El Ayuntamiento de Alcobendas ha puesto en marcha una remodelación integral de la calle Constitución, en el tramo comprendido entre la calle Primero de Mayo y la Avenida de España. La actuación, dotada con más de un millón de euros, busca ampliar las aceras, renovar el pavimento y dar más seguridad a peatones y conductores en una de las arterias más transitadas del Distrito Centro.
Las obras han arrancado oficialmente hoy, lunes 13 de julio de 2026, y afectan a un tramo de 300 metros y 5.000 metros cuadrados de aceras y calzada. La inversión total asciende a 1.065.591,61 euros, IVA incluido, y se prolongará durante seis meses.
La alcaldesa de Alcobendas, Rocío García Alcántara, visitó esta misma mañana los trabajos junto al concejal de Obras, Jesús Montero, y el concejal del Distrito Centro, Félix Casanova. Durante la visita, la regidora fue tajante sobre el significado de esta intervención para el barrio: «la calle Constitución llevaba demasiados años esperando una transformación de esta envergadura y hoy demostramos que cumplimos nuestra palabra», afirmó. Y añadió: «atendemos las necesidades reales de los vecinos de esta calle, que precisan más accesibilidad, con aceras más anchas, en un entorno mucho más agradable y verde».
Los trabajos se están ejecutando por fases. En este momento se desarrolla la primera fase, centrada en el tramo entre la calle Manuel Gómez Oria y la calle Primero de Mayo, según confirma la documentación gráfica del proyecto, que también recoge una segunda fase que avanzará hacia la Avenida de España.
Aceras más anchas y accesibles para todos
Uno de los objetivos centrales del proyecto es garantizar que cualquier persona, incluidas las que tienen movilidad reducida, pueda transitar la calle sin obstáculos. Para ello se ampliarán las aceras y se mejorarán los accesos a varios portales, de forma que todo el recorrido peatonal quede libre de barreras.
Además, se renovará por completo el pavimento, tanto de las aceras como de la calzada, en los 5.000 metros cuadrados que abarca esta fase del proyecto. Se trata de una de las partidas más visibles de la obra y la que más contacto directo tendrá con el día a día de los vecinos y comerciantes de la zona.

Más seguridad para peatones y conductores
La remodelación también incorpora mejoras pensadas para reducir los riesgos en la vía. Se instalarán nuevos pasos de cebra en zonas de plataforma única, un sistema que obliga a moderar la velocidad y facilita el cruce a los peatones. A esto se suma una actualización de la señalización vial en todo el tramo.
Otro cambio relevante llegará al aparcamiento: se implantarán plazas en batería marcha atrás y en espiga invertida, un formato que permite descargar el maletero directamente desde la acera y que aporta mayor seguridad tanto para quien conduce como para quien camina por la zona.
Mobiliario nuevo y más verde para la calle
El proyecto no se limita a la calzada y las aceras. La calle Constitución cambiará también su aspecto, con la incorporación de nuevo mobiliario urbano: jardineras, bancos y papeleras. A ello se suma la plantación de arbolado, pensada para ganar sombra y mejorar la sensación de confort en un entorno más verde.
En materia energética y ambiental, la actuación contempla la instalación de iluminación LED eficiente y un sistema inteligente de gestión del riego, dos medidas orientadas a reducir el consumo y el impacto ambiental de la vía una vez terminen las obras.
Mejoras bajo el asfalto: la red de saneamiento
Buena parte de la intervención no será visible a simple vista. Bajo el pavimento, el ayuntamiento acometerá una renovación de la red de saneamiento. Se sustituirán los tramos del colector que presentan daños más importantes, mientras que el resto de la red se reparará mediante la técnica de encamisado con manga continua, un sistema que permite reforzar las tuberías sin necesidad de levantarlas por completo.
Seis meses de obras y petición de comprensión vecinal
La ejecución del proyecto ha sido adjudicada a la empresa ACSA, Obras e Infraestructuras S.A.U., y se desarrollará durante los próximos seis meses. La alcaldesa reconoció que la obra generará molestias inevitables para vecinos y comercios de la zona mientras dure la actuación.
«Trabajamos coordinadamente para minimizar las molestias inevitables que siempre conlleva una obra de esta importancia. Somos conscientes de que durante los próximos seis meses habrá incomodidades. Por eso pedimos comprensión a vecinos y comerciantes. Hemos planificado el inicio en verano precisamente para reducir el impacto», explicó García Alcántara.
Precisamente el arranque en pleno verano responde a esa intención de minimizar el trastorno, aprovechando que la actividad comercial y el tránsito peatonal suelen reducirse en estas fechas en muchas zonas residenciales.









