frecuentados del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, arrastra desde hace tiempo una agresión visible para cualquiera que la visite: sus rocas graníticas, formadas durante millones de años, aparecen manchadas por pintadas que nada tienen que ver con el paisaje natural que las rodea. Frente a este deterioro, la Comunidad de Madrid ha activado una campaña de limpieza que comenzó el 8 de julio de 2026 con una primera fase de localización de todos los puntos dañados.
Ese trabajo de rastreo lo llevan a cabo los técnicos de la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, que cuentan con el apoyo de la Asociación Deportiva Cultural Rock and Rocks Pedriza. Sus escaladores conocen la montaña como nadie y se han sumado de forma voluntaria a la tarea de identificar pintadas, muchas de ellas en paredes y zonas altas a las que solo se llega escalando.
Una vía para avisar de nuevos daños, sin sustituir el trabajo oficial
Junto al trabajo técnico, la Comunidad ha instalado carteles con un código QR repartidos por la zona, pensados como una herramienta de aviso rápido, no como un traspaso de responsabilidades a quien visita el parque. Quien descubra una pintada nueva puede notificarlo en el momento: basta con hacer una fotografía con la ubicación activada, indicar sobre qué superficie está (roca, señal, refugio u otro elemento) y enviar los datos al enlace del inventario de pintadas.
Esta vía de aviso ciudadano funciona como complemento a las inspecciones periódicas de los técnicos, no como sustituto: permite detectar antes los daños nuevos en una montaña tan extensa como La Pedriza, donde resultaría muy difícil que el personal técnico cubriera cada rincón por sí solo con la misma rapidez.

Limpieza con productos biodegradables, a partir de otoño
La eliminación de las pintadas no empezará hasta el próximo otoño, una vez cerrado el mapeo completo de la zona. Para no dañar el entorno, se usará un producto biodegradable, aplicado con brocha y pulverizador manual de agua a presión, sin maquinaria pesada que pudiera alterar el ecosistema.
Los voluntarios que participen en la limpieza recogerán también los restos de pintura disuelta y el producto sobrante, que se guardará en recipientes para ser desechado fuera del parque. El objetivo es que, tras cada intervención, la zona quede completamente limpia, sin dejar tampoco rastro del propio proceso de limpieza.
Un piloto que podría extenderse a toda la Sierra de Guadarrama
Por ahora, esta campaña se plantea como una prueba piloto en La Pedriza, pero con vocación de continuidad. Una vez evaluados los resultados, está previsto poner en marcha nuevas acciones periódicas para mantener la montaña libre de pintadas, además de perfeccionar la gestión de los avisos ciudadanos y la organización de los trabajos sobre el terreno.
Si el balance es positivo, la Comunidad de Madrid estudia extender este modelo a otras zonas del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama que sufran daños similares, convirtiendo a La Pedriza en el punto de partida de una estrategia más amplia de protección frente al vandalismo en espacios naturales.









