A lo largo de los años, el circuito de “Corre por una Causa” ha unido a miles de personas comprometidas con la defensa de los derechos humanos, y este año no fue la excepción. El dinero recaudado irá destinado a los proyectos educativos que Entreculturas lleva a cabo en contextos de crisis, donde los niños y niñas enfrentan no solo la inseguridad, sino también la falta de oportunidades educativas.
El Director General de Entreculturas, Martín Iriberri, dio inicio a la jornada con un mensaje lleno de emoción: “Hoy no solo corremos, sino que damos un paso adelante por millones de niños y niñas que ven amenazado su futuro. La educación es su mejor oportunidad para reconstruir sus vidas. Gracias por convertir cada paso en un acto de solidaridad”. Este mensaje de esperanza y apoyo se convirtió en el lema de todos los participantes, que corrieron y caminaron con la firme convicción de contribuir a un futuro mejor para los niños en emergencias.
Un recorrido para todas las edades
La carrera, que ofreció modalidades de 5 y 10 kilómetros para adultos, también incluyó una marcha de 5 kilómetros. Pero los más pequeños no se quedaron atrás. Las carreras infantiles, con distancias de 100, 250, 350 y 1.000 metros, permitieron que los niños y niñas se involucraran activamente en la causa. Además, a través de actividades educativas, los más jóvenes pudieron conocer de cerca la realidad de la infancia refugiada, sensibilizándolos sobre un problema global.
Entre los asistentes destacó la presencia de la escritora Julia Navarro, quien, además de apoyar la causa, entregó los premios a los ganadores de las distintas categorías. La autora expresó: “Es un honor estar aquí, acompañando la labor que hace Entreculturas. Es un privilegio sentirme parte de este gran equipo”.

El impacto de una causa que trasciende fronteras
Este evento forma parte de un circuito de carreras solidarias que recorre 15 ciudades españolas hasta el mes de mayo. Tras la cita de Madrid, el próximo destino será Valladolid, seguido de Sevilla, Córdoba y Úbeda, donde se espera que más personas se sumen a esta causa global.
La recaudación de la jornada, además de financiar los proyectos educativos en países como Líbano, Tanzania y Chad, se destinará este año también a los proyectos de la Compañía de Jesús en Valencia, que están ayudando a las víctimas de la catástrofe natural ocurrida en octubre del año anterior, conocida como la Dana. Este giro en la solidaridad refleja la rápida respuesta de la ONG ante emergencias locales e internacionales.









