Un estudio realizado en Andalucía revela que el simple gesto de pintar líneas más anchas en las carreteras ayuda a que los conductores moderen la velocidad sin necesidad de radares ni medidas sancionadoras. El hallazgo podría beneficiar especialmente a los vecinos de más edad y a quienes circulan de noche.
La percepción de la velocidad al volante no depende solo del cuentakilómetros, sino también de factores visuales del entorno. Un reciente trabajo del Grupo de Investigación Tryse, en la Universidad de Granada, ha confirmado que aumentar la anchura de las marcas viales longitudinales produce en muchos conductores la sensación de que van más rápido de lo que indica el velocímetro. ¿El resultado práctico? Reducen la velocidad sin apenas darse cuenta, lo que conlleva menor riesgo de accidentes.
Cómo se realizó el experimento
Para analizar este efecto, los investigadores grabaron distintos tramos de carreteras andaluzas desde el interior de un vehículo, circulando exactamente a la misma velocidad, pero alternando entre líneas viales normales y otras líneas ensanchadas que se pintaron específicamente para el estudio. A continuación, casi 2.500 conductores de toda España participaron en una encuesta: visualizaron los vídeos y respondieron con qué tipo de señalización sentían que circulaban más rápido.
Resultados claros: las líneas anchas hacen que frenemos
Los resultados no dejan dudas: la mayoría de los conductores percibió mayor velocidad cuando las líneas son más anchas. Esta sensación lleva de manera instintiva a aliviar el pie del acelerador, y es especialmente marcada en tres perfiles: mujeres conductoras sin antecedentes recientes de accidentes o multas, personas con más de 22 años de experiencia al volante, y aquellos que suelen respetar las normas. Esta característica es especialmente útil en la actualidad, ya que la sociedad española y europea está envejeciendo y cada vez hay más conductores de edad avanzada.
Beneficio adicional en las curvas y la conducción nocturna
Además, el estudio identificó que el efecto de las marcas viales ensanchadas es todavía más evidente en curvas a la derecha, donde la visibilidad suele ser inferior por obstáculos al borde de la carretera. Pintar líneas más anchas puede ayudar a que los conductores frenen antes de lo previsto, justo en los puntos más conflictivos de la vía. El resultado también mejora de noche: la sensación de velocidad extra con las marcas anchas es mayor cuando cae el sol, un dato a tener en cuenta dada la gravedad de muchos siniestros nocturnos.
Nueva herramienta para mejorar la seguridad vial local
Una de las conclusiones más importantes de este trabajo es que implementar líneas longitudinales más anchas en las carreteras podría ser una solución económica y efectiva para reducir los accidentes, sobre todo en tramos peligrosos o entre los colectivos mencionados. Frente a otras medidas más complejas o caras, el refuerzo visual de las marcas viales amplias podría ser una aliada en la prevención de accidentes.
Implicaciones directas para los vecinos
Muchos vecinos, sobre todo adultos y personas mayores que conducen a diario por carreteras secundarias o trayectos cortos, podrían beneficiarse de una mayor seguridad simplemente cambiando la pintura de las líneas del asfalto. Esta medida, que no requiere grandes obras ni inversiones, puede ser especialmente relevante en municipios donde el envejecimiento de la población y la movilidad en coche son una realidad cotidiana.
Investigación con recorrido: del laboratorio a la carretera
El estudio comenzó bajo el proyecto Marviviel, enfocado en explorar cómo el aumento de anchura de las marcas viales puede reducir la velocidad en tramos problemáticos, y continuó con INCASE, ampliando los escenarios analizados. Los expertos responsables aseguran que los resultados pueden transferirse rápidamente a nuevas normativas y acciones locales, de modo que los vecinos vean pronto mejoras tangibles en la seguridad de sus carreteras.









