La Comunidad de Madrid ha dado un paso importante en la lucha contra la soledad que afecta a muchas personas mayores, especialmente en áreas rurales. A través del programa CREARED, que invierte casi un millón de euros, se busca reducir la brecha digital y facilitar las relaciones sociales de este colectivo, ofreciendo dispositivos tecnológicos que mejoren su conexión con familiares, amigos y el mundo en general. Desde su puesta en marcha, el programa ya ha ayudado a 600 personas y se espera que llegue a más de 1.000 beneficiarios a finales de este año.
La soledad es uno de los problemas más graves que enfrentan las personas mayores en las zonas rurales de la Comunidad de Madrid. La falta de interacción social y el aislamiento son factores que contribuyen al deterioro emocional y físico de este colectivo, aumentando la necesidad de medidas de apoyo. Con el objetivo de cambiar esta realidad, el programa CREARED proporciona tecnología accesible que permite a los mayores comunicarse más fácilmente con su entorno, recordando citas médicas, manteniéndolos al tanto de la actualidad o incluso recomendándoles actividades que les ayuden a mantenerse activos.
¿Cómo funciona CREARED?
El programa CREARED se dirige a 91 localidades con menos de 20.000 habitantes, un área donde la desconexión digital es más pronunciada. A través de dispositivos tecnológicos, como tabletas y smartphones adaptados, los usuarios pueden estar en contacto constante con sus seres queridos y con las instituciones, lo que reduce significativamente la sensación de aislamiento.
200 voluntarios prestan apoyo presencial y a través de videollamadas, mientras que 20 cuidadores se encargan de hacer el trabajo de «conectar» a las personas mayores entre sí, creando redes de apoyo que facilitan su integración. Esta es una de las claves del éxito del programa, ya que se trata de una atención personalizada que favorece el vínculo social y emocional de los participantes.
Un plan integral para la inclusión de los mayores
Además de CREARED, la Comunidad de Madrid está desarrollando un Plan de Envejecimiento Activo que se presentará en 2025. Este plan contará con la colaboración de más de 400 profesionales y entidades para promover la inclusión de los mayores en la sociedad y fomentar su autonomía. A través de un macroestudio se evaluará la situación de los mayores en la región, buscando identificar sus necesidades y crear políticas públicas que respondan a ellas.
El gobierno también está impulsando otras iniciativas como las Rutas Culturales para personas mayores, que les permiten disfrutar de actividades sociales y culturales, así como más de 200 talleres sobre temas como el uso de nuevas tecnologías, memoria y derechos de los mayores.
¿Cómo puede ayudar la tecnología en el bienestar de los mayores?
El uso de la tecnología en la vida diaria de las personas mayores tiene múltiples beneficios. No solo les ayuda a combatir el aislamiento, sino que también les ofrece herramientas para mejorar su salud y calidad de vida. Gracias a CREARED, los mayores pueden recordar citas médicas, recomendaciones de salud o incluso participar en actividades informativas que les permitan seguir el ritmo de los cambios que ocurren en su entorno. Además, la tecnología les permite sentirse más conectados con sus familiares, una clave para mantener su bienestar emocional.

Un modelo de colaboración público-social
El éxito de iniciativas como CREARED no sería posible sin la colaboración de las administraciones públicas, las entidades del tercer sector y la población. La consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, Ana Dávila, destacó este esfuerzo conjunto en su intervención en la jornada organizada por Cruz Roja titulada «Soledad no deseada: el desafío que nos conecta». En su discurso, Dávila subrayó la importancia de esta acción colectiva para abordar los retos que enfrenta la sociedad en la inclusión de las personas mayores, especialmente en el contexto rural.
Un futuro esperanzador
Aunque la brecha digital sigue siendo un desafío en muchas zonas rurales, programas como CREARED están demostrando que la tecnología puede ser una aliada clave para mejorar la vida de los mayores. Con una inversión pública cercana al millón de euros y el respaldo de cientos de voluntarios y cuidadores, esta iniciativa está marcando la diferencia en las vidas de las personas que más lo necesitan.
La Comunidad de Madrid se compromete a seguir trabajando en este ámbito, ofreciendo nuevas soluciones que favorezcan la autonomía y el bienestar de las personas mayores, especialmente en aquellos lugares donde la soledad se convierte en una preocupación constante.









