Más de cien iniciativas ciudadanas han sido incorporadas al proyecto de urbanización de Las Tablas Oeste, el primero de los cuatro ámbitos de Madrid Nuevo Norte en recibir la aprobación definitiva. Las obras arrancarán en 2026 tras un proceso de consultas en el que participaron 700 personas.
El proyecto de urbanización de Las Tablas Oeste ha cerrado su fase de consultas ciudadanas con un balance que sus promotores califican de histórico: 109 de las 130 propuestas recogidas entre los vecinos han sido integradas en el documento técnico definitivo. Se trata de un proceso pionero en España, ya que permite a cualquier ciudadano influir directamente en decisiones tan concretas como el diseño de calles, parques, recorridos peatonales o el mobiliario urbano de su barrio.
Madrid Nuevo Norte lleva años apostando por este modelo. Desde las primeras fases del planeamiento, más de 35.000 personas han participado en la definición del modelo de ciudad, un punto de partida que ahora encuentra su continuidad más concreta en las consultas sobre Las Tablas Oeste. En febrero se celebraron dos sesiones presenciales para compartir con los vecinos cómo sus aportaciones han acabado dando forma al proyecto, cerrando así un ciclo de participación que arrancó mucho antes de que se pusiera sobre la mesa ningún plano definitivo.

700 vecinos y 29 sesiones para construir el barrio del futuro
A lo largo de todo el proceso se celebraron 29 sesiones presenciales y cinco encuestas digitales, con encuentros dirigidos a colectivos muy distintos. En total, cerca de 700 personas participaron activamente, un número que refleja el alcance real del proyecto en el tejido social del barrio.
Uno de los aspectos más destacados fue la voluntad de no dejar a nadie fuera: 11 de esas sesiones estuvieron adaptadas para personas con discapacidad intelectual, física, visual, auditiva o con TEA, con la colaboración de entidades especializadas. Una apuesta por la inclusión que fue determinante para obtener una visión más completa y real de lo que necesita el barrio.
Más zonas verdes, accesibles y pensadas para todas las edades
Las zonas verdes fueron uno de los temas que más interés generaron entre los participantes. Los vecinos pedían más naturaleza, vegetación autóctona, caminos accesibles y espacios que pudieran usar tanto los más jóvenes como los mayores. El proyecto recoge esas demandas: amplias zonas verdes diseñadas con criterios de continuidad biológica, árboles de gran porte, arbustos aromáticos y ecosistemas que favorecen la biodiversidad.
Además, se han previsto áreas de paseo intergeneracional, zonas de actividad física para personas mayores, espacios infantiles, pistas deportivas, merenderos y puntos de encuentro. La accesibilidad y el confort son elementos transversales en todo el recorrido.
El huerto urbano se queda, pero cambia de lugar
Una de las propuestas concretas que ha encontrado respuesta directa en el proyecto es la del huerto urbano existente en la zona. El huerto no desaparecerá: se trasladará de forma permanente y contará con un espacio de 1.500 metros cuadrados perfectamente integrado en el nuevo barrio. Una solución que responde a una demanda vecinal clara y que mantiene un elemento de identidad del entorno.
Movilidad sostenible: bici, bus y peatones, en el centro
La movilidad fue otro de los grandes ejes del debate vecinal. Los participantes insistieron en la necesidad de mejorar las conexiones con el resto de la ciudad, reforzar el transporte público y garantizar desplazamientos seguros para peatones y ciclistas. El proyecto ha recogido estas peticiones de forma concreta:
- Carril bici segregado y bidireccional, con iluminación y señalización reforzadas.
- Paradas de transporte público situadas junto a zonas verdes y equipamientos.
- Marquesinas accesibles que complementan tres puentes, un túnel y una pasarela peatonal hacia el oeste de Madrid Nuevo Norte.
- Nuevas áreas de aparcamiento para bicicletas y patinetes, puntos de recarga eléctrica y plazas de carga y descarga.
- Medidas de calmado de tráfico para mejorar la seguridad en las calles.

Espacios para encontrarse, no solo para pasar
Más allá de la movilidad y las zonas verdes, los vecinos también trasladaron algo más difícil de medir pero igualmente importante: la necesidad de contar con lugares que inviten a la vida en comunidad. Espacios donde reunirse, donde los niños puedan jugar, donde los jóvenes tengan su rincón y donde los mayores puedan sentarse con comodidad.
El proyecto responde con puntos de encuentro sombreados, pequeños anfiteatros para actividades culturales, áreas juveniles, superficies deportivas diversas y mobiliario sostenible y accesible. La iluminación se refuerza para eliminar zonas oscuras y se incorporan elementos sensoriales como vegetación aromática y señalética pensada para personas con discapacidad.
Equipamientos estratégicos y oportunidades de empleo local
En cuanto a los equipamientos públicos, los vecinos reclamaron espacios bien distribuidos que sirvan tanto al nuevo barrio como a las zonas colindantes, con más opciones deportivas y culturales. El proyecto sitúa parte de estos equipamientos en puntos estratégicos y prevé nuevas áreas que incluso podrían gestionarse de forma comunitaria.
El proceso también sacó a la luz una preocupación recurrente entre los participantes: el empleo y la formación ligados a la transformación urbana. Muchos vecinos señalaron la falta de espacios formativos cercanos y la oportunidad que supone un proyecto de esta envergadura para generar trabajo de proximidad, especialmente en sectores como la construcción, la tecnología y la sostenibilidad.
Por qué no todas las propuestas pudieron incluirse
De las 130 propuestas recogidas, 21 no fueron incorporadas al proyecto, lo que representa apenas el 16% del total. Los motivos son variados: algunas quedaron fuera porque exceden el alcance de un proyecto de urbanización, otras porque deberán abordarse en fases posteriores y otras porque resultaban incompatibles con los estándares ambientales que marca el planeamiento de Madrid Nuevo Norte.
Las Tablas Oeste es el primero de los cuatro ámbitos de Madrid Nuevo Norte en obtener la aprobación definitiva de su proyecto de urbanización. Las obras están previstas para comenzar en 2026. Los otros tres ámbitos seguirán un proceso similar, con sus propias consultas ciudadanas, antes de llegar a esta misma fase.










